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Tres Almas, Un Solo Cuerpo. (G!SansxReader)

Finalmente el segundo capitulo esta aqui!!
En este cap, notaran temas de derecho, que es lo que actualmente estudio en la universidad XD.

Espero que les guste, cualquier comentario, sugerencia, sera siempre bien recibida.

Si te perdiste el primer capitulo, aqui esta el link:

Capitulo 1 Pereza: http://bellbirthday.tumblr.com/post/144786317345/tres-almas-un-solo-cuerpo-gsansxreader

—————————-Capitulo 2 ———————–Esa noche:

Cuando
llegamos al centro, a la ciudad judicial, estaba aun en el auto de G, su auto
era uno clásico, color blanco, recuerdo la primera vez que me subi a este,
nunca pensé todo lo que traería esa decisión.

–Estoy
nerviosa…-Confesé, G me miro tomando mi barbilla, y con una sonrisa me dijo

–Recuerdo
esa vez también lo estabas… haz estudiado este caso ¿no?, tu debes estar
tranquila y dar lo mejor de ti, siempre lo haces, no tienes porque estar
nerviosa. —Me dijo mirándome a los ojos, no pude evitar darle un beso de nuevo,
este comenzó muy puro, pero poco a poco la intensidad de este iba aumentando,
soltando ligeros gemidos ahogados en su boca.

–G, a-alguien
podría vernos…-Dije mientras me intentaba separar, pero este me atrajo de
nuevo, acariciando mis piernas debajo de mi vestido.

–¿y?, Quiero
que todos vean que tú eres mía, que me perteneces. —Dijo el en un todo muy
enserio sobre mis labios, el beso comenzó a darse muy lento de nuevo, hasta que
nos separamos con un hilo de saliva amarilla colgaba de nuestras bocas.

–Deséame
suerte. –Le dije besándolo de nuevo, bajándome del automóvil, me dio una
nalgada bastante fuerte que me hizo gritar de susto.

–Si ganas,
ya sabes lo que te espera…-Dijo lamiendo sus dientes con su lengua, mientras me
volteaba de nuevo totalmente roja de nervios, camine alejándome del auto de G,
volteándome para mandarle un beso, caminando aún más de prisa, para llegar a la
audiencia.

Para mi
sorpresa y alivio aún no habían empezado, el juez encargado del proceso aún no
había llegado, me reuní con mi jefe, mirándome preocupado, me preguntó cómo me
sentía, a lo cual había contestado siguiendo con el plan, que ya estaba algo
mejor, pero que el dolor aún seguía ahí. Me acerque a mi cliente que era un monstruo
bastante algo, tenía una cola que se agitaba bastante y se mostraba totalmente
nervioso.

–No se
preocupe señor, vera que todo saldrá muy bien –Le dije sobándole la espalda.

–G-gracias
señorita, eso lo sé, lamento ponerme tan nervioso, lamento que mi cola no la
pueda controlar, lamento que este pidiendo tantos lamentos. –Dijo el en un tono
bastante extraño e inquieto, fue cuando vi llegar al juez.

La audiencia
se desarrollaba normalmente, nunca pensé estar aquí, defendiendo a un monstruo,
el día cuando vimos que la barrera entre los humanos y los monstruos había caído,
yo estaba en la universidad, en mis últimos años de la carrera de derecho, los
humanos como tal no se mostraron tan ajenos a ellos, los aceptaron con
normalidad, pero pusieron condiciones al momento de que haya una ley como para
regular a los humanos como para regular a los monstruos.

Puedo decir
con orgullo, que cuando estaba en la universidad, cuando oí de este proyecto,
participe en esta ley regulatoria, que buscaba una igualdad entre humanos y
monstruos, que las garantías individuales de estas no se corrompieran y
perdieran su sentido de justicia.

Fue a lo que
afortunadamente cuando salí de la universidad, me abrió las puertas a muchos
despachos entre ellos está en el que actualmente trabajo, el despacho más
importante de toda la ciudad, nunca creí que esto me pasara, y aun mas no creí
que llegara a convivir con el embajador humano de los monstruos, para mi
sorpresa era un niño llamado Frisk, a pesar de su edad era bastante inteligente
y lleno de sabiduría.

Mientras
escuchaba las acusaciones de la fiscalía, no pude evitar enojarme, al escuchar
estas, robo con dolo, ósea con toda la intención de quebrantar la ley, llego
nuestro turno con el alegato de apertura, me levante con pose orgullosa con la
determinación de proteger a mi cliente.

