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aiyumeko:

P E R F E C T  | FRESH X DREAM 

Sinceramente esta “pareja” la considero demasiado random y absolutamente NADA de mi gusto, pero bueno es para portada del fic de una de las escritoras mas talentosas que conozco y que escribe super increíble, que aprovecho para hacerle publicidad de que vayan y lean sus fics, en serio, escribe hermoso 

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A mi en lo especial el fic con el cual es este dibujo es bastante… intenso, aunque a mi solo me gusta ver y leer a Dream de hombre, aun asi vayan, léanlo y siguenla ;3 

Dibujo hecho a petición para @bellbirthday hecho con mucho cariño~

𝐅𝐈𝐂 

•  Fresh x Dream —>  https://my.w.tt/AOOHTFPpgO

AAAAAAAAAAAA /// Se haceo que se puede ///// pero agradezco de corazón tus palabras 💕💕💕.

Mira no más que imagen, UFF UFF, bellísima como la artista que la hizo 7u7 ~~~

Obsesión【Dust x Blueberry】【※+21】

※Comisión por @-Dibzie [no se si la chica tiene Tumblr, en cambio la taggeo por su wattpad], gracias por tu preferencia.

El verte tan etéreo, no fue otra cosa que un mensaje del cielo, pero es una pena que alguien como tu, ande libre sin que alguien lo proteja, no te preocupes, tu seras mio y de nadie mas.

Advertencia: Alto contenido de NSFW, Y A O I, NON-CON( VIOLACIÓN ), DUB-CON, TORTURA, GORE.

※ Quiero aprovechar estos renglones para agradecer esta comisión a -Dibzie, que me ayudó, con su confianza y animo, para mi es un gran honor escribir historias así para personas como ella.  

Obsesión

Nombre; Femenino.

1. Estado de la persona que tiene en la mente una idea, una palabra o una imagen fija o permanente y se encuentra dominado por ella.

2. Idea, palabra o imagen que se impone en la mente de una persona de forma repetitiva y con independencia de la voluntad, de forma que no se puede reprimir o evitar con facilidad.

La obsesión, era un pensamiento o sentimiento que estaba muy seguido en la mente de aquel ser, Dust, para ser exactos, desde los principios de su historia es algo que ha sido muy característico de él, puesto a que es la única cuestión razonable por la que debió actuar de manera errática e incorrecta, su hogar, sus amigos, su familia, su hermano. Si tan solo alguien hubiera sabido de la especie de trauma psicológico le había impactado demasiado, después de todo, ver morir a todos los que amas, no es algo tan agradable, y poco a poco, aquellas cenizas de su mente y razonamiento iban cayendo dentro de su cráneo.

El considerarse un salvador, no era algo que estaba en su mente, el que se sentirse así, le parecía que era egoísta e incorrecto, después de todo, el día en que había despertado ante otro inútil R E S E T , la sensación de hartazgo era demasiado, lo había llenado en amargura, en aquellos momentos de paz, se quedó quieto mirando el techo de su cuarto, su boca entreabierta, respiraba de manera lenta, odiaba el despertar, sinceramente la idea de quedarse flotando en aquel limbo de oscuridad era mejor que esto, sus manos estaban sobre su colcha, sintiendo las curvas de aquellas bolsas de ojeras oscuras debajo de sus cuencas, pesadas y sumamente marcadas, sus pupilas a casi apagarse y la sensación quemante dentro de su pecho, suspiro mientras su mano inconscientemente se movió, las puntas de sus falanges palparon el filo de la cuchilla que le había arrancado su vida quedando pues, en sus costillas, aquel borde mal “cicatrizado” en su caja torácica.

“¿Porque no morir de una buena vez? ¿De que servía algo así? ¿Qué quería lograr?”

Estaba harto de oír las maravillas de las que hablaban de aquel maldito humano, las promesas estúpidas y peor aún, las pendejas profecías, si tan solo supieran, si tan solo se dieran cuenta de lo que él se daba cuenta, ahí realmente cambiarían de una vez por todas las cosas. ¿Y por qué no abrirles los ojos? Oh sí, lo había intentado, y nunca le creyeron, esos malditos perros mal agradecidos, fue la única vez que se había alegrado que todos aquellos que lo tacharon de loco murieran pidiéndole ayuda.

Estaba solo, de una u otra manera lo estaba y lo estará.

Por eso cuando había tomado la decisión de adelantarse, tomar la iniciativa de “salvar” a todos aquellos que le importaban, el saltó que había dado de su cama, era muy diferente de los que había dado en otros momentos, aunque cuando sus pies apenas tocaron la sucia alfombra, gritos, bufidos, gruñidos le hicieron temblar, perdiendo incluso su equilibrio por un momento, era como si aquellas voces supieran las intenciones que tenía, después de todo, era un acto imperdonable. Pero llego el momento en el que ninguna voz en su cabeza decía algo, incluso parecían disfrutar del espectáculo, los gritos, la sangre, la sensación del cazador persiguiendo a una presa por el bosque, dios, jamás se había sentido así de bien, sentir los huesos encajarse en la carne, el verlos ahogarse en su propia sangre acumulada en su garganta, colorear la nieve en carmesí, así como el agua o el suelo, simplemente aquello le había encantado, sentía como su inútil alma volvía a latir una vez más, como su emoción por “vivir” volvía de nuevo, como la depresión se iba, como su LV iba creciendo igual que su excitación, realmente después de todo, É̝̤͕͈L ̙͓͈̤̀S̱̜͍̫͝I͓͚̮͕̻̩̤Ẹ͙̟M̺̳̰̮̻͎̩P̱R̩͓̹̥͘E̱̬͖̜͞ T̶̯̠̫Ṷ̴̭͕͇͕͕V͕̺̼̹̣͕̲O̟̯͓̘ ̜͉͘R̶A̰̰̦͇̲̱͓͜Z͚̬̹͔̥͡Ó̴̱ͅN̵̥͖̭̙̤͈̳.

Odiaba eso, él maldito desde el primer día que abrió sus cuencas, le paso diciéndole toda la vida no era más que un engaño, el que ser bueno finalmente jamás le serviría de algo, que aquellos que consideraba su familia o amigos le darían la espalda, dejándolo morir, que en este mundo era matar o ser matado, pero ahora, veía su punto, era palpable, lo podía tocar y atacar, el peso de las palabras cuando experimentaba con su alma, con su cuerpo, ahora tenían razón, “ En este mundo es matar o ser matado, Sans. ” Aunque le diera crédito a un ser tan horrible como él, pero sinceramente aquello le importaba un carajo, ser testigo del efecto de como todo se iba arreglando, el como, él iba arreglar todo lo que estuvo mal desde un principio, le complacía demasiado, por encima de cualquiera que quisiera detenerlo, ya sea Toriel, Undyne, Alphys, Asgore … Papyrus.

Se había detenido contemplando su obra mientras su respiración era profunda, nada apacible o relajada, se escuchaba entrecortada y filosa al igual que el hueso que estaba tomando en su mano, aquel habitante de Snowdin se iba haciendo polvo, mientras se sostenía de la pierna de aquel que lo había asesinado, el pedir clemencia no le había servido absolutamente, incluso no le prestaba la atención necesaria, la mente de Dust estaba en otro lado, pensando que no era suficiente LV, no lo era y jamás lo seria, para derrotar a aquel villano, para cumplir su propósito tendría que eliminar lo que estaba protegiendo en un principio, a su mismo hermano, los demás, le importaban una mierda, a decir verdad, recordaba el cómo en momentos se encontraba sumamente celoso, aun nivel enfermizo el ver como su hermano, su precioso hermano, les sonreía, el ver como se acercaba ayudarlos sin esperar nada a cambio, únicamente podía poner una sonrisa en su cara al ver cómo le abrazaban o lo tocaban agradeciendo su ayuda.

Podía vivir sin ellos, ¿Verdad?, Claro que sí, pero no podría matar a su hermano, no, jamás, es algo que no podía hacer …

¿Pero el humano sí? ¿El humano tenía derecho de quitarle a su hermano? No, ¡NO! ¡NO!, ÉL tenía únicamente ese derecho, nació con él, creció con él, le alimento y le cuido desde el principio, le había dado una vida digna, quizás tal vez no tuvo todo lo que se merecía, pero eso era un derecho que únicamente le pertenecía a él, además, era lo mejor, nadie podría matarlo con todo el amor incorrecto e incondicional que tenía por él, por eso cuando finalmente lo había hecho, cuando el alma de su Papyrus se iba rompiendo, cuando sus pupilas finalmente le habían mirado como miraba a los demás, lo amaba, incluso lo amo más cuando intento detenerlo, cuando su boca temblorosa le dijo un “te perdono”, aquello lo había roto y unido con más fuerza, para Sans, había sentido que confesado sus sentimientos, con cada apuñalaba que le daba, que le había hecho el amor a su alma, pero no a su cuerpo, no, él era demasiado horrible para que sus sucias manos pudieran tomarle, aquel cuerpo puro y casto.

Para cuando habia masacrado a el humano, lo asesino con todo su odio, cumplió su cometido, las risas erráticas llenas de gusto y de placer salieron hasta que su garganta que se había desgarrado por sus alaridos, hasta que finalmente sacó las ultimas gotas de estrés y ansiedad, calmandose por una vez desde que había comenzado aquella matanza, las voces solamente susurraban alabanzas, aunque se podría juzgar que estaba completamente solo, pero no era así, también tiene a Papyrus junto a él, lo mejor de todo era que era únicamente para él.

¿Pero de algo había servido? Paso el tiempo, incluso los huesos del humano se habían hecho polvo, aun no satisfecho, con sus huesos atacaba las cenizas de lo que quedaba de lo que alguna vez fue estructura ósea, esperando ansioso que reseteara, que volviera, pero jamás paso, no regresaba, para su mal gusto, con eso vino una la falsa paz, el maldito silencio, la calma después de la tormenta, aquella pupila llena de determinación ardía por la contención enorme que había dentro de él, la quietud, y con eso el aburrimiento, había veces que las alucinaciones lo satisfacían, monstruos ficticios, el humano, despertaban en el aquella dolorosa sed, pero nada se comparaba a esa vez que le había asesinado, más sin embargo, sabía que nada de aquello era real, en aquellos vestigios de su razón, de su cordura lo sabía, y también las malditas voces en su cabeza, con cada día que pasaba, gritaban por más y más, los sentimientos negativos le corroían hasta niveles de locura, donde sus mismas falanges se hacían daño en su cuerpo, su cabeza rascándose hasta sentir los bordes de su cráneo llegar a una profundidad peligrosa, donde sus muñecas sangraban, las hendiduras de sus huesos lo hacían reír; Se sentía tan apagado, ni aquella propuesta de aquella pesadilla andante le había complacido.

“Vendrás conmigo, porque yo lo digo, y te haré que hagas sufrir a otros para mí.”

“Lo que anhelas pronto será tuyo, pero lo que anhelo ya es mío ”

Quería darle la espalda, pero no tenia de otra, casi le habían obligado a trabajar con aquella masa negra de maldad, sus cuencas siempre estaban rasgadas con aburrición, muy pocas veces algo le emocionaba, quizás cuando Nightmare le mandaba a asesinar a varios para así provocar una gran cantidad de energía negativa para él, pero, aun así, no era suficiente, le aburría, y eso era algo peligroso en realidad, incluso para sí mismo.

Estando en aquel castillo oscuro, estaba en una esquina alejado, mirando a aquellos con quienes “trabajaba”, todos y cada uno con de ellos tenía una historia similar como la de él, pero aun así, eran incluso más patéticos que él, especialmente ese que estaba vestido de blanco, simplemente no lo toleraba, sus brazos cruzados, su mandíbula apretada, sus dientes chocaban entre ellos, para los demás su lenguaje corporal no decía nada, pero era una manera en la que él, creía, que podía dar a Papyrus un lugar en donde recargarse.

“Deberías matarlos a todos, Sans, matalos a todos.”

Decía, una y otra vez, pero Dust, únicamente lo escuchaba y le miraba, con algo desdén, aquella orden no podía hacerla, qué más quisiera hacerla, terminar por de una vez por todas con aquellos bastardos, pero aunque le doliera aceptarlo, aunque le pegara fuerte en su orgullo, en realidad no era lo suficientemente fuerte para hacer algo así, cada uno de ellos tenía un fuerte, una habilidad única que podría derrotar pero aun así, sabía que estaba en una clara desventaja, juntos seguramente lo harían mierda.