–Su señoría,
esta defensa busca limpiar el nombre de un monstruo que fue acusado
injustamente, el no tuvo la intención de robar nada, quiero recordarle que
humanos y monstruos compartimos una necesidad elemental, el hambre, y como tal
esta puede nublar nuestro juicio, y como poder tener un juicio, si mi cliente
cuando se rompió la barrera no quiso salir por miedo algo que los humanos le
pudieran hacer, fue cuando salió después de 1 año de cuando la barrera se
rompió, y en este año pasaron demasiadas cosas, entre ellas la regulación de
humanos y monstruos, el desconocimiento de esta ley fue lo que provoco que le
culpara injustamente a mi cliente su señoría, y desde cuando una condición tan
importante como es el hambre se considera como delito, quiero recordar por qué
estamos aquí mi cliente, entro a un supermercado, y como no traía dinero, pero tenía
demasiada hambre este con total inocencia tomo 2 latas de atún y comenzó a
comerlas, en cuento llegaron los guardias, este no se mostró con la intención
de huir, al contrario, este inclusive les menciona su situación, y da a conocer
su intención de recuperar las latas comidas, dando a cambio horas de
trabajo,  pido que se tomen en cuenta
todas las evidencias anteriormente mostradas ante este tribunal. Es cuanto señoría.
—Dije sentándome de nuevo, viendo a mi jefe mirarme con una sonrisa orgulloso
de mí.

Mientras oía
lo que la parte decía de mi cliente, no pude evitar pensar de nuevo en G, como
nos conocimos, nunca creí que realmente pasara algo así.

Ese día recuerdo
que me había despertado con la sensación de que iba a hacer un buen día, inclusive
el radio decía que el día iba a estar de una manera perfecta, esto me lleno de
determinación, me estire y salte de mi cama con emoción, dando un paso cuando
por accidente me pegue con la pata de mi cama en el dedo meñique de mi pie.

–AAhhh,
maldita sea…-Grite molesta, en cuanto me metí al baño, el agua caliente había
empezado a salir bañándome muy a gusto, relajando mi cuerpo, cuando de repente el
agua cambio de caliente a fría como el polo norte, grite de nuevo temblando,
saliendo rápidamente de la ducha, me vestí para ir a mi trabajo, salí de casa,
apurándome ya que para sorpresa ya iba tarde, cuando encendí mi auto, este no
arrancaba, por más veces que insistiera con la llave este solo producía un
ruido ahogado, salí de mi auto para intentar tomar un taxi, afortunadamente
paso uno de manera rápida, y pude llegar a tiempo a mi trabajo, pero para mi
sorpresa había olvidado mi cartera, solo teniendo lo suficiente para pagar el
taxi con lo que tenía en mi bolsillo, osease que cuando fuera la hora de
salida, no iba a tener el dinero suficiente como para pagar otro taxi para
llegar a casa.

Suspire pesadamente
caminando hacia mi oficina, para lo primero que me encuentro llegando a esta
era mi jefe en un semblante molesto en verdad, se acercó rápidamente a mi, y
solo pude abrir mis ojos en sorpresa.

–Señorita,
donde esta el expediente que le preste ayer!? –Pregunto en tono muy molesto.

–Aa-m se lo
deje ayer en su escritorio licenciado.—Conteste, recordando rápidamente que efectivamente
se lo había dejado en su escritorio.

–Pues ahí no
está, no me explico el por qué tuvo esta falla, y este expediente es sumamente
importante, y usted lo ha perdido—Dijo señalándome casi gritando toda la
oficina comenzó a vernos, no pude evitar ponerme roja en realidad, fue cuando
el sonido de unos tacones que detestaba oír se acercaron rápidamente a donde nosotros
estábamos.

–Licenciado
ya encontré el expediente, aún estaba en el lugar de mi compañera. —Dijo ella
con una sonrisa bastante sarcástica, sabía que ella tenía que venir y ponerme
en ridículo en medio de toda la oficina.

–Muchas
gracias Licenciada Elii, veo en quien puedo confiar y en quién no. —Mirándome
fijamente dijo esto.

–Si gusta
puedo enseñarle a Lic., aquí presente, como cuidar los expedientes, si gusta
dejármela en mi cargo. —Cuando dijo esto algo de mi quería estallar, la mire
sumamente molesta a aquella víbora resbalosa.

–Me parece
una perfecta idea, licenciada, hoy auxiliara a la Lic. Elii. —Dijo sentenciando
mi muerte en ese día.

La tarde no
pudo empeorar, las exigencias de esta tipa eran casi imposibles, baje y subí el
edificio completo varias veces, cargando cajas, mis manos me dolían, mis pies
me dolían, ¿porque tuve que ponerme tacones el día de hoy?

Cuando el día
finalmente término, deje las cosas menos importantes en mi oficina, para poder
caminar, sin tener que cargar mucho, lleve conmigo lo más indispensable, afortunadamente
me encontré algo de dinero en mi saco, no era mucho, pero era lo suficiente
para un trago, y realmente necesitaba uno.

Empecé a
caminar, y el cielo se empezó a nublar pesadamente, solo faltaba esto, no pude
ser, el cielo comenzó a tronar con fuerza y con ello cayo  un aguacero, caminaba por las calles con una
cara de perro, mi ropa colgaba con fuerza por la cantidad increíble de lluvia
que caía, hasta parecía que era una broma, mi ropa, mi cabello parecía una sopa
andante caminando,

De entre las
calles que caminaba entre la lluvia, note un anuncio luminoso “GRILLBY´S”, esto
es lo que necesito, un buen trago, pero nunca había entrado en este lugar, me acerque
a las puertas conocidas de un bar, el lugar estaba bastante lleno de monstruos
en su mayoría, había unos cuantos humanos, de un momento sentí que todos me veían
como loca, entre de manera discreta, pero era bastante difícil tomando en
cuenta que estaba totalmente empapada. Me senté en la barra, y un destello de
calor me hizo ver para delante, un hombre totalmente en llamas se acercó a mí.

–Buenas
tardes, ¿qué le puedo servir, señorita?

–Hola, ¿Qué tal?,
dame por favor, umm unas medias de seda, bastante cargadas por favor. —Dije
mientras este se retiraba a traer mi bebida. Mire mi ropa totalmente empapada,
me quite mi saco y lo puse en el respaldo del banco en el cual estaba sentada.
Cuando se acerca de nuevo aquel hombre, y me trae mi bebida y unas cuantas
toallas.

–Ah muchísimas
gracias, enserio te lo agradezco. —Dije con una sonrisa.

–Día
difícil, ¿eh? Mi nombre es Grillby—Dijo el con una sonrisa.

–Bastante en
verdad, mucho gusto, mi nombre es (T/N), un gusto. —Dije

–Espera, ¿(T/N)?,
la que ayudo a formar la ley para los monstruos. —Dijo sorprendido.

–Exactamente
la misma. —Conteste con temor, no sabía cómo lo iba tomar, de una manera buena
o mala.

–Wow, es un
placer conocerte, muchísimas gracias, de verdad, tu ayuda en estas leyes
realmente han hecho que todos nosotros aquí, nos sintamos cómodos y protegidos.
—Dijo el brillando de una manera más intensa.

Se alejó
dejando mi bebida, tome de mis medias de seda cargadas sintiendo como el
alcohol corría en mi boca, mire a mi lado y note unos cigarrillos abandonados,
no fumaba, pero realmente sentía la necesidad de uno.

–¿Disculpa
son tuyos? –Pregunte señalándolos.

–No, son de
otro monstruo. —Dijo mirándome

–¿Crees que
me quiera dar uno? –Pregunte

–Depende…

–¿De qué?

–De que tan
bien se mueva la chica… –Dijo señalando la parte de atrás, haciéndome
entender, que ahora mismo estaba ocupado.

Abrí mis ojos
de manera sorprendida, cuando una figura salió de la parte de atrás, un
esqueleto bastante alto, con una chamarra de cuero de capucha con pelo blanco,
con un semblante molesto, se sentó a lado de mi buscando sus cigarrillos
prendiendo uno al instante, detrás del salió una conejita azul con cara
bastante feliz, se notaba el sonrojo en su rostro todavía.

Se acercó a él,
acariciando su hombro de manera muy sugestiva, susurrándole en su oído,
palabras que no pude distinguir.

Este tomo una
colada grande de su cigarro, soltándolo en su rostro, la conejita empezó toser.

–Lo siento
nena, puede ser que tengas una lengua muy sucia… pero no eres más que una tabla
con un hoyo.—Dijo mirándola fijamente, a lo cual me sorprendí de sus palabras frías
y cortantes, mire de reojo a la conejita con una cara bastante molesta,
levantando su mano, para soltarle una bofetada, a lo cual se detuvo, mirando
con miedo al esqueleto en cuestión, moví mis ojos hacia este, y su ojo amarillo
había brillado aún más, con una sonrisa que si la veías de noche te quitaría el
sueño.

La conejita
se fue a paso rápido, maldiciendo el lugar, seguí en mis asuntos tomando mi
bebida tranquilamente, a lo cual me desanimo completamente de pedirle un cigarrillo,
este seguía fumando, tranquilamente, sin notarnos todavía, y esperaba que no lo
hiciera, tome una de las toallas, poniéndola en mi rostro intentando secarlo
con cuidado, moví mi cabello que estaba sin forma hacia atrás dejando mi frente
descubierta, poniendo otra de las toallas en mi cuello, no había mucho que
hacer, mire hacia abajo y note de que mi blusa blanca se notaba mi brasier
negro de encaje, a lo cual me hizo sonrojar, ¿qué más tenía que perder?, pensé,
mientras solté un suspiro pesado, le di otro trago a mi bebida, a lo cual una
mirada me hizo voltear mis ojos.

Mirándome
estaba aquel esqueleto extrañado, al notar como había hablado con la conejita,
me hizo tomar una postura a la defensiva.

–¿Por qué no
tomas una foto, así dura más, no crees?—Dije con una voz molesta tomando de mi
bebida.

A lo cual
este saco su teléfono, sonando un sonido de cámara, a lo cual no pude evitar
soltar una risa, tapando mi rostro  con
una mano.