– Oye inútil, tengo un trabajo para ti, ya que eres el único imbécil que ha dado resultados, considéralo un honor. – Dijo el ser oscuro, mirándole con su única pupila, quizás había llamado su atención por la cantidad de hartazgo que tenía.

– ¿Que mierdas quieres, Nightmare? – La voz fastidiada del asesino le hizo arquear una ceja al corrupto, dejando salir una sonrisa ladina, sus dedos tamborilearon con “paciencia”.

-Killer, menciona que al parecer, mi patetico hermano ahora tiene un pequeño grupo, elimínalos, hazlos sufrir, así que … – Antes de que pudiera abrir la boca para quejarse, unos de los tentáculos le habían tomado, los dedos oscuros habían chasqueado abriendo un portal, y para cuando Dust había parpadeado, noto que estaba muy lejos ahora de aquel lugar -Fállame y te haré recordar cómo matabas una y otra vez a tu patético hermano. –

Únicamente eran promesas, al contrario de los otros, las amenazas de Nightmare no lo intimidaban, a Horror, a Killer, a Cross y hasta a Error lo hacían temblar, la idea de recordar cómo les arrancaban lo más importante de su vida los hacían actuar como unas simples perras a su alrededor, pero Dust, daría lo que fuera por recordar aquel momento, sentir aquella emoción en su vida, volver a sentir a Papyrus, no como un fantasma, si no su hueso tocándolo.

En fin, jamás iba a pasar.

Para cuando sus pies habían tocado la nieve, un molesto ruido llego a sus interiores vacíos y huecos, ¿esos eran risas? Con curiosidad, reincorporándose, miro a su alrededor, notando que estaba por arriba de la ciudad, en una pequeña montaña, que le daba una perfecta vista a Snowdin, al parecer el lugar en el que estaba era uno común, un AU con una ruta pacifista ¿Uh? Los niños jugando, los monstruos comprando sus cosas para su familia, para la mala suerte de aquellos desgraciados, parecía como su hubiera un festival, incluso el rey estaba presente en aquella celebración, avanzo unos cuantos pasos sobre aquel relieve, le recordaba demasiado a su pasado, pero vaya que pena que eso se terminara de golpe, solamente se puso su capucha cubriendo su cráneo.

Alzando sus manos al aire, concentro su magia corrupta haciendo aparecer varios gaster blasters flotando encima de aquella ciudad, el ruido de carga hizo nublar el cielo claro a uno rojizo oscuro, los monstruos miraban al cielo extrañados, pero tan pronto como aquella curiosidad había aparecido el horror no se hizo esperar, gritos, empujones, esperando escapar de aquello, la energía corrupta empezó a destruir la cuidad, hogares, puestos, importándole poco si alguien estuviera ahí dentro, no, la carga LV seguía aumentando, y con eso sabía que estaba haciendo bien su trabajo.

Bajo por la pendiente, subiéndose a uno de sus blasters, con velocidad había invocado huesos filosos, lanzándolos al aire a diestra y siniestra, clavándose en la nieve, pero así también, en pies, piernas, cabezas, pecho, los gritos de horror por la inmovilidad del momento, la ansia de querer vivir, hacia más lento y agonizante el proceso, contemplando su obra se dejo caer en el suelo, salpicando un poco de sangre puesto a que había caído en un charco de sangre, sus pupilas se movieron con desdén, aquella gente que hace unos momentos estaba feliz, ahora se encontraban muertos, partes de piernas, de brazos y de cabezas ya hacían en el suelo, victimas carbonizadas por la energía bruta de aquellas armas.

Avanzo unos cuantos pasos con una sonrisa en su cara, pateando cabezas por las ventanas tal como si fueran pelotas, tal como si fuera un simple niño aburrido, de aquellos desgraciados que se encontraban con vida estaba, ah, el inútil Jester, jamás ha servido para nada, ni aquí, ni en su linea temporal, era de los primeros en decirle que estaba equivocado acerca del humano, gemidos ahogados salia de su boca, sus manos se herían cada vez que intentaban zafarse del hueso que había caído en su garganta, empalandolo en suelo, para su mala suerte, los huesos no tenían una forma regular, no, así que cada vez que intentaba zafarse, la irregularidad de aquella arma, aquellos picos desgarraban más tejidos y provocaba más dolor.

– ¿Ah? Quieres escapar, todavía te falta minino 70 centímetros para quitarte el hueso del cuello, para cuando llegues al otro nivel, tus tejidos colapsaran, y ni hablar de tu cuello, tus vertebras están hechas trizas. – Su rostro se había acercado, al contrario, sus pupilas estaban ampliamente abiertas, excitadas de aquello. – Aunque quieras escapar tus extremidades no podrán moverse, tus nervios se han paralizado, no tienes esperanza. – Se alejó de él mirandole a los ojos de aquella víctima, pero habia algo que le delataba algo, le miraban preocupado, mas no asustado, no por que estuviera a punto de morir, no, algo escondía, y de manera inconsciente movió sus ojos atrás de él.

Se giró, viendo como algo temblaba de la nieve, el herido, quería hablar, detenerle, llamar su atención, pero únicamente gorgoteos de sangre salían de su boca, asfixiándolo, aquello lo había hecho sonreír genuinamente.

Y sin más, avanzo con paso jugueteo, hasta aquel montículo de nieve, giro lentamente mirando al ser rojizo, los ojos de este estaban desorbitados de horror para cuando vio que aquella mano esquelética se había metido a aquel espacio, sintiendo un pedazo de lana tejido, jalándole de esta, de la nieve había salido un pequeño ratón, asustado, tembloroso, mirando a su amigo quedándose impactado por aquella escena grotesca.

– ¡Ah! ¡Jester! – Aquel cuerpo pequeño intentó darle lucha, moviéndose de manera errática en el aire, buscando zafarse.

– ¿Ah? ¿Por esta escoria no quieres morir? ¿Por esto quieres escapar de ese hueso? ¿Planeaste protegerlo de mi? HAHAHAHAHAHAHAHA SON TAN PATETICOS. – Y sin más, avanzo quedando de frente de nuevo al herido, pero ahora, con su mejor amigo en sus manos. – Ahora estarán juntos, considéralo un regalo. – Impacto al pequeño ratón al suelo, con el impacto se habia escuchado como aquel pequeño cráneo se había estrellado, poniendo su pie contra su espina, aplico una presión bestial, sintiendo como su espina se hacia polvo debajo de su talón, en sus manos había un hueso filoso, que tal como si tratara de una broma, lo se había clavado en el cuello del pequeño ratón, la carne se desgarraba, y la sangre salia a montones.

No dijo nada después de aquello, solamente sintió algo de asco cuando vio como tomaban sus manos, esperando finalmente la hora de su muerte, suspiro mientras avanzaba, cazando con sus huesos a todos aquellos ilesos que se escondían con miedo.

Uno por uno, caían, rogando, ofreciendo cualquier cosa para salvarse, que pena que nadie tenía lo suficiente como para perdonarlos, algo que le interesara, al contrario, sus huesos tronaban deseosos de más, poco a poco iba olvidando el propósito de el por qué estaba aquí, sus manos estaban manchadas, goteaban de sangre inocente, avanzo lentamente, mientras veía una de las conejas escapar con unos muñones zangoloteados como piernas.

– A donde crees que vas? ¿Tienes prisa de ir al país de las maravillas, coneja? – Avanzaba con pisadas sarcásticas, juguetonas, llenas de malicia.

– Ahg mhgg D-déjame irme, mis hijas … ¡Agh! – Un quejido agonizante salió de su boca al sentir la patada fuerte en sus huesos rotos, caía sin fuerzas de seguir, sus ojos llorosos, quebrados, soltaba lagrimas pesadas a la nieve.

Dust solamente se acercó a ella, tomándole de sus orejas de manera brusca, dejando libre la zona de su cuello, apenas había invocado un hueso pequeño del tamaño de falange, con su mano libre, acaricio esa zona, sintiendo el suave pelaje, la señora coneja solo tenía sus ojos cerrados, esperando aquel final, sus dientes castañeaban mientras el alma se le iba a sus pies, o bueno, lo que quedaba de ellos.

–Esto te va a doler más a ti, que a mí. – Y de la nada, un dolor punzante le había hecho que su hueso se alejara de aquel dulce cuello, conocia ese tipo de dolor, ¿Alguien se había atrevido a atacarlo? Así que, así fue ¿verdad? Sus pupilas se movieron viendo que un hueso había atravesado su mano, un tiro limpio y exacto, casi perfecto, giro su cabeza sumamente molesto, con un gesto duro en su rostro, la mirada ladina y sínica.

Y de la nada, ese gesto había desaparecido …

Su boca se había abierto, mientras miraba una figura se iluminaba, con un gesto apasionante y serio.

– En nombre de todo lo bueno, yo, el magnífico Sans, te ordeno que dejes estas personas en paz. – La posición de aquel desconocido había cambiado a una de defensa, incluso la bufanda en su cuello ondeaba de manera épica. – Vete y tendré piedad contigo. –

Para las pupilas de Dust, frente a él había alguien similar a él, quizás con una mejor historia que la suya, una familia completa, un buen humano, amigos, esperanzas, sueños, pero, aun así, era los suficiente imbécil como para arriesgar todo aquello, para defender a otros, curiosamente, le recordaba con dolor a alguien familiar, a su hermano, incluso traía puesto un tipo de traje de batalla, uno como el que había hecho con su Papyrus.

No, tal vez, era mucho mejor que su hermano, lo había atacado, algo que nunca nadie se había atrevido a hacer, sus manos habían soltado de una vez por todas a la coneja, su cara cayo en seco contra la nieve, y sus brazos con todas sus fuerzas se alejaban con prisa de aquella escena, el lunático se movió mirándole de frente, su mano libre tomo de aquel hueso jalándolo con fuerza, el dolor lo hizo soltar una respiración aguda y filosa, entre sus falanges hizo polvo aquella arma.

– Así que, tu eres del grupito del pintor y el soñador ¿Uh? ¿Qué eres tú? ¿El guerrero? Debe ser una mentira que creas que alguien como tú me puede hacer algo. – Una fuerte risa sonora burlona salió de golpe de su boca, aun no podía creer aquello, jamas alguien se atrevido a enfrentarlo, y aquel que salvador, Blueberry, Sans de Underswap, su alma latía con fuerza, no iba a mentir, sentía pánico de aquello, jamás había visto algo como esto. – Es mejor que te vayas, niño, molestas en cosas importantes que jamás entenderías, Ink te ha mentido como a todos nosotros, y Dream, vamos, ¿De verdad crees que alguien como él te salvara? Es inútil, date cuenta que al final, terminaras solo, y que aquellos que alguna vez te amaron te darán la espalda como a mi. – La voz grave y amenazante de Dust, salió como una advertencia, pero el ser azul no parecía retroceder en lo mínimo, al contrario, decidido comenzo a avanzar hacia él, ante este gesto, el maniático despejo su cara dejando ver como su ojo estallaba en determinación con una expresión enfermiza …

El propósito de cuidar y mantener a salvo las líneas temporales, cada universo, cada persona o monstruo que esté pasando por una historia parecida a la de él, era lo que lo motivaba a seguir adelante, lo que mantenían aquellas cuencas jóvenes, abiertas y alegres, con la promesa de cuidar sus iguales, y detener a sus desiguales.

–Jamás me iré, tu eres el que no entiende, Ink y Dream son mis amigos, así como todos los que nos rodean, sé que tal vez, no has tenido la mejor de las historias, tu rostro dice has sufrido, posiblemente has perdido a tu hermano y a todos los que amas, no quiero hacerte daño, quiero ayudarte, ven con nosotros y te ayudaremos, de verdad lo haremos, pero sigue en un mal camino, y veras todo lo que somos capaces de hacer para proteger a los demás, así que es mi última advertencia. – De sus manos había invocado otro hueso más grande que el anterior, para que aquel villano solamente le dedicara una sonrisa ladina.

Dust se había quedado en silencio, era interesante como había captado todos aquellos detalles que lo lastimaban, su hermano, su vida, su dolor, ¿Realmente era tan fácil de leer? Eso, o, Ink había contado todos esos detalles sin ninguna consideración, exponiéndolo como si fuera patético. ¿Con que derecho había contado su historia? Moría de ganas de saber cómo la había contado, había contado los detalles realmente importantes, el cómo lloraba hasta desmayarse, el cómo Chara lo mataba una y otra vez, el como el maldito de Ink jamás intervino para ayudarlos, solo observo burlándose de su dolor, para cuando se habia enterado de eso, fue cuando Nightmare le había  "abierto sus ojos", dándose cuenta que siempre hubo alguien que podia haberlo ayudado, y jamas aparecio, eso jamás se lo perdonaría.

No obstante, las intenciones de Blueberry eran sinceras, él más que nadie sabía no sería fácil, que no siempre habría quien quisiera detenerlos, y hoy estaba frente a uno de ellos, por eso tenía que ser él, sin importar las consecuencias que pudiera tener, ya sea de manera física o emocional, por supuesto que el desgaste era palpable, aun siendo un guardia real, las misiones que demandaban estar en ese grupo eran más pesadas y difíciles que las que había en su propio mundo, la manera en la que después de llegar a su hogar, saludar a su hermano, para finalmente dejarse caer en aquella cama y sentir el dolor pasar por su estructura ósea, callar sus gritos agonizantes ahogándolos en la almohada.

– Vaya que solo tienes la boca llena de mierda y de mentiras, esa lengua tuya solamente para eso, ¿Crees que tienes lo necesario para enfrentarme? ¿Pero podrás hacerlo? Estas solo, y presiento el miedo que me tienes, tu alma late desesperada, quieres huir, pero sabes que no puedes, por que si te vas, tus amigos te diran que solamente fuiste un cobarde. – A cada palabra que decía, la distancia entre ellos se iba acortando.

– … – El salvador era incapaz de decir algo en ese momento, solamente sus cuencas se habían rasgado, la presión de la oscuridad era palpable aun siendo ajeno a esa sensación; la tenebrosidad del cielo, junto con los gritos de miedo y pánico, no podía dejarlos de lado.

– En fin, héroe, aquí no tienes a nadie a quien salvar, y nadie te salvara a ti. – Sin más se lanzó contra el menor con toda la violencia desmedida de su alma, chasqueando sus dedos desapareció en el aire, para solamente aparecer a unos cuantos milímetros de su nariz, las cuencas de Blue se abrieron como platos entrando en pánico, su cuerpo pudo reaccionar haciéndose para atrás, sintiendo como el aire filoso cortaba parte de su bufanda, con sus pies bien plantados en el piso, hizo el mismo gesto que el otro, chasquear sus dedos, desapareciendo en el acto.

El cuerpo del más joven caía en el aire, mirándole tal como un dardo en el blanco, su magia había invocado miles de huesos para detenerle, lanzándolos sin dudar contra psicópata, odiaba tener que actuar de esa manera, pero al ver lo que había hecho en cuestión de minutos, realmente no le dejaba de otra, además de que el asesino era demasiado rápido, aquellos proyectiles se impactaban contra el suelo, encajándose de manera inconsciente en los cadáveres que ya hacían tirados, pero al principal objetivo, no le había caído ninguno, aquel que le miraba con desdén y burla desde abajo.

Las pupilas azules se habían abierto con horror, pero nada se comparó cuando escucho el sonido del blaster a unos cuantos metros de él, y encima de este, Dust miraba victorioso aquella escena, aun no creía lo que veía, simplemente se sentía derrotado.

Lo único que hizo para evitar el ataque fue el dejarse caer al vacío, sus manos llamaron un blaster igual que le hiciera contraataque, el choque de ambas energías rompió la barrera del sonido, haciendo que las nubes se dispersaran, que varios hogares de los habitantes resultaras dañadas y que la nieve saliera volando hacia el aire, las ropas de Blue papaloteaban mientras caía con aun mas fuerza, intentando resistir aquel ataque pero lo que no vio venir, fue el ver que ya se había impactado contra el suelo.

Un sonido en seco se escuchó como eco en el destruido Snowdin, y en las cuencas del contrario, únicamente oscuridad profunda, el cuerpo pequeño de Blueberry ya hacía en un montículo de cadáveres, pero los cuerpos de los que había intentado defender le habían hecho mucho más daño del que se esperaba, su estructura ósea ya hacia hechas trizas, piernas, brazos, rotos, su cabeza estaba hecha trizas, y con el poco de conciencia que le quedaba pudo escuchar como alguien se acercaba a él.

Dust miro aquella escena con un toque frio y molesto, aquel juego se había terminado demasiado pronto, más de lo que le hubiera gustado, para ser sinceros su alma corrupta había tenido la capacidad de latir una vez más, la emoción había vuelto, aunque hubiera sido por una cuestión de minutos.

¿Dónde había visto una escena parecida a esta? Si, sentía una fuerte familiaridad, era tal vez … Verse a él de nuevo, derrotado, casi moribundo, o ver de nuevo a Papyrus muriendo por su culpa, era inútil, tenía que dejarlo, por lo cual solamente dio unos pasos para alejarse de él, y finalmente dejar que muriera.

Dio varios pasos adelante, tratando de ignorarlo, no se podía hacer nada por él, y ¿por qué en cambio tendría que ayudarlo?, solamente era una gran molestia en su camino, solamente él había decidido ese destino, él decidió como morir, entonces si estaba muy en claro esto, ¿Por qué se había detenido en seco? Tenía que dejarlo morir, de nada, le ayudaría tenerlo ahí vivo, solamente sería una gran molestia, solamente eso.

De su boca salió un gruñido harto y cansado, se dio la vuelta corriendo hacia la panadería de aquella coneja, aunque, estaba completamente hecha trizas, el colorido color y el olor se habían transformado en putrefacción y demasiado color rojo, pero afortunadamente para el ser azul, el maniático había encontrado entre los escombros una pieza de aquellos deliciosos bollos de conejo, aunque estaba manchado en sangre, ¿eso afectaría? Simplemente le dio igual.

Acercándose al menor, Dust lo había levantado, acurrucandolo entre sus brazos, le miro su rostro con detalle, a pesar de estar muriendo se veia sumamente adorable, su mano con aquel bollo le enjaretó aquella pieza de pan en la boca, forzándolo a que lo comiera, incluso sus dedos apretaban su mandíbula haciendo que esta masticara el pan, poco a poco, el alma de Blue se iba uniendo otra vez, aquel proceso de morir se había detenido con velocidad, y únicamente había quedado inconsciente.

Ante las pupilas del maniático, estaba algo más que otro como él, en aquella mente tan retorcida solamente veía, como le había salvado la vida, si, así es, aunque aún desconocía los motivos, pero de algo estaba seguro, a partir de este momento él le pertenecía, en cual sentido, en alma, en cuerpo, en mente. La boca de Dust se había separado jadeando ligeramente, el dulce aroma que emanaba le embriagaba, uno dulce, exquisito, extrañamente, tuvo un ajeno gesto, sus fauces se acercaron a la del menor, besándole de manera lenta, tomandole de su rostro, manchandolo de sangre ajena, disfrutando con detalle la forma de aquella pequeña boca, lamiendo, mordiendo, aunque se había sorprendió ligeramente, puesto a que aún estado inconsciente, aquel pequeño le había correspondido, invocando una pequeña lengua que se entrelazaba con la propia con una notable inexperiencia.

Estaba complacido, por mucho, era mejor de lo que esperaba, inconscientemente sabía que le pertenecía, cerrando sus cuencas, se perdió en la sensación, esto seguramente hubiera sentido si se hubiera atrevido a besar o a tocar a su Papyrus, incluso su cuerpo reaccionaba, relajándose, sintiendo como una creciente excitación nublaba su juicio, su magia se concentraba en su pelvis, en una dolorosa y placentera erección.

Estaba dispuesto a tomarle, hacia mucho que no sentia algo asi, aquella lujuria creciente, su impudicia a follarle duro y con fuerza, pero aquello fue interrumpido, para su mala suerte, tuvo que  cortar el beso cuando sintió la presencia de alguien más acercándose, llamando al mas pequeño, sus pupilas miraron como sus amigos lo buscaban preocupados, por lo que se vio obligado a dejarlo, solamente lo dejo de nuevo acostado, despareciendo en las sombras, muy pronto seguirían con más, eso nadie lo podría evitar de nuevo.

Después de todo, Blue le pertenecía, le obsesionaba en su alma y en su cuerpo.

Oscuridad, gritos, demasiado color rojo, podia ver los parpadeos de aquellos dolorosos recuerdos, sobre el las linternas sobresalían, iluminando el rostro de aquel contrario, sus manos intentaban tomarle, pero en vez de alejarse, se acerco a él, respondiendo ante su llamado, Blueberry abrió sus cuencas de manera lenta, su visión era borrosa, y el dolor de cabeza era insoportable, de su boca salieron leves gemidos de dolor, mientras escuchaba unas voces.

–¡Ink! Mira, Blue ya ha despertado. – El rostro de Dream se había iluminado ampliamente, una sonrisa brillante estaba en su rostro mientras se lanzaba a abrazar al herido sacándole un quejido.

–¡Bluee! Es tan bueno verte de nuevo despierto, estábamos preocupados por ti. – Dijo Ink lanzándose también, abrazando a sus dos protegidos, estaba feliz, lleno de paz puesto a que, al ver a su amigo postrado en la cama, lo hizo sentir sumamente culpable, con él, y con su hermano, su familia.

Por parte de Sans, estaba feliz, una vez más había despertado en casa, con sus amigos y su hermano, al oír los gritos de alegría de sus compañeros, no tardó mucho en llegar y lanzarse también, aunque su alma se había encogido al ver como lágrimas de angustia se escapaban de las cuencas de su Papyrus, la idea de perder a su hermano mayor le llenaba de dolor. Tenía fresca en su memoria el cuándo había sido secuestrado por el destructor de mundos, el rostro de su hermano aterrado de ver cómo se lo llevaban, y aún más cuando le había comentado que iba a ayudar a Ink a proteger esos mismos mundos que Error había destruido.  Aunque, para él, las negativas de su hermano, junto con sus ligeros berrinches, acerca de ayudarle al pintor, no le habían dado el impulso necesario para dar el paso decisivo para su relación, cosa que frustraba al menor, la idea de que a pesar de todo le seguía viendo cómo aún simple infante, a pesar de ser su hermano mayor, le hartaba, cuando sinceramente se moría por el toque de su hermano.

– Chicos, chicos estoy bien, solamente no puedo respirar. — Exclamó pidiendo espacio, sus costillas se veían comprimidas por el peso de los tres seres, para lo débil que estaba, era demasiado.

Los tres amigos se levantaron mientras le dedicaban una amplia y amigable sonrisa, Blue solamente les dedico la misma sonrisa, juntos pasaron tiempo, charlando, pero también estudiando lo que había pasado, conto con detalle todo lo que había pasado, Dust, su malicia, pero lo más importante, es que, él recordaba cómo estaba a punto de caer, de morir, pero aquí estaba.

– Aun no entiendo el por qué te ha salvado, si sus intenciones desde un principio eran eliminarte. – Dijo Ink pensativo, su mano estaba en boca mientras sus cuencas se encontraban ligeramente rasgadas, para el pintor algo no encajaba.

– Ink … ¿Puedo preguntarte algo? – Dijo Blue mirándole, sinceramente desde que había visto al asesino, sus palabras, ese pensamiento le estaba corroyendo. – ¿Por qué no los ayudaste? Tu sabes, a ellos, los de la línea temporal de Dust, tu conocías que estaban sufriendo. –

Las pupilas de Ink se habían exaltado en colores, sintiendo la mirada de todos los presentes de la habitación que le miraban juzgándole, este únicamente movió sus manos intentando despejar esa idea.

– No es que no los quisiera ayudarlos … Solamente hay cosas más grandes que yo, Blue, cosas con las que no puedo intervenir, pero cuando ellos mismos amenazan a los otros AU’s entonces ahí entramos nosotros. –

Sinceramente, aquella respuesta no lo complacía, el haber escuchado eso fue sumamente molesto, porque entonces sintió que no estaba ayudando realmente a los que los necesitaban, solo estaban conteniendo un problema que desde principio pudo evitarse.