–¿De verdad
acabas de hacer eso?—Pregunte sonriendo

–Lo que sea
por sacar una sonrisa en un mal día al parecer.—Contestó este ofreciéndome uno
de sus cigarrillos, tome uno y este de inmediato me ofreció algo de fuego, me
acerque a él , encendiendo el cigarrillo, al dar una calada, este me hizo toser,
eran bastante fuertes al parecer. Este sonriendo dijo:

–No debes
forzarte a algo que no estas acostumbrada, muñeca –Dijo soltando humo de sus
dientes.

—No es eso,
y si no estoy acostumbrada puedo hacerlo rápidamente. —Conteste cortante.

Pasaron los
minutos en silencio, ambos veíamos al frente mientras daba varias caladas al
cigarro sintiendo como el tabaco invadía mi boca, este por mi desesperación se acabó
rápidamente, a lo único que me hizo decir:

–¿No crees
que fuiste muy duro con ella?—Pregunte solo mirándolo con los ojos.

A lo cual
este mi miro sorprendido, acercándose a mí, con una sonrisa.

–¿Acaso te
molesta? Digamos que me molestan bastante las mentiras, y ella no fue muy
sincera que digamos…-Dijo acercando su rostro al mío.

A lo cual me
aleje, y este solo se dedicó a reírse, que estúpido, pensé. Levante la mano,
haciéndole una señal a Grillby.

–¿Podrías
darme la cuenta, por favor?

–No te
preocupes, la casa invita, es lo único que puedo hacer en cambio de la gran
ayuda que nos diste, señorita (T/N). —Dijo haciendo una pequeña reverencia, a
lo cual me hizo sonreír genuinamente.

A lo cual el
esqueleto soltando su cigarrillo, dejando su mandíbula abierta ¿habrá oído de mí?,
a lo cual, quise imitarlo, acercándome a él, tomándolo de su barbilla, cerrando
esta.

–Gracias Grillby.
—Dije tomando mi saco empapado, saliendo de ahí, esperando nunca encontrarme
con aquel esqueleto molesto.

Los días
pasaron y con ello, los días empeoraban, no me explicaba el porqué, lunes,
martes, miércoles, jueves, fueron días terribles para mí, finalmente el viernes
había llegado, a lo cual salí rápidamente de la oficina, y me dirigí a mi
departamento cual rayo, abrí la puerta me avente mis zapatos, me quite mi
blusa, quedándome en brasier, me arranque literalmente la falda aventándola a
la sala, quedándome totalmente en ropa interior, me dirigí a la cocina, sacando
un bote de helado de chocolate, y empecé a comerlo con una cuchara, disfrutando
el sabor del chocolate, me fui a mi sala, medio desnuda y literal me avente al sillón,
prendiendo la televisión.

– ¡Noche de
helado y Netflix, la mejor!–Dije acurrucándome en el sillón, viendo una serie
que me hacía llorar.  Los minutos pasaron, lloraba reclamándole a la
protagonista.

–No jodas!
Eres idiota o qué?! Él te ama! Y tú lo cambias, idiota idiota!–Gritaba
apuntando la cuchara a la televisión, mientras que una melodía que me
fastidiaba bastante se oía en mi bolsa, me acerque a esta bufando, y
maldiciendo a quien me estaba llamando.

–-¿Bueno?–Conteste.

–-Holaaa
muñeca. –Se oía una voz alegre de una vieja amiga de la universidad.

–-Hey! Como
estas? –Conteste alegre, hacía ya un rato que no hablaba con ella, el oír su
voz me hizo sonreír.

–-Tienes que
venir en el club en el que estoy, el ambiente esta increíble, de verdad WOW–Se
oía sumamente alegre, la música de fondo se escuchaba bastante animada, a lo
cual yo respondí con un alegre:

–-No gracias,
hoy es noche de netflix, y quiero descansar un poco…–Dije tocándome la sien.

–-Es enserio?
Hay mucha gente y monstruos demasiado grrr…–Dijo ella. –Menos iré, no estoy de
humor para lidiar con algo así…

–-La noche es
joven! (T/N)! Nunca sabes que te puedes encontrar por ahí, así que ponte algo
sexy y ven acá, si no la fiesta ira a ti. –Dijo amenazante

–No te atreverías!
–La rete.

–Chicos! Orgia en la casa de mi amiga!! Quien
quiere ir?! – A lo que se escucharon varios gritos celebrando. A lo cual me horrorizo,
y rápidamente conteste:

–Okey okey! Calma! Iré para allá! Donde estás?…–pregunte
mientras escuchaba con atención la dirección….

Caminaba
sobre la acera con unos tacones y un vestido negro straple de cuero, mi cabello
estaba algo alborotado y mi maquillaje estaba era sencillo, ojos delineados
tipo kitty eye, algo de sombra y listo, a pesar de que me encontraba lejos podía
escuchar la música a varias cuadras. A lo lejos note la fila para entrar a tal
lugar, era enorme, monstruos y humanos, algunos platicando, otros besándose y
otros ya en otro nivel. Tome mi teléfono y le llame a mi amiga:

–Oye ya estoy aquí, pero no creo que me dejen
entrar…

–Oh! Espera
ahora voy. –Dijo ella colgando el teléfono. No tardo mucho al asomar su cabeza
en la puerta principal, hablo con el guardia que era algo parecido a un
minotauro y se acercó a mí y me jalo adentro del club.