Paso la tarde, mientras charlaban, al final, Blue se quedó dormido, sintiendo un profundo dolor, pero lo valía, no importa cuántas piernas se pudiera romper, cuantas dislocaciones de huesos pudiera tener, ni siquiera le importaba tener su alma fracturada, simplemente el ver que otros universos tenían aquel esperado final feliz, es lo que lo motivaba y poner una sonrisa sincera y alegre cuando podía ser testigo de cuando lograban salir a la superficie … Pero sin embargo había tanto por hacer y tan poco conocimiento de que mundo explorar, desde que el mal había crecido, había desatado el odio entre los mundos, haciendo que estos colapsaran en centenares de líneas temporales de inimaginables maneras incluso afectando un mundo completo hasta volverlo desde su raíz, un código podrido por la negatividad.

La gran responsabilidad que tenía de estar en ese grupo era aún más grande que la “deтerмιnacιón” que podía tener en su pecho. El proteger cada uno de sus similares, de aquellos quienes se querían aprovechar de su bondad y de la luz que residía en sus almas, quizás esa fue una de las razones por las cuál había aceptado el estar en ese grupo, desde que aquello había pasado en su línea temporal, había tomado conciencia de todo lo que estuvo en riesgo … Así como también aprendió que había quienes que de aquel dolor tomaban ventaja, por eso siempre estaba al pendiente de los llamados de Ink.

Los días pasaron, el menor en poco tiempo pudo caminar de nuevo, no fue sorpresa que en poco tiempo empezara a correr con prisa y a jugar de nuevo, para los habitantes de Underswap, su guardia real, Sans, había regresado a la normalidad, viéndolo saltar, reír, y ayudar a los demás, pero, dentro del pecho del propio, había una sensación incomoda, sentía que algo le faltaba, un hueco tan grande, que era insoportable, quizás por eso mismo se había motivado de salir de la cama, ya que en las noches anteriores, era una locura estar ahí, únicamente podía pensar en Dust, su cuerpo extrañamente pedía por él, llegando a sentir una sensación caliente y dolorosa.

Sin embargo, no era la única sensación que lo invadía, un constante y abrumador sentir de ser vigilado lo invadía, el que sus movimientos fueran vistos por alguien más, cada día, a cada momento, el que alguien le respirara en su cuello, el que alguien le mirara cuando dormia, cuando ayudaba a alguien mas, y para cuando quería atrapar aquella mirada, solamente viera un espacio vacío, tragaba saliva sintiendo un nudo agudo en sus interiores.

Así pasaron más días, semanas, incluso en su paranoia, notaba que elementos de su hogar faltaban, sus ropas, sus tacos, y para complicar mas las cosas, a aquellos que les llegaba a ayudar, cosas malas les pasaban, Blue estaba de camino al hospital, en sus manos unos de sus famosos tacos estaban listos y calientes, su amigo Grillby, aquel animado ser había tenido un accidente, al parecer había quedado encerrado en un cuarto de congelador, lo más maldito de aquella situación era, que nadie se había percatado, paso días enteros en aquel lugar, para cuando lo encontraron, sus flamas estaban moribundas, y había llegado a perder varios dedos de sus manos.

Pero el ser de fuego no era el único que había tenido un accidente de esa especie, Muffet había perdido varios de sus ojos al caer en algo filoso, Alphys en una batalla entre las sombras había perdido sus piernas en una amputación tan limpia que parecía que ella lo había hecho aposta, los monstruos que más le importaban resultaban heridos tan solo por el hecho de ser sus amigos, lo peor de aquello, es que las malas lenguas no habían tardado en sacar chismes o una leyenda maldita.

“Todo aquel que sea amigo de Blue, al parecer, tendrá un futuro lleno de dolor.”

Por supuesto que aquello, lastimaba al pequeño, lo hacía sentirse sumamente culpable, y aún más cuando aquellos que llego a considerar su familia, le habían dado la espalda, o lo insultaban.

Para cuando llego al hospital, había unos monstruos frente a él, impidiéndole el paso, en vez de darle una cálida bienvenida, comenzaron a agredirlo, echándole la culpa, acusándolo de que seguramente él lo había hecho, la pequeña alma de Blue había caído al suelo, mientras sus cuencas se llenaban de lágrimas pesadas.

– ¡Yo ja-jamás haría algo así! É-él es mi amigo. – Dijo entre sollozos, sosteniendo el paquete de los tacos contra su pecho.

– Pues parece que, el ser tu amigo, significa la muerte, YA LARGATE, NADIE TE QUIERE AQUI. – Aquellos monstruos que le agredían, alzaron la voz llamando la atención de aquellos que estaban adentro, miradas llenas de vergüenza y de odio miraron aquella escena, y las pisadas de alguien acercándose con prisa no se hicieron esperar.

¿¡Qué diablos estás haciendo?! – Papyrus, su hermano, se había acercado tomando la iniciativa, las pupilas de Blue brillaron con alegría al sentir la presencia de su mejor amigo, de su familia.

–Papy, ellos me están culpando de lo que paso, no me dejan entrar con Grillby, por favor, diles que no es mi culpa, yo jamás querría que algo así pasara. –

La mirada de Papyrus era cansada, frustrada y furiosa, y uno podría creer que estaba viendo de esa manera aquellos que estaban agrediendo a su hermanito, pero no era así, aquella mirada estaba siendo dedicada a aquel que consideraba era el culpable de tanto dolor, se acercó al ser azul, empujándolo con fuerza bruta, haciendo que este cayera al suelo, y los tacos salieran botados.

– Te lo estoy diciendo a ti, Sans, nadie te quiere aquí, lárgate, por tu culpa, muchos están siendo heridos, vete, no eres bienvenido aquí. –

– ¡Pero Papy, que estás diciendo! ¡Por favor! –

– QUE TE LARGES, SANS.

Y entonces ahí supo, que todo el mundo le había dado la espalda, su mandíbula se había apretado, mientras los recuerdos se hacían trizas en su mente, no podía creerlo, simplemente no quiera creerlo, les dio la espalda mientras limpiaba sus espesas lágrimas, solamente se echó a correr lejos de ahí, lejos de todo, ¿Por qué le estaba ocurriendo algo así? ¿Porque cuando ahora que estaba en una situación difícil nadie venía a ayudarlo? ¿Dónde estaban Dream y Ink? ¿Por qué le habían dejado solo?

Corrió con prisas hacia el bosque, llorando de manera pesada, y dolorosa, sus manos no se quitaban de su pecho, eran como si intentara sostener aquellos pedazos que habían sido arrancados de su interior, hasta que quedo lejos de ahí, lejos de todo ese odio, se había echado a llorar contra un árbol, abrazando este como si fuera un amigo, esperando que de manera mágica las cosas se arreglaran.

Lloro por su alma, por su vida, por su familia y por sus amigos, a pesar de todo sabía que no podía llegar a odiarlos, jamás lo haría, son lo que lo conforman con un ser, lloro por su historia, porque a pesar de todo, quizás aquel ser tenía razón, la oscuridad le había vencido.

– Te-tenias razón, Dust, lo tenias. –

–¿Ves lo que te trataba de decir? – La voz de otro ser lo había sobresaltado, sus lágrimas habían parado de golpe mientras volteaba a ver de dónde venía aquella voz, un jadeo salió de su boca para cuando vio a Dust lleno de sangre, de sus ropas escurrían aquel liquido de manera espesa, aunque también tenía rastros secos, de días anteriores. – Te dije que tus amigos no valían la pena. –

– ¿Tu hiciste esto? ¿Tú los lastimaste? – Pregunto con prisa mientras dejaba de abrazar al árbol, sus falanges sentían la forma del tronco intentando tener la calma de aquel momento. – Tu lastimaste a Muffet, a Grillby, ¡A mi amiga, Alphys! –

– Si, te hice un favor, debes de darte cuen—UHG. – Aquellas palabras sinvergüenzas se vieron interrumpidas por la rodilla de Blue, le había dado un rodillazo en su estómago con toda su fuerza.

– ERES UN MALDITO. – Dijo dándole una y otra vez rodillazos en su caja torácica, sacandole el aire, haciendo que botara sangre de su boca, sus manos se hicieron puños mientras golpeaba con fuerza el rostro de Dust, una y otra vez, sentía el contacto del hueso de marfil contra sus nudillos, el maniático no hacía nada para detenerle, solo se dejaba golpear. – ME HAZ QUITADO TODO, DEJANDOME A MI COMO EL VILLANO, JAMAS TE LO PERDONARE, TE ODIO, TE ODIO. —

Lentamente lo fue arrinconando hasta hacerlo chocar contra la madera, el rostro mallugado de Dust se movía dibujando una sonrisa muy ajena ante la situación, aunque sinceramente se había hartado de recibir y no de dar, la manos rápidamente fueron detenidas atrapándolas con las propias, le miro al rostro, combinando ambas miradas, una furiosa y la otra demente, dándole un fuerte cabezazo hizo que el otro se viera aturdido, regresándole todos los golpes que le había dado, golpeaba con ferocidad el rostro del menor, sintiendo como rompía sus pómulos, y partes de su nariz fácilmente, sus nudillos se llenaron de sangre en cuestión de segundos.

Blue intento patearlo, para que únicamente aquel golpe se viera bloqueado con sus manos, sus cuencas se abrieron ampliamente al ver como lo levantaba con facilidad, lanzándolo contra un árbol, aquel impacto, le había sacado todo el aire de su pecho, dejándolo jadeante para cuando la gravedad hizo lo suyo.

–AHGH! – Grito para cuando sintió el pie de Dust en su pecho, sus costillas no tardaron en astillarse.

– Ahora, me vas a escuchar, porque ya me cansé de jugar, Blue. – Sus dedos chasquearon usando su magia para hacer aquella alma en azul, ahora estaba debajo de su poder, levanto su mano para que su cuerpo se viera levitado en el aire, el rostro magullado del ajeno le miraba, lagrimas pesadas caían, para variar, lo acerco lentamente ante él.

– Por favor, mátame. –

– No.—Respondió con frialdad, sonriéndole. – Ya viste que el mundo no es como creías ¿verdad? Ink, ni Dream están, nadie vino a ver que su amigo está en problemas, ni si quiera aquellos que considerabas tu familia te ayudaron, solamente te dieron la espalda. –

– Eso tú lo pr-provocaste. – Dijo entre sollozos.

– No, eso yo no lo provoque, solo puse la mecha de una bomba, tus amigos fueron los que decidieron encenderla. – Las manos de Dust le tomaron de su rostro para cuando lo tuvo frente a él, sus falanges acariciaron su boca, y lentamente fue jugueteando con esta.

Blue no entendía el por qué sentía una gran tranquilidad cuando le tocaba, como si finalmente su cuerpo se viera en paz, su magia incluso respondía, invocando una pequeña lengua para lamer aquellos dedos, todo rastro de dolor desaparecía por el toque del asesino, aquel nudo en su estomago lo envolvía en una sensación quemante en sus interiores.

–Quién lo diría, Blue, que eres la más grande puta del Underground. – Dijo en forma susurrante, mientras se acercaba a su cuello, lamiendo aquella zona de manera lenta, mordiendolo, encajando sus dientes, aquel dolor agudo lo hizo abrir sus cuencas, soltando un quejido mientras lagrimas pesadas caian de sus cuencas.

– B-basta no, quiero esto … – Cerro sus cuencas apretandolas con temor, sus dedos de pies y manos se cerraban aterrorizadas. –Jamas, he hecho algo asi … Por favor, por favor. –

El dominante miraba aquel rostro que se rehusaba a verle, rió bajito con burla mientras con su magia lo iba acostando con lentitud contra la nieve, aquella escena le había quitado el aire, el verlo tan puro y casto, tan suyo, no pudo resistir mas, ni su cuerpo podia, de entre sus manos salio un hueso filoso, lentamente fue recorriendo el cuerpo del pequeño, haciendo que este temblara de manera notable, su respiración agitada.

–Silencio, Blue, que solo asi, me tientas a follarte de una vez por todas … Aunque eso, lo he querido hacer desde la primera vez que ti. – Y en un movimiento rápido y brusco, rasgo con fuerza las ropas de sumiso, despojándolo de cualquier tela que lo vistiera, cortando partes de aquellos huesos lechosos, gritos inundaban el bosque, pero estos no tendrian ningun salvador.