–¿Qué le
dijiste al guardia? –Pregunte extrañada, viendo el rostro de este con una
sonrisa rara.

–Que si te
dejaba entrar, al rato se la iba a…-Dijo ella sonriendo mientras le tapaba la
boca con mi mano.

El sonido de
la música comenzó a invadir mis sentidos, mientras que poco a poco comenzaba a
mover mi cuerpo, mientras mi amiga y yo comenzábamos a bailar, al entrar al
lugar principal del baile, me encontré sorprendida del lugar, había mucha
gente, pero esta estaba increíble, monstruos y humanos bailando de manera increíble,
haciendo movimientos lasivos, y era cierto lo que dijo mi amiga, había unos
monstruos y humanos… uff… que wow, de verdad, a lo cual mis ojos entre todos
los montruos notaron de manera increíble el esqueleto de la otra noche, este
tenia su camisa de cuello de tortuga y un cigarrillo en su boca…

A sus lados
había dos chicas, una rubia despampanante y una chica monstruo con orejas de
gato, y tenía la misma sonrisa del otro día, lo mire fijamente, estaba llena de
gente, hasta que vi como volteo hacia a mí, a pesar de que estaba rodeada de
gente, sentí como su mirada se clavaba en mí.

Un jalón de
una mano me despertó de ese trance, era mi amiga, que me llevaba a la barra,
que estaba lleno de bebidas, shots y demás.

–¿Ya le echaste
el ojo a alguien verdad?—Dijo mi amiga moviendo las  cejas

–N-no!, es
solo que vi a alguien conocido, él es bastante atractivo de verdad, pero está
fuera de mis límites. –Conteste.

–Yo no creería
eso muñeca…–Oí una voz susurrar en mi oreja, mientras que volteaba
rápidamente, mirando a aquel esqueleto con una sonrisa, sus ojos se movieron
mirándome, desnudándome por completo, a lo cual lo único que pude hacer fue
sonrojarme.

–Y-y por qué
crees que estaba hablando de ti?—Dije algo nerviosa

–Por qué
hace unos momentos sentí tu mirada sobre mí, y sé que me estabas viendo, porque
tenías la misma mirada con la que nos conocimos. —Dijo tomando mi barbilla.

Mi amiga
estaba atónita, mientras la volteaba a ver, tenía la boca abierta sorprendida,
a lo cual agito la cabeza, y grito:

–Quieren
algo de tomar?—Pregunto nerviosa.

–S-si!, yo
quiero un sexo en la playa. —Dije rápidamente, mientras escuchaba una risa algo
grave.

–Creo que
por aquí no hay una playa, pero si te puedo dar la parte del sexo…–Dijo
acariciando mi cuello, haciéndome temblar

–Oye! Nada
de tocarme—Dije sonrojada con mirada fulminante.

A lo cual se
rio, mirando a mi amiga, le dice:

–Me la
robare un rato, ¿te molesta?—Dijo guiñándole el ojo, mientras que me atraía a
su cuerpo.

–Para nada, diviértanse…–Dijo
ella tomando su bebida mientras que un conocido minotauro se acercaba a ella de
manera sugerente. Era jalada de mi muñeca por aquel esqueleto, a una multitud
de gente y monstruos bailando en una llamada pista principal, el solo se paró
en un lugar donde había espacio y comenzó a bailar al ritmo de la música,
mientras que yo lo miraba atónita de que me había jalado, y que yo me había
dejado.

Pero admito
que la música era buena, por lo cual también había empezado a bailar,
levantando mis brazos al aire, dando pequeños saltitos en donde estaba, mi
cabello se movía al ritmo de la música.

Mire al
esqueleto que me miraba sonriente, siguiendo mis pasos poco a poco se comenzó a
acercar a mí, debo de admitir que esto era mejor que haberme quedado en casa comiendo
helado y mirando una serie.

Me acerque a él,
moviendo mis brazos de manera sugerente, mientras que él se ponía detrás de mí,
la diferencia de estaturas era notable, pero esto no me había importado, moví
mis caderas en contra su pantalón, acariciando con mi espalda su pecho, y
cuando quería tocarme, solo me separaba de él, al ritmo de la música.

¿Qué me
pasaba?, yo no era así, donde está la (T/N) que estaba cansada y aburrida, y
ahora se muestra sugerente y sensual, las luces del lugar comenzaron a
parpadear, a lo que veía al esqueleto con cada parpadeo de una manera
diferente.

A lo cual
también quise imitar, por cada parpadeo mi posición cambiaba, pero poco a poco
notaba como este se iba acercando a mí. Lo que me hizo sonreír, me acerque a él
y le dije a su oído o más bien cerca de su cráneo.