Se detuvo a contemplar su obra, cortadas profundas y azarosas que ardían como el infierno mismo estaban plasmadas en aquel cuerpo, Blue solamente lloraba en silencio, sintiendo como el aire helado pasaba por sus costillas y coxis.

– Tu me perteneces, en cuerpo y en alma, después de todo, me lo debes, yo te salve, yo te devolvi la vida que te habia arrancado, simplemente tenias que ser mio, Blue, únicamente mio, sin amigos ni familia como yo. – Aquellas manos comenzaron a acariciar aquel cuerpo, incluso pasando su lengua por sus heridas, tomando de su sangre, sintiendo las esencias de su sabor, de su color, de su alma.

En su pantalón aquella erección se marcaba de manera implacable, para cuando sus manos se habían bajado de aquella tela, aquel miembro caliente y palpitante no necesitaba mas de cualquier otra estimulación, por muy en cambio del pequeño, que ni muestra de estar excitado daba, pero eso no le importo en lo mas mínimo, levantandole, quitando aquella magia que lo mantenía en su poder, lo acerco su pecho, haciendo que su coxis se acercara a su sexo.

– No te preocupes, Blue, ya llegaras a amarme. – Dijo penetrandole con fuerza, su miembro se deslizó en el interior sus paredes, dejando a la inconfundible miel que emanaba de su interior impregnar su “carne”. Entonces, con su diestra, asió las caderas del más bajo, y hundió por completo su falo, de golpe. El sonido de su entrepierna azotar las estrechas caderas de Blue, el aroma de sus sexos mezclados invadiendo su “nariz”, lo convirtieron en poco más que un semental en celo con la mente en un sólo objetivo: follarlo.

Las manos de Blue tomaban de las prendas de Dust con fuerza, de su garganta un grito fue ahogado con agonia y dolor, su sexo lentamente fue respondiendo, sintiendo como la carne caliente lo atizaban con lujuria, el menor únicamente, para “protegerse” fue esconder su rostro en su cuello, jadeando de manera baja, mientras que sus paredes se acostumbraban a su forma, no podia comprender el por que no podía escapar teniendo la fuerza para hacerlo, era como si estuviera bajo un hechizo.

Se introdujo en él, bombeando. Dentro y fuera. Con rapidez y dureza. Ferozmente. Gruñó de placer mientras sus caderas lo embestían a un ritmo bestial. Mientras su verga se impulsaba contra su intimidad, sintió con cada penetración como su duro deseo se fundía en el abrazo cálido y estrecho de sus interiores. Esa sensación que le invadía… el silencio del bosque se vio roto por jadeos roncos y gruñidos de placer, por la respiración fuerte y errática de dos cuerpos al límite de la resistencia.

Al límite del placer, el sumiso saco su rostro de su escondite, gimiendo sonoramente, sintiendo un dolor caluroso subir hasta su rostro, sus costillas se ampliaban y se comprimían por su respiración, soltando quejidos ahogados por su voz, nunca se había mostrado así ante nadie, la sensación de la pena, y la muy notable desnudez de su cuerpo, no se comparaban con la sinceridad con la que había mostrado su ser completo, se sentía desfallecer en ese momento, la sensación deliciosa entre el placer y el dolor era demasiado, pero por él podría tomarlo, aunque su cabeza no dejaba de dar vueltas.

—¡AGH! D-DUST ¡AH! — Su voz, su cabeza era un lio, ni hablar de las incoherencias que decía. Definitivamente con esto, le pertenecía por completo, incluso no habia notado que su cuerpo se movía por su cuenta, que la humedad de ambos sexos se combinaban en un sucio e incorrecto acto.

– Ah A-ah estas tan estrecho, Blue, ah. – Verlo sucumbir ante él es algo que le habia fascinado. Escuchar la voz profunda y grave de su sumiso, pronunciar, jadear y gemir su nombre con desenfreno en ese tono glorioso y sucio lo aviva; sintió una ansia viva por devorarlo.  Su voz, sus palabras. Sus hermosos y carnales gemidos parecen imposibles, un sueño.

El chapotear de su interior es un sentir cálido y húmedo envolviendo su tronco. Sin darle tregua, sus caderas se movían a un ritmo apasionado e insaciable; con embestidas bruscas era capaz de sentir la cabeza de su miembro chocando con un punto dulce y abrasador en el interior de aquella estrecha cadera, provocándole gruñir gravemente.  Mirándole gemir, junto con aquellas expresiones pervertidas, sinceramente era pura tentación, el que no pueda mantener la boca cerrada le permite aprovechar la ocasión para meterle la lengua y recorrer su boca con experta pericia, recorrer sus dientes blancos como perlas y beberse sus jadeos. Uniendo sus lenguas en una lenta y erótica danza de roces y sensaciones embriagantes

Y sin notarlo aquellos estrechos interiores se habían llenado, comprimiendo, apretando su forma, sus piernas sujetaban la cadera de Dust mientras rompían aquel beso mientras jadeaban por aire ambos seres.

– ¿A quien perteneces, Blue? – Dijo mirándole fijamente a sus cuencas.

– Yo … – Respondió bajando su rostro, con pena y confusión, harto de aquello, las manos de Dust subieron a su caja torácica, rompiendo varias costillas a la vez, sacandole gritos sonoros de dolor al pequeño.

– ¿A QUIEN PERTENECES, BLUE? – Repitió de nuevo, sintiendo aquellas costillas flojas en su mano.

– T-TE PERTENEZCO A TI, DUST, SO-SOLO A TI. – Grito llorando con dolor y tristeza, mientras recargando su rostro en el hombro del contrario.

Una sonrisa se dibujo en su rostro, mientras lo abrazaba con fuerza contra su pecho, consolándolo, cantándole dulces canciones a su oído, pero por la mente del pequeño, solo había un pensamiento, nublado, pero que iba tomando fuerza cada vez mas.

Ya no tendría ninguna escapatoria de su dueño.

※ ¿Te ha gustado la historia? Tengo ganas de luego hacer un pequeño stream en mi canal de youtube, quizás sea este sábado 16 de Junio! ¿Todavía no te haz suscrito? Te dejo mi canal en los links.

P E R F E C T  【ꜰʀᴇꜱʜ x ᴅʀᴇᴀᴍ】【※+21】

※Comisión por anónimo, gracias por tu preferencia.

※ Quiero aprovechar estos renglones para agradecer esta comisión anónima, en mis palabras, es algo que me había sorprendido, y que fue una total aventura escribir, disfruten.

“Vamos pequeño soñador, dejame conocerte mejor, veremos si así, podemos crear algo perfecto.”

¿Vɨɇnɇs?

Advertencia: Alto contenido de NSFW, Y A O I, NON-CON( VIOLACIÓN ), DUB-CON, TORTURA, GORE.

Personajes usados: Dream by @jokublog y Fresh by @loverofpiggies

Un cuerpo.

Era lo único que necesitaba, un maldito cuerpo más.

Puede ser que tenía los suficientes para subsistir por un largo tiempo, pero aun así la idea de desaparecer de esta existencia, de no ser más que un simple parasito débil e incapaz de moverse, lo hacía tener los pensamientos oscuros y morbosos de lo dolorosa que podría ser su mente. A pesar de no tener alma, o conocer lo que eran los sentimientos, conocía uno a la perfección, uno que venía más adentro de su conciencia, algo llamado, supervivencia.

Puede ser que dentro de él, o fuera de él, se veía como alguien alegre, alguien capaz de dar una mano, alguien con un chiste para un momento difícil, pero todo eso era una fachada, una cruel y sucia, dentro de aquel cráneo de porcelana, su verdadero ser, movía sus tentáculos ansioso de finalmente tener alguien para su “colección privada”.

– Vamos amiguin. – Su mano se extendía en un gesto amigable, mientras veía a ser similar a él, las cuencas de aquel “sans” se mostraban caídas mientras su boca estaba entreabierta, cierto sentimiento de desconfianza lo había invadido, pero ¿por qué? Aquel esqueleto, lo miraba de manera directa mientras rascaba sus huesos, por mientras el otro pensaba que este en particular era uno más, de todos los que habían por montones en las líneas de tiempo infinitas que habían, que aburrido.

– Esta bien. –

Sin más, había caído en la trampa, aquel esqueleto respondió el gesto amable dándole su mano, para cuando apenas las puntas de sus falanges se habían tocado, todo había terminado para él, detrás de aquellos lentes multicolores, el parasito tenía su único ojo tan abierto en señal de la misma ansiedad que sentía en aquel momento, esa sucia “excitación” que tenía el cazador para cuando tenía su víctima lista para devorarse, para cuando ambas manos conectaron, todo se había acabado.

Los quejidos del mártir eran débilmente silenciados por su boca apretándose, debía guardar silencio, mientras la expresión nublada por sus lágrimas calientes invadidas de pena y de lujuria lo hacían sentirse extraño.

– ¡Hah ah! F-Fresh … –

– Guarda silencio, ¿Acaso quieres que alguien vea lo puta que eres? – La voz ronca de Fresh lo había hecho temblar, después de todo quien había tenido la idea de hacerlo en el exterior, a unos cuantos metros del pueblo de Snowdin, había sido aquel sans, que curioso. Las caderas del huésped se movían erráticas aquel tentáculo que salía de su coxis se movía de manera violenta en aquella estrecha entrada, mientras que otro masturbaba aquel miembro, llenándolo de aquella humedad caliente que lo hacía acercarse peligrosamente al borde del climax, el fingir un rostro de satisfacción era fácil, después de todo, había caído directamente en su telaraña de mentiras; pero algo tan vacío como el placer, no era algo que estaba buscando, no.

Era curioso, como algo tan, sencillo dejaba tan expuesto a una alma, completamente a su merced, tan fácil era el contaminarlos, el corromperlos, sin tener que esforzarse, simplemente era cuestión de emplear aquello llamado seducción, y ellos accederían. Y pensar que aquello lo había descubierto por puro mero accidente, aunque debía controlarse, no quería terminar de nuevo con cenizas de hueso de nuevo en sus tentáculos.

El ser falso hizo lo suyo, dejando un fragmento dentro del otro, mientras que el sans se corría de manera errática dejando una expresión pervertida en su rostro, sería otro capullo, uno más de la lista casi infinita de los que tenía, pero para su mala suerte, ninguno de ellos cumplía su propósito.

¿De qué servía tener largas filas de cuerpos, si todos ellos llegan a envejecer, a pudrirse, a corromperse? ¿De que servía todo su arduo trabajo? Simplemente era demasiado aburrido y cansado. Sabía que para cuando el cuerpo que habitara se marchitara por completo, tendría otro más, y otro y otro, pero … ¿Qué haría cuando ya no tuviera más?

El sentimiento le aterraba, para cuando hizo su trabajo, se despidió alegre del otro, el nuevo huésped afortunadamente era alguien joven, que duraría lo suficiente para cuando lo necesitara, sus lentes habían sacado un mensaje de despedida, logrando fortalecer la confianza que había “depositado en él”, para cuando había sacado aquella patineta, alejándose, su sonrisa se había desvanecido, dejando una expresión molesta y aburrida, los tentáculos de su cuenca salían rozando el hueso, palpándolo, sintiendo parte de como su acogido dejaba de ser lo que alguna vez fue, un esqueleto fuerte y joven, para ser sincero, había jurado que aquel hueso de marfil, parecía una especie de masa, el alma ni hablar, estaba en sus últimas, el caer lento de las cascaras de aquella alma, la manera en que caían dentro de la caja torácica, recuerdos, esperanzas, sueños y anhelos, vida, lo único que quedaba era la inminente muerte gracias al otro ser que vivía a su costa.