–Y a todo
esto, ¿Cómo te llamas?—Le pregunte mientras seguía bailando, el esqueleto se acercó
a mí y susurrando en mi oído me dice:

–¿Quieres
saber que nombre gritaras esta noche?—

Un
llamado me saco de ese recuerdo, era mi jefe, mostrando las diferentes
evidencias que comprobaban la inocencia del aquel monstruo se fue el tiempo, la
audiencia fue rápida, ya que al momento de pasar a los testigos que vieron los
hechos, el juez no dudo en la inocencia de este y lo dejo en libertad.
Saliendo de la audiencia llame a G, contándole acerca de lo que había pasado:

–Ya
vez, te lo dije, y tú estabas nerviosa, yo sabía que lo ibas a lograr. –Dijo el
en tono alegre.

–Lo
sé, gracias G, de verdad. –Dije sonriendo.

–Bueno
me tengo que ir, tengo que ir de nuevo al despacho. –Dije subiéndome al auto de
mi jefe, quien amablemente se había ofrecido a llevarme. “No puedo dejar, que
te vayas a si, y más con los dolores que tenías en la mañana” me dijo mientras
recordaba sonrojada lo que paso en la mañana.

–Está
bien, te veo en un rato nena, ten un buen día. –Dijo él.

–Igualmente
G, te veo. – Dije mientras hacia el sonido de un beso y colgaba el teléfono.

Al
llegar a la oficina, para mi sorpresa en mi cubículo había un ramo grande de
rosas blancas y orquídeas, en la tarjeta venia una inscripción a mano cursiva:

“A
mi hermosa  abogada” –G

Como
para sorpresa venia una cajita blanca de tamaño mediano, la decoraba un hermoso
listón negro, fue una pena deshacerlo, pero mis ojos se abrieron como platos al
ver lo que había adentro, un conjunto de lencería, color negro y azul marino.

Intente
ahogar un grito de sorpresa, sonrojándome como un tomate, sonreí viendo al techo
como tonta, dios mío ese esqueleto realmente me va a hacer irme directamente al
infierno por los pecados que cometo con él.

Guarde
la cajita con recelo, cuando un toc toc a mi cubículo me despejo de mis
pensamientos lasivos, de lo que iba a pasar esta noche.

–Excelente
trabajo, (T/N), pero no podemos bajar la guardia, ahora ven a la bóveda, tengo
unos expedientes que quiero que arregles. —Dijo mi jefe mientras lo seguía,
para mi sorpresa de nuevo, pero esta no era una agradable, cajas totalmente
llenas de expedientes antiguos, apiladas esperando que las arreglara.

–Ojala
y puedas terminar antes de la salida, realmente nos urgen, gracias. –Dijo este
mientras salida, sin darme oportunidad de decir algo, suspirando pesadamente, empecé
a bajar las cajas llevándolas a mi cubículo, adiós tarde llena de pecados.

Mientras
trabajaba aburrida para escapar de la monotonía de arreglar expedientes, no
pude evitar envolverme de nuevo en aquel recuerdo de cuando nos conocimos.

La
música no paraba mientras, bailaba con él, los movimientos de mi cuerpo hacia él
se hacían a un más sugerentes, no sabía si era por la música, por el calor que hacía,
o simplemente aquel esqueleto me había hechizado con su actitud tan sugerente
hacia a mí.

–Mi
nombre es Gaster Sans, aunque puedes llamarme G.–Dijo este besando mi cuello.

Acercando
mi espalda a su pecho, siguiendo bailando, el esqueleto acerco sus dientes a
mis labios, dando un beso subido de tono, sintiendo como la lengua de este
invitaba a salir a jugar a la mía, respondiendo a este, ahogando unos gemidos
en la boca de este.

–Parece
que alguien quiere estar en otro lugar…. —Dijo susurrándome al oído, totalmente
embriagada de lujuria, acepte, tomándome este de la mano, jalándome a la salida
más cercana.

Mire
de reojo a mi amiga que estaba encima besándose con aquel minotauro, de manera
descontrolada, mientras que este tomaba de su cuerpo con igual lujuria. Ignorándola
por completo sabiendo que estaba bien, seguí caminando a la salida.

Saliendo
de aquel lugar, con mis oídos a reventar, caminamos con prisa por el
estacionamiento, nos dirigimos a un auto clásico color blanco. Antes a entrar a
este, me empujo levemente contra la puerta del auto, sintiendo como la
presencia dominante de aquel esqueleto me hacía sentir sumisa ante su mirada,
besándome de nuevo de manera intensa, no pudiéndome controlar mi cuerpo, lo
tome de la parte de su cuello, acercándole más a mí, inclusive este me levanto
con facilidad, atrayendo mi cadera a la suya, sintiendo como esta frotaba con
su notable erección, ahogando de nuevo unos notables gemidos.

–Parece
que no aguantaremos tanto, ¿eh? Conozco un lugar solo, nadie nos molestara ahí…–Dijo
lamiendo mi cuello.

–No
importa donde, solo quiero que me folles hasta que pierda la cordura. —Dije mientras
sentía como mi ropa interior su humedecía aún más.