¿Qué hacer? Simplemente ¿Qué demonios podía hacer? Estaba cansado y harto, por mucho, se había recostado en su patineta para cuando se encontraba “a salvo”, poder ser él libremente era una de las pocas cosas que no le hartaban, se movía con sus pies de manera aburrida, sus manos se arrastraban en el suelo, importándole poco si se llegaran a lastimar por el suelo, o si incluso una de las llantas pasara por sus falanges, simplemente le daba igual, el “dolor” era algo que desconocía, mientras su supervivencia no estuviera en juego, podía hacer lo que él quisiera, recuerda que alguna vez había roto las costillas de otro, era divertido ver como el cuerpo de aquel esqueleto entraba en un estado de shock, el temblor de sus huesos lo había hecho quedarse dormido como un infante; Pero tenía problemas más grandes aun, tener infinitos sans, no significaba nada si no podía sentirse seguro y cómodo en algún cuerpo, el tiempo pasaba, y él lo sabía, algo tan subjetivo como nacer o morir, era un pestañeo en su único ojo, necesitaba alguien que fuera lo suficientemente fuerte para él…

Aunque …

La idea lo hizo levantarse, su boca se había abierto, mientras que el mensaje en sus lentes dejaba en claro, la maravillosa idea que había tenido, claro, que idiota había sido.

¿Por qué conformarse con simples cuerpos? Cuando hay “Sans” parecidos a él, la idea había hecho mover sus tentáculos de manera alegre dentro del cráneo del otro, claro, por supuesto, era como si se hubiera dado cuenta de que todo este tiempo hubiera estado comiendo mierda, mientras perdía la oportunidad de comer, de alimentarse, de algo que realmente valiera la pena.

Aquello lo hizo levantarse vibrante mientras recordaba cuales eran los seres que eran parecidos a él, oh si, Ink, ¡ah! pequeño e inocente artista, colorido como él, ¿Te imaginas las posibilidades? ¡El trabajo seria mínimo! ¡Él confía en nosotros! Por su mente pasaron todas las cosas que haría en el cuerpo de Ink, poderes de tinta “cools”, todo un universo de bajo de sus dedos … Oh pero espera, a como la emoción vino, también bajo de golpe, dejándose caer de nuevo en la patineta, el parasito se había hecho pequeño mientras hablaba consigo mismo.

– Nuestro “bro” colorido no tiene alma … – Así será imposible lograr esa infección.

El primer platillo del buffet había sido descartado, que venga el siguiente entonces; ¿Quién más estaba? … Ah sí, Error, ¿Tenia alma? Si, glitcheada, pero si, ¿Confiaba en nosotros? Por supuesto que no, pensó.

Creo que hasta él sabe, que somos en verdad. Entonces, adiós poderes de hilitos.”

Sus dedos tamborileaban en su pecho, mientras seguía pensando, por su mente pasaron muchos más, pero todos y cada uno de ellos tenían algo malo para él, descubrirían quien es en realidad, que es lo que busca y peor aún, contárselo a los demás. Entonces, si ahora tenía pocos sans de quienes alimentarse, pues, si eso pasaba, se vería en una gran complicación, tendría muchos menos, quizás ninguno, en el peor de los casos, tal vez hasta ayudarían a los que ya estuvieran infectados, dejándolo morir por completo.

Necesitaba alguien inocente, ingenuo, alguien que confiara en él, alguien como … ¿Cómo era que se llamaba ese Sans que estaba siempre con Ink? Ese el de la capita con estrella, jamás había hablado con él, solo lo saludaba de lejos porque el mismo “extraño” lo saludaba de manera alegre, sus dedos chasqueaban con rapidez mientras recordaba cómo era que se llamaba, si, el de capita, alegre, amarillo como un sol, siempre andaba atrás del pintor, si, tenía la posibilidad de viajar a cualquier línea temporal, sí …

– ¿Dream? – Oh por los patos del tío Ricon, ¡ASI ES! ¡Dream! Si el sans con estilo de chica mágica, si, ¡Sí! … Incluso se había dado un golpe en su cabeza en un estilo de “Como pude olvidarlo.” Aunque a decir verdad desconocía mucho de él, puede ser que como huésped después de todo, sea alguien conveniente de poseer, pero ¿Qué tal si tenía claras desventajas?

Se había levantado con prisa de la patineta, sabia con quién exactamente acudir para preguntarle acerca del soñador, sus pisadas eran rápidas mientras sentía como en su pupila se dilataba como si estuviera viendo de frente a ese sujeto.

– ¡Ink! ¡Broski! –

El falso se había acercado al pintor, después de varios RaDiCaLes saltos entre los espacios vacíos del tiempo, pero algo pasaba, mientras más pasos daba, observaba un extraño gesto estaba en el rostro manchado, algo vacío, y cansado, como si algo le hubiera ocurrido, no era extraño ver a Ink de esa manera, pero sus pupilas no tenían vibrantes colores, no, solo dos pupilas blancas aburridas, pero para cuando vio a Fresh, se alegró ligeramente.

– ¡Oh, Fresh! ¿Qué tal? –

Una sonrisa había aparecido en su rostro mientras, arrugaba varias hojas a su vez, haciéndolas bolita como si quisiera esconder algo, ¿Qué seria eso? No le importaba, por dentro del cráneo, el parasito se relamía sus dientes ansiosos, la simple idealización de sentir los huesos del soñador, esa seguridad, por lo que, con ciertos chistes de colores y juegos de palabras, cambiar el estilo de ambos, juegos y demás, logro establecer una conversación “cómoda” para ambos. Fresh lo miraba de reojo, Ink en cierta parte se veía un poco más tranquilo a como lo había encontrado, debajo de su nariz había un bigote que el pintor había dibujado para ambos, las manos del huésped se habían movido quitándose esa cosa molesta, para seguir con su plan.

– Ink, bro, sabes he pensado que tal vez me hace falta conocer más de este mundo, quiero tener más amigos, así como tú. –

El pintor únicamente se dedicó a escuchar mientras su rostro carecía de expresión, únicamente lo miraba .

– Por ejemplo, ¿por qué no me hablas de ese Sans, que siempre está contigo? –

–¿Hablas de Dream? – Ink arqueo una ceja mientras sus pies se movían jugueteando. – Si es así, seguramente le puedes llegar a agradar, si no es que ya le agradas. Uhmm veamos … Bueno, Dream tiene un gemelo que se llama Nightmare, alguien que es vil y malvado, que es uno de los principales problemas de los stars sanses, creo que Dream tiene aproximadamente 500 años de edad, y para ser sinceros aún se ve muy joven, es guardián de los sentimientos positivos y al igual que yo puede viajar a través de los au’s pero con diferencia que si hay por mucho sentimientos negativos, ten cuidado o podrías llamar a su hermano, siempre es bueno intentarlo llamar por recuerdos o buenos deseos. –

A decir verdad, Fresh había ignorado todo lo anterior, solo un pensamiento corría por su mente, haciéndole eco dentro de aquella cabeza fría.

¿500 años de edad?, esto en vez de ser conveniente, se había hecho perfecto para él.

– ¿Enserio? Vaya realmente es alguien muy grande, al igual que tú, broski, quizás iré a buscarlo, sería bueno ser amigos, quizás ayudarlos con ese hermano de Dream, unirme a los sta – –

– Pero que no te engañe. – Interrumpió en un tono frio.

Se quedó quieto, los planes que pasaban por la cabeza de Fresh se paralizaron un momento, ¿Ahora qué?

–¿Qué es lo que sucede? –

Ink lo miro directamente a sus cuencas, los lentes de Fresh, tapaban a la perfección esa parte oscura, pero detrás de ellos, el parasito lo miraba seriamente.

– … Se me olvido. – La expresión vacía de Ink lo habían “asustado” pero una risa había salido de la boca del pintor, una muy alegre y que hacia un total choque de incomodidad. – Seguramente no era algo importante, en fin, si quieres puedo llamarlo por ti. –

–No. – Respondió cortante, mientras cambiaba su ceño de manera abrupta. – No, no, Ink, tu estas ocupado, yo le buscare. –

–Pero realmente no es … ¿Ah, Fresh? – Y de pronto se había ido, el rostro del pintor se movía buscando al ser colorido, solamente para encontrarse solo, sus hombros se movieron ligeramente, mientras volvía a lo suyo, aquellas manos frágiles abrieron aquella hoja que había sido víctima de su ansiedad, respiro de manera profunda mientras volvía a lo suyo, cosa que era su secreto y del glitch.

Sentimientos positivos…

¿Cómo mierda iba a llamar a un ser que se maneja por sentimientos, cuando él ni siquiera conocía ninguno?

Paso sus manos por su rostro, ligeramente estresado, suspirando de manera fuerte mientras que el parasito dentro de él, se cuestionaba demasiado las cosas, tenía el tiempo contado y definitivamente tenía que ser Dream, únicamente él.

No había opciones, ni elecciones, mucho menos segundos planes, si lo manejaba de manera correcta tendría al soñador en sus tentáculos, y lo haría completamente suyo, puesto a que tenía todos los elementos de confiabilidad, lo conocía de lejos, le había sonreído, incluso sabía que dentro de él podría llegar a mucho más que solo contaminarlo de un apretón de manos.

Dejarlo pasar era como si de sus manos corrieran cenizas sin la capacidad de detenerlo. Caminaba de manera tranquila por uno de los AU’S, sus pisadas húmedas por la tierra de Waterfall lo hacían cuestionarse, ni siquiera se había percatado de ello, solamente su magia comenzó a actuar por su cuenta, que para cuando vio alrededor su gesto se había hecho aburrido, ¿Cuántas veces había visto aquella escena?

Tendría que, definitivamente, usar a alguien más que le ayude, ¿Recuerdos? ¿Sentimientos? Seguramente si usaba “uno” de los que tenía, terminaría llamando al otro hermano, cosa que no era la opción.

¿Pero qué tal si existiera el caso de que solamente por ser sentimientos positivos no viniera? Era un protector, guardián, lo que sea … ¿no? Entonces a su mente vino una maravillosa idea, solo tendría que tener cuidado, podría ser o algo muy malo o algo muy bueno, en fin, el plan comenzaría.

Por encima de cualquier vida, sobreviviría.

Unos pequeños pies húmedos corrían alegres por aquellos campos iluminados de azul, Undyne, apenas una chiquilla, en una edad mucho más menor que la original, jugaba con un esqueleto de su misma edad, uno de rostro largo, con una risa muy característica.

– ¡Papyrus, vamos rápido, ya se hace tarde! – La coleta rojiza se movía de manera elegante a pesar de ser un tanto brusca. – ¡El que llegue al último pierde! –

Mientras tanto el otro esqueleto movía sus piernas lo más rápido que podía, jadeaba de manera pesada, puesto que venían corriendo toda la tarde, investigando y jugando a maravillosas historias que les habían contado sus mayores; y, a decir verdad, no quería perderse la cena con su hermano mayor, y mucho menos que le contara ese maravilloso cuento de siempre, sus cuencas miraban a Undyne desaparecer por el lapso de espacio, hasta que finalmente le había “ganado”. La chiquilla no estaba, por lo que el esqueleto se había dado prisa por finalmente, le ganaría por supuesto que lo haría, ¡Nadie superara al magnifico Papyrus!

La bufanda roja había pasado de largo, y las pupilas rojas lo habían seguido mientras que su único amigo se iba, una mano sostenía con fuerza una pequeña boca, mientras le dedicaba una sonrisa un tanto intranquila, los ojos amarillentos de Undyne se estremecían de pavor por ver aquel desconocido, la había tomado de una manera en que no pudo notarlo o defenderse, era parecido al hermano de su mejor amigo, pero sinceramente había algo mucho peor en él dentro.

–Escúchame bien, Undy, te soltare, pero tienes que prometerme que no gritaras, porque veras soy alguien de muy poca paciencia, y créeme que no dudare en arrancar cada una de esas lindas escamas con mis propias manos. – La voz retorcida de Fresh habían dejado en claro que aquellas palabras no eran, ni serán ningún juego, hablaba malditamente en serio.

La menor solo movió su cabeza asintiendo, cayendo en sus términos, mientras que Fresh la iba soltando, los instintos de la pelirroja por mucho le gritaban que corriera, pero algo dentro de ella le decía que, si lo hacía, seguramente la seguiría y lastimaría a Papyrus y su hermano.

Lo único que pudo hacer para no huir fue abrazar su larga cabellera, sus pequeños de dos se entrelazaban entre las hebras de los hilos, el corruptor la miraba seriamente, fue una suerte que se encontrara con ella en particular, puede ser que en unos cuantos años se hiciera la más fuerte del Underground, pero ahora era frágil, y tomaría esa cruel ventaja en su favor.