–Jeh,
eres una chica que sabe lo quiere, ¿no? –Dijo este bajándome mi vestido,
dejando mis pechos al descubierto. –Estas llena de sorpresas, (T/N). —Dijo
este ronroneando lamiendo mis pechos, haciéndome gemir.

Me
bajo rápidamente, abriéndome la puerta, yo entre rápido, mientras que de un
momento a otro este apareció rápidamente en el asiento de conductor, arrancando
este con velocidad, mientras lo veía conducir, no pude evitar sentirme de nuevo
descontrolada, acercando mi mano a sus piernas de manera sugestiva,
acariciándola llegando a su entrepierna, este me miro riéndose, mientras que
con una mano, me acerco a su erección, con un dedo acaricie la notable longitud
de esta.

–Me
estas matando, ¿sabes? –Dijo este mirándome intensamente.

A
lo que me reí, mirando el camino, bajando la ventana, sintiendo como el aire
helado acariciaba mi rostro, aunque no sabía si fue el aire, pero poco a poco
iba recuperando la cordura.

Oh

Por

Dios

¿¡Realmente
le dije eso?!, ¿realmente me deje hacer eso?, recordado mis acciones, mis ojos
poco a poco se abrían como platos, mientras que un nerviosismo empezaba a hacer
nudo mi estómago, y este se agravo aún más sintiendo como poco a poco el auto
se iba deteniendo.

Nos
quedamos así por unos cuantos minutos, este apago el auto, mientras tragaba
saliva.

–Heh,
no me digas que te estas poniendo nerviosa ahora. —Dijo este mientras me miraba
por el retrovisor del auto.

–Tú
empezaste esto… tocándome de esa manera mientras manejaba…. Mmm. –Dijo este
riéndose en un tono bajo, desabrochándose el cinturón de seguridad, un zipper
que bajaba me hizo voltear, haciéndome ver a G, sentado  mostrándome su miembro totalmente erecto.

–Toma
la responsabilidad. —Dijo este mientras lamia sus labios.

Abrí
los ojos totalmente sorprendida, mientras que mi respiración era rápida, ¿Qué hacía?,
dios, ¿en qué me he metido? Lo mire a los ojos, supongo… Está bien… Solo es una
vez, ¿no?

Acercándome
al miembro de este lamiendo toda la longitud de este, mirando hacia arriba
viéndolo a los ojos y con aquella sonrisa que me hizo temblar, succionándolo este
lo oía gemir, mientras que sentía su mano en mi  cabeza guiándome a qué velocidad lo quería.

Poco
a poco me iba descontrolando aún más, el punto de tocarme mientras lamia su
miembro.

–Parece
que alguien ya no aguanta…–Dijo este atrayendo mi cabeza a sus labios, dando
un beso francés levantando mi vestido hasta mi cadera, sintiendo como aquellas
manos heladas masajeaban mi trasero de manera obscena, el sonido de algo siendo
desgarrado me tomo por sorpresa separándome de aquel beso, viendo como mi ropa
interior era rota…

–Me
debes unas nuevas bragas…–Le dije mientras lo miraba molesta, pero ese enojo
fue arrebatado rápidamente, mientras sentía que unos dedos jugaban dentro de mí…

–Creo
que eso no te debe de importar eso ahora, nena. —Atrayéndome de nuevo a sus
labios, mientras mis manos se aferraban con fuerza a su camisa, sintiendo como
jugaba con mi interior, tocando aquellos dulces puntos que me hacían ver al
cielo.

–Por
favor…–Suplicaba en su boca. —Por favor… follame… por favor—Mientras que mi
cadera se movía por si sola…

–Ya
no quieres que juegue contigo, ¿verdad gatita?, está bien, cumpliré tu
deseo.—Dijo este mientras sacaba sus dedos de mí, volteándome mi espalda contra
su pecho, haciendo que mis piernas subieran al volante, dejándome expuesta,
entrando su miembro en mí, gimiendo con fuerza, mientras que mis brazos lo
tomaban de su nuca.

–Dios…
estas tan estrecha…–Dijo este mientras movía su cadera, sintiendo cada
embestida, recargue mi cabeza contra su hombro.

–Ahhh…Ahh…S-sigue
por favor mas…–Dije mientras intentaba mover mi cadera desesperada de que
llegara mas al fondo.


reír a aquel esqueleto, mientras que aumentaba más el ritmo, nuestras bocas
chocaban con los gemidos mientras nuestras lenguas se acariciaban entre sí.

–Oh
por dios G…–Dije en cuanto sentí que tocaba la parte más sensible de mi
interior derritiéndome por completo.

–Heh
gimes tan delicioso mi nombre…Grita mi nombre muñeca, vamos hazlo por mi…–Dijo
este moviendo con aun más intensidad sus caderas, abriendo aun mis piernas, apretándolas
fuertemente.

–Ahh
Dios…–Dije perdiéndome en aquel pecado. –Ahh G…–Dije mientras que este traía
sus dedos a mi boca, jugando con mi lengua…

De
repente un flashazo en mis ojos me hizo cegarme, tapando mis ojos de inmediato.