– Undy, hermosa, necesito un favor tuyo. – Fresh intentaba verse lo más amigablemente posible para ella, con mensajes estrafalarios, y colores únicos, pero realmente lo había jodido, la niña en sus ojos solo lo veía con desconfianza, y eso era algo malo. – No creas, que soy alguien malo, al contrario, vengo a ayudarte con algo, y así, ¡me ayudaras a mí! –

Igual silencio, la boca de Undyne no se movía, ni una sonrisa, había una pesada y dura línea entre sus labios, tenía que imaginar algo, seguir con el plan, y eso era ya.

–Undyne, ¿Extrañas a tus padres? … – Para cuando escucho aquella última palabra, la boca de la menor se había abierto sorprendida, Fresh sabía, por fruto de sus huéspedes, que usualmente en las líneas temporales, aquella guerrera había perdido sus padres en la estratagema de los monstruos contra los humanos.

– S-sí … – Respondió. – Pero, ¿cómo sabes de ellos? –

–Undyne, soy tu amigo, y te estoy dando una oportunidad, que solo tu mereces por ser una niña tan valiente, no podría hacerlo frente a tu amigo Papyrus. – Cada palabra que salía de su boca, era una mentira tras otra, jugando con la mente de la chiquilla mientras aquellos tentáculos se sobaban entre ellos sintiendo como su plan iba a la perfección. – Y esta oportunidad, es la de poder recordar a tu madre otra vez, y quizás, tal vez si lo haces bien, podría venir un ángel, a decirte como están tus padres. –

–¿De verdad? -Los ojos del infante se abrieron ampliamente mientras una sonrisa aparecía en su boca.

–Así es. -Sus lentes mostraron un juego de palabras que decía que estaba en lo correcto, cosa que eso saco una ligera sonrisa. –Bueno, háblame de ellos. – Fresh tendrá la paciencia necesaria para oír lo que la otra diría, todos esos estúpidos recuerdos y sentimientos que se guardaban en el pecho inocente, en aquella alma tan pura, su plan iba bien, solamente tenía que mantenerlos en sentimientos positivos.

– A mi padre jamás lo conocí … Él murió por culpa de los humanos, ¿Sabes? dicen que mi papá era un valiente guerrero, que dio lo último polvo de su vida para protegernos … Pero mi madre, mamá, ella falleció recientemente. – Aquella sonrisa que había aparecido se iba desvaneciendo por un gesto triste.

–¿Qué hacías con ella? – Pregunto mientras la menor bajaba su cabeza, el dolor de la pérdida de su madre aun le dolía, mucho, pero ahora ella estaría en un lugar mejor, y mejor aún, podría ver el ángel que cuidaba a su mama.

– Después de que mis hermanas cayeron, mi mamá me cuido muchísimo, e-era divertido estar jugando con ella, aunque luego le jugaba bromas de esconderme de ella … Aunque eso era un poco malo, ya que ella era ciega… p-pero mamá siempre me encontraba. – La voz de Undyne mientras recordaba, se llegaba a quebrar, pero al paracito le había importado poco, su gesto para nada había cambiado, solamente quería que ella recordara.

Undyne no pudo más, cayó al suelo de rodillas mientras pesadas lagrimas corrían sus mejillas, de su boca salían sollozos mientras se ahogaba su voz, le dolía, era como si apenas fuera ayer, en el que recordaba las manos de su madre acariciando su rostro, llenándole de besos su cara, el cómo cepillaba su larga cabellera casi rogándole que jamás lo cortara.

“Undyne, моя рыба ангела, никогда не стричь волосы, это красиво, и это похоже на море, если вы его отрежете, мама будет грустить.

<< Undyne, mi pez ángel, jamás cortes tu cabello, es hermoso, y es como el mar, si lo cortaras madre se pondría triste. >>”

–Mamá …–

“Почему я называю тебя ангелом? Потому что ты моя дочь, ты спас меня, когда ты пришел в мою жизнь.

<< ¿Por qué te llamo pez ángel? Porque tu mi hija, tú me salvaste para cuando llegaste a mi vida.>>

–Mamá, te extraño mucho …-El alma de Undyne comenzó a latir con fuerza, cada dulce recuerdo le hizo saber, que no importaba si en algún momento llego a ser cruel con su madre, ella siempre le quiso y le querrá por encima de cualquier cosa.

Extrañamente para el parasito, mientras Undyne derramaba lagrimas pesadas al suelo, una gran sonrisa estaba en su boca, brillante y perfecta, las lágrimas de la menor, no lo habían conmovido en lo más mínimo, la miraba con desdén, sus "pupilas” la miraban desde abajo, mientras que ella se hacía cada vez más pequeña, sintiendo en su alma todos sus sentimientos que se movieron alegres, pero el dolor de la perdida los iba apagando.

Todo iba de acuerdo al plan.

Un cuerpo flotaba tranquilo mientras sus piernas estaban cruzadas, sus ropas junto a su capa amarilla flotaban armónicamente por la falta de gravedad en el aire, a decir verdad se sentía relajado, apreciaba momentos así en los que podía cuidarse a él mismo, donde podía pensar en un momentito aunque sea uno pequeño en él, en su alma, pero mo lo mal entiendas, estaba sumamente consciente, lo suficiente como para mantenerse al tanto, después de todo, tenía que cuidar las esperanzas de todos, el protector de los sentimientos positivos, mantenía un gesto pacífico mientras en sus manos estaba aquella manzana, la principal fuente de su vida, pero también, la razón más grande de sus problemas; Cierta parte de él sentía que no era correcto que estuviera vagando por ahí, mientras que en diferentes AU’s estaban pasando cosas, graves y dolorosas, que ponían en gran ventaja a su hermano, su querido hermano…

Si algo era cierto, es que la culpabilidad a veces carcomía sus huesos -aunque no sean reales. – No tenía por haberle dejando así, por no protegerle, de no haberlo cuidado, por haberle fallado en aquella promesa desde que habían nacido, una promesa de “sangre” al ser su gemelo, es que era unas de sus principales razones para no parar, para que su trágica historia jamás, jamás, tuviera que repetirse.

Suspiró con fuerza mientras aquella manzana se desvanecía, sintiéndola dentro de su pecho, si podía ser sincero, disfrutaba el flotar, a decir verdad estaba tentado en quedarse dormido, arrullándose cual pequeño, aunque eso lo era, aunque su hermano no lo crea, el tiempo corre de manera diferente en ellos dos, se seguía sintiendo como un pequeño niño, que corría alegre tomándole la mano a su hermano, ciertamente los momentos en que estaba solo, eran los que podía actuar como él era, o mejor aún, como se sentía realmente, sumamente agotado. Pero tenía trabajo que hacer por encima de cualquier cosa, cumpliría.

De la nada, una sensación fuerte había llegado a su pecho, cosa que lo hizo abrir sus cuencas de manera amplia mientras sentía como los sentimientos positivos de un ser lo invadían, eran fuertes y sumamente hermosos, sonrió soltando una risa preciosa.

– Es el recuerdo de una hija por el amor de su madre, es sumamente hermoso y cálido. – La voz de Dream era suave y dulce, abrazándose a sí mismo, acuñó esos sentimientos.

Aquellas cuencas que habían estado tan alegres, iban decayendo de manera lenta cuando sintió que se iban perdiendo, eso no era bueno, el dolor, la tristeza comenzaban a manchar aquellos dulces recuerdos, tenía que evitarlo, no quería que algo así se perdiera.

– Tengo que ir. – Dijo decidido mientras chasqueaba sus dedos, guiándose por aquellos recuerdos, identificando en que línea temporal estaban, no tardó en llegar, un lugar en el que apenas empezaba aquella historia, quizás la guerra había terminado tal vez hace unos cuantos años, la vida apenas recobraba fuerza con las ganas de aquellos habitantes esperanzados en su misma vida.

Para los ojos llorosos de Undyne, todo era borroso, parpadeó varias veces para cuando vio a alguien acercarse a ella, el suave toque de sus manos cubiertos con una tela, la hizo sacar un ligero quejido de sorpresa, sus manos pequeñas terminaron por rascar sus ojos, librándose de aquellas lágrimas.

– Undyne, no llores por favor. – Un rostro y una suave sonrisa habían recibido la claridad de sus ojos, encontrándose con un ángel.

Para la mente de la pequeña, para su corazón, y su alma, aquellas tristezas se habían ido lejos, su inocencia tan perfecta la habían hecho sonreír, mientras Dream le devolvía la sonrisa.

– ¿Eres el ángel que cuida a mi mamá? – Dijo Undyne mientras tomaba una de sus manos.

El guardián de los sentimientos positivos, no podía decirle la verdad, jamás podría compararse con algo así, pero el verla de esa manera, le hizo responder a como ella esperaba.

– Así es, Undyne, yo cuido a tu mamá, y quiero que sepas que ella está bien, con tus hermanas y tu padre, ellos desde lejos te miran felices, el verte correr y crecer es una de las cosas que los hace sonreír. – La cara del infante simplemente no cabía de felicidad, sin más, se lanzó a abrazarle con fuerza, mientras aquellas lágrimas de dolor habían desaparecido y únicamente estaban lágrimas de felicidad.

– ¡Muchas gracias! – Undyne repitió una y otra vez, mientras que los brazos de Dream respondían a aquel abrazo, acariciando su cabello.

– No tienes por qué agradecer, ahora, recuerda que Papyrus y tú estaban jugando ¿No? –

– ¡Así es! –

– Entonces ve con él y Sans, seguramente te están esperando para cenar. – Undyne le dejo de abrazar dándole una amplia sonrisa, se reincorporo mientras avanzó unos cuantos pasos únicamente para abrazarlo otra vez.

– Solo diles, por favor, que les quiero mucho. –

– Así será, te lo prometo que ellos ya te están escuchando. –

Finalmente, Undyne lo había soltado, se echó a correr mientras movía sus manos a él… ¿Y a otra dirección?, para cuando había parpadeado la chiquilla había desaparecido sin dejar rastro, una sensación de satisfacción le había invadido, mientras suspiraba de manera amplia, estaba feliz.

– ¿No crees que fue muy cruel el mentirle? – Una voz ajena lo había sorprendido, una que no había escuchado, pero aún más curioso ¿Por qué no había sentido su presencia? Volteo con prisa, mientras que tomaba conciencia, sus pupilas amarillas se habían encontrado con un Sans, pero a este le conocía de lejos, era el señor Fresh.

Más, sin embargo, el parásito no podía creer lo que estaba viendo, ¡Realmente estaba aquí! El plan había funcionado a la perfección, y ahora su platillo principal estaba aquí, frente a él, tan perfecto y apetitoso. Podía haber jurado como el tiempo se había detenido, mientras las cuencas del soñador se habrían con sorpresa y un extraño gesto más que no identificaba. Si por él fuera, en ese momento se le habría lanzado encima, consumiéndolo a su placer y su gusto.

– ¡Oh! Usted es el señor Fresh ¿Verdad? Ink me habla mucho de usted, perdón me pareció haberle oído decir algo. – El cuerpo pequeño se había movido para quedarse frente a él, y una sonrisa estaba en su boca.

– ¡Había dicho que eso lindo de ver! – Mintió mientras mostraba una sonrisa, con un mensaje en sus lentes que decía “Very Cool”, eso había hecho reír a Dream.

Siempre se ha dicho que la mejor de manera de romper tensión era con una risa, y ya había logrado eso, Dream para sus pupilas se había relajado lo necesario mientras ponía sus manos frente a él.

–Es extraño, no lo había notado o sentido su presencia, ¿Por qué estaba con Undyne? – Pregunto curioso mientras tomaba de su barbilla.

–En realidad aquí estaba, solamente que no quise interrumpir aquella escena y me quedé en las sombras, yo ya me había encontrado a la chiquilla llorando, y no quería escucharme. – Le había dedicado un rostro con falsa pesadez.

–Oh … Lamento mucho eso, pero no la culpo, solamente extrañaba mucho a sus padres. – Aquellas palabras habían sido interrumpidas por los brazos de Fresh abrazando sus hombros, en un abrazo de complicidad, casi cercano a “compadres” por lo que un amarillo pesado había coloreado el rostro del soñador.

– ¿Sabes Dream? Le había comentado a Ink, que quiero tener muchos amigos a través de los AU’s, y yo únicamente te he visto de lejos y tú también, así que dices ¿Somos amigos? –

Aquello había confundido al soñador, no se había esperado aquello, era cierto que le conocía, y le saludaba, pero, a decir verdad, un buen amigo, ¿verdad?, no lastimaba nada, así que, no vio ningún problema.