–Oh
mierda…–Oí decir al esqueleto, mientras que parpadeo varias veces viendo un
reflejo de color azul y rojo…

–Jóvenes,
¿podrían bajar del automóvil?—Dijo una voz masculina llena de autoridad.

Mis
ojos se abrieron aún más tapándome mis pechos, oh no, oh no, no no no, sentí
como caí en el sillón en seco, mire alrededor y aquel esqueleto no estaba
dentro del auto, una sombra me tapaba la ventana en donde estaba aquel policía
mirándonos.

–¿No
crees que es de mala educación mirar a una dama desnuda? –Oí decir al
esqueleto, con tono molesto.

–Mira
quien lo dice, el que se la estaba cogiendo…–Dijo en voz despectiva este.

–Sí,
porque ella lo quiso, pero ¿no crees que grabarla sin su consentimiento es aún más
bajo?—Dijo este señalando la mano del policía, este la abrió mostrando su
teléfono, mis ojos se abrieron, si ese video salía, mi vida estará acabada…

–Te
pido amablemente que me des ese teléfono…–Dijo G en voz grave y enserio. –Si
no me lo das, oh amigo… Tendrás un mal
rato…

–¿Qué
me harás huesitos? ¿Asustarme hasta el hueso? –Dijo el policía en tono
sarcástico.

–Oye
muñeca, tapate los ojos, no quiero que veas esto…–Dijo mirándome sobre su
hombro, a lo cual obedecí con rapidez, agudizando mi oído, escuchando varios
pasos, y unas risas graves, de inmediato escuche unos gritos, y algo que se rompía,
y después de unos segundos un auto arrancando, abriendo mis ojos, mire a G
respirando agitadamente, mientas que este caía al suelo con fuerza.

–¡G!
–Grite sorprendida saliendo del auto con rapidez.

–C-creo
que no fue b-uena idea…–Dijo este en el suelo, me arrodille al suelo
mirándolo, tomando su cabeza en mis piernas.

–¿Qué
hago? ¿Estás bien? No te vayas… –Dije con miedo en mis palabras…

–Solo
dame un beso, y con eso me iré feliz… –Dijo este mientras tosía, con una
mirada débil.

Sentía
como mis ojos se llenaban de lágrimas, mire al frente y vi el celular del
policía totalmente destrozado. Acaricie su rostro mientras me acercaba a este,
dando un beso casto a sus dientes, su mano acariciaba mi cabello, mientras que
esta caía lentamente al suelo.

Me
separe de este, mientras que unas lágrimas caían a su rostro, atrayéndolo a mi
pecho.

–No
te vayas…–Susurre con dolor, no sabiendo lo que pasaba, mientras que lagrimas
pesadas caían, mi sorpresa fue que un ronquido me asusto, mire al esqueleto y
este estaba totalmente dormido.

Unas
ganas inmensas de golpearlo y besarlo invadieron mi ser, sonríe en mi boca,
mientras pensaba una manera de meterlo al auto, por suerte sabia manejar,
podría llevarlo a mi departamento.

Fue
todo un reto meter a aquel esqueleto gigante al auto, cayéndome varias veces inclusive,
pero extrañamente nada lo despertaba, cuando finalmente lo logre, me subí al
asiento del piloto, arrancando este a dirección a mi departamento.

La
mañana del sábado alumbraba mi ventana, despertándome levemente, mientras me acurrucaba
en cama, sintiendo como una fuerza ajena a mí me atraía a algo duro, abrí mis
ojos y mire al esqueleto sumamente dormido.

¿Cómo
había llegado aquí? Lo último que recuerdo es haber apagado el motor totalmente
agotada y cerré mis ojos un momento.

¿Y
qué hacia el esqueleto en mi cama? Me sonroje al verle dormido, se veía
extremadamente lindo, suspire pesadamente. Este lentamente abrió los ojos al
sentir que lo miraba.
–Buenos días…–Dijo este extrañado.

–Buenos
días…–Conteste mientras lo miraba a sus pupilas, este miro alrededor, y me
miró fijamente, sintiendo como me acercaba aun mas a su cuerpo.

–Sabes…
es curioso, eres la primera chica a la que defiendo, y también con la que paso
una noche completa…–Dijo este mirándome.

Lo
escuche, mientras que sentía que quizá no sería la última vez que viera al
esqueleto…

Sonreí
en la actualidad terminando todas las cajas de los expedientes, era tarde, y
era la única que se había quedado en el despacho, G de seguro está preocupado,
tome mis cosas con velocidad, cuidando el arreglo que me había regalado,
saliendo del edificio, para mi sorpresa, estaba ahí G esperándome con un
cigarrillo en sus dientes sonriéndome, en cuanto lo vi sonreí yo también,
lanzándome a sus brazos besándole con ternura y amor, mirándole totalmente
enamorada de ese esqueleto. Sintiendo que aquella sensación de que no sería la última
vez que lo viera nunca acabara.