– ¡Por supuesto! Me encantaría ser su amigo señor Fresh, me gusta mucho los colores de su ropa, ¡son increíbles! –

“Ah qué fácil está siendo esto.” Pensó mientras le ofrecía una mano, en aquel abrazo, a decir verdad, la actitud de Dream le provocaba cierta sensación de incomodidad, pero era por su único bien y supervivencia por el cual estaba haciendo esto.

– Ahora somos los amigos más rAdICaLes del multiverso, ¿Quieres salir a pasear por ahí? – El toque de la mano de Dream aceptando aquel saludo, lo había hecho sonreír de manera amplia, los tentáculos del parásito se movían inquietos mientras la excitación del momento lo hacía jadear, manejaría la situación de manera lenta pero lo suficiente para avanzar de manera sobreseída.

– Me encantaría. – Y con eso, Dream se había puesto una soga al cuello.

Ambos habían caminado juntos a través de varias líneas temporales, conociéndose mientras charlaban de manera tranquila. Las palabras de Dream fueron completamente sinceras, contando incluso detalles privados e importantes de su vida, aunque a veces se cuestionaba por dentro él por qué le estaba diciendo tantas cosas así, que ni a Ink, que lo consideraba como su mejor amigo, le había contado, detalles tan importantes de su vida o incluso privados, cosa que en vez de preocuparle, solo le había convencido que Fresh era un amigo sincero, uno en el que no importaba que dificultad tuviera estaría ahí para él, dispuesto ayudarle, a darle una mano en el aprieto, y le escucharía con atención.

Sinceramente, estaba feliz, de haber aceptado aquella amistad, era muy lindo poderle confiar esos detalles.

Por su parte, Fresh, cada palabra que salía de su boca era más deshonesta que la anterior, no hacía más que tomar vivencias, recuerdos y demás de sus antiguos huéspedes para tomar ventaja con Dream, y peor aún, le creía cada maldita palabras de él, respondiéndole con sonidos de sorpresa y de alegría, en momentos ciertos ruidos de pena. En su historia, se había hecho un completo mártir, uno en el que lo habían maltratado, su mismo querido padre le había puesto una placa en su mano, le había obligado a matar a su propio hermano para satisfacer su sed de interés y curiosidad, para cuando pudo escapar de él, fue porque había encontrado un interesante espacio vacío donde lo había dejado ahí, para que jamás pudiera salir, había abierto una pequeña cafetería con gatos lindos, pero después quebró y se dedica a viajar de aquí a allá, para mentir, hay que tener una perfecta memoria, y Fresh, tenía una tan clara, como si realmente la hubiera vivido, pero, ¿para qué crear una compleja historia? Fácil, justamente para agradarle cada vez más al ajeno.

Aunque también, en momentos de conciencia, Dream se preguntaba en silencio, el por qué jamás había sentido la presencia de aquel ser, si realmente lo había pasado tan mal, ¿Por qué no había sentido la presencia de los sentimientos negativos? ¿Incluso también su hermano había ignorado esto? ¿Es posible que se mantuviera a la mitad de todo? ¿Un ser Neutral? Algo le estaba dando una ligera mala espina, pero creería en sus palabras, aunque sea por ese momento tan cómodo, quizás las posibilidades existían. Por supuesto que el tiempo corría de manera diferente en ellos, mientras caminaban charlando, la conversación del corruptor lo había envuelto con tanto interés que de manera inconsciente se había olvidado de sus deberes, viajando de AU por AU, ya sea de día o de noche, comprando cosas para degustar, después de todo a Fresh no le importaba, le veía como una inversión, mientras más, mejor.

Pero basta de charla, ahora tenía que actuar, no podía soportarlo más, no sabía cómo diablos le había podido seguir el paso, si por él hubiera sido, se le hubiera lanzado encima para finalmente corromperlo, hasta el último de sus huesos, así que ahora el plan llegaría a su conclusión.

–Dream, ¿Puedo preguntarte algo? – Le miraba de reojo, ambos estaban sentados en el filo de un árbol caído en Snowdin, era la ocasión perfecta, de alguna conseguido que ambos estuvieran solos, mantener la misma curiosidad del soñador en su control, los pies de Dream se movían alegres, además de que no alcanzaba el suelo con nieve, únicamente asintió. – Alguna vez… No olvídalo, es demasiado morboso por mi parte. –

– ¿Ah? ¿Qué es? Por favor, Fresh, ya te he contado muchas cosas, algo así quizás no sea tan grave. – El rostro del soñador tenía un gesto curioso, y de sorpresa mientras arqueaba una de sus cuencas.

–Bueno, discúlpame si esto te ofende, te bullea, pero viéndote cómo eres, teniendo casi 500 años de edad, ¿Alguna vez haz tenido problema con el celo? – Las palabras de Fresh habían hecho sonrojar violentamente al soñador, mientras miraba para abajo, el corruptor no hacía que verle de manera directa mientras estaba esperando una respuesta.

– Creo que, es una pregunta muy interesante, aunque no me la esperaba por nada de mundo, pero tal vez …-Las manos de Dream subieron hasta su boca, mientras pensaba lo que iba decir, con mucha pena, había evitado ver al otro. – Aunque para serte sincero, jamás he sentido un celo, a pesar de que mi cuerpo este hecho para crear otro guardián para el futuro. –

Bingo.

–No puedo creerte, ¿Enserio jamás haz sentido un celo? – Fingió sorpresa escuchando la respuesta.

– No, lo juro. –

– ¿Sabes que eso es un problema, ¿verdad? Es como si algo no funcionara de manera correcta en ti. –

– ¿Cómo si estuviera enfermo? -Las pupilas de Dream se habían hecho pequeñas mientras sus manos habían bajado hasta la zona de su vientre, cubriendo esa parte con ligera consternación. –¿Quién sabe de estas cosas? No quiero que nada pase, no algo malo, simplemente no podría con eso otra vez. –

– Yo podría ayudarte, solamente, quizás no te sientas cómodo con ello. –

– Por favor, Fresh, ayúdame, de verdad, necesit – ¡Mhpp! –

Fresh no había dejado terminar aquella frase, su boca ya estaba encima, besando a Dream, las cuencas del soñador se habían abierto ampliamente mientras sus manos ligeramente le empujaban, para cuando finalmente había ganado, se había llevado una mano a su boca, limpiándose la saliva.

–¿Q-que estás haciendo? ¿Eso fue un beso? Creí que era cosa de ir con un Doctor, o algo. – Balbuceo débil, la sensación húmeda en su boca había sido una gran sorpresa, incluso no había podido evitar que sus cuencas sacaran ligeras lágrimas, dándole una expresión sumamente pasiva ante el dominante.

—¿Ah? ¿Por qué me separaste? – La mirada que le había dedicado, Fresh, al contrario, le había sorprendido de manera amplia, una lasciva y sucia. – Creí que éramos amigos, friendiskis, y peor aún, me habías dicho que te ayudara, esta es la única manera de ayudarte. –

–¡Por supuesto que lo somos! Pero, no sabía que tendría que ser así, no parece como si fuera correcto, y aun peor, Ink dice que eso es algo que haces con una persona especial. –

– Esto es algo que hacen los amigos, ayudarse cuando tienen problemas, no importa que tan graves sean eso hacen. – Los brazos del colorido ser se habían cruzado en indignación mientras tenía una expresión “desaprobadora”. – y aún más los amigos radicales, tómalo como una manera de fortalecer la amistad, además, nosotros ya somos especiales. –

Y con eso Fresh había tomado cualquier ventaja, las fallas que había tenido el contrario en el pasado, eran una de las principales razones por las cuales no tendría en el presente, no de nuevo, acercándose a él de manera rápida, le tomo de sus brazos acercándolo a él, en un agarre firme y fuerte, cosa que había sorprendido a Dream, por su lado sabía lo que era un beso, apenas lo necesario, sin embargo no se sentía nada cómodo con aquello, ¿Por qué tenía tanta ansiedad?, pero su inocencia, le había hecho suponer que era lo correcto al ser amigos, por eso no chistaría, al contrario, cerro sus cuencas mientras sentía como el otro tomaba de su rostro acercándolo a él, volviéndolo a besar de manera lenta, sus dientes chocaban mientras ambos entreabrían sus bocas, la pequeña lengua del soñador sobresalía, mientras que el otro, con su ansiedad y desesperación, había tomado de su mandíbula forzándolo a abrir su boca con amplitud, dando paso libre a las 6 lenguas que tenía, las cuencas de Dream se habían abierto con violencia al sentir como se entrelazaban de una manera grotesca, obligándolo a intensificar el beso.

Le quería seguir el paso, realmente lo quería, aunque fuera algo lo suficientemente sucio o incorrecto, la vergüenza y la exaltación se tiño en su rostro por completo, haciendo sentir un calor doloroso en sus adentros, el mismo aroma, su acercamiento, su respiración, esas manos acariciando con levedad sus huesos era el goce más grande que tenía en esos momentos el guardián, nunca hubiera pensado en dejarse manosear de tal manera solo por alguien que apenas había conocido, ¿Esto estaba mal? En ese momento lo sabía, pero no podía hacer gran cosa, puesto que entrelazaba su lengua de manera débil y tímida con aquellos pedazos de magia, sacando ligeros quejidos húmedos.

Las manos de Dream tomaban con fuerza de las ropas del corrupto, ni siquiera notando el momento en el que estaba contra aquel árbol, si lo ponían de esa manera, había caído en aquel juego morboso y suicido, estaba encantado por aquella dominancia, su cuerpo estaba siendo acorralado con total control, dejándole ninguna posibilidad de escape, y por más que quisiera chistar, su cabeza comenzaba a dar vueltas, gracias por la falta de aire, pero sobre todo porque algo dentro de él estaba reaccionando a aquello, ligeros hilos de conciencia lo habían hecho reaccionar cuando pudo librarse para cuando sintió las manos del otro metiéndose dentro de sus ropas.

–¡¿Ah!? ¡F-Fresh espera! – De nuevo quería empujarlo lejos de él, su sorpresa fue grande para cuando vio que aquel ser, ese que había jurado que era amable y feliz, ahora tenía una expresión seria, sus manos tocaban sus costillas, dando suaves y profundas caricias en su esternón, pero eso era algo mínimo, al ver que de entre sus ropas tentáculos salían, moviéndose de manera violenta y repulsiva, un ligero grito salió de su boca para cando uno de los tentáculos se había lanzado contra él, levantándole con fuerza de sus muñecas, alzándolo ligeramente.

– Lo siento, Dream, broski, pero simplemente no puedo más, tu sabor es exquisito. – Quizás por primera vez en mucho tiempo, Fresh, no se había sentido con la ansiedad de tomar a alguien, usualmente controlaría sus tentáculos, pero este, era y será, su platillo favorito, aquel que le daría la vida eterna y la seguridad.

A los ruidos sordos que venían de la boca de Dream, sus suplicas y quejas, Fresh no les había prestado nada de atención, ni siquiera pena, para cuando aquellas ropas habían sido arrancadas con fuerza del cuerpo pequeño, los tentáculos se metían sin pudor, haciendo eco la tela siendo desgarrada.

–¡Ah, no! ¡B-basta! – Algo dentro del soñador se había roto para cuando vio los pedazos de tela caer, aquello que lo identificaba, aquellas ropas que lo habían marcado, con las que había aprendido y experimentado tanto, únicamente ahora, eran sucios harapos.

Sus huesos se estremecían por sentir aquella sensación húmeda y viscosa de los tentáculos rozándole, subiendo con lentitud por su cuerpo, las falanges del soñador se cerraban con disgusto. Y aún más al sentir como la punta de estos acariciaban la forma de su boca, si podía describir aquella sensación, podría jurar que se sentían como lenguas pasando por su cuerpo, lamiendo su cuello, su esternón, parte de su coxis, prestando una lasciva atención a aquellos puntos sensibles.

– Vamos, Dream por más que niegues que esto no te está gustando, estoy viendo otra cosa que me dice todo lo contrario. – Aquellos tentáculos lo habían bajado, pero no habían dejado de hacer su tarea, el soñador únicamente bajo su rostro para encontrarse a su sexo totalmente dispuesto y húmedo para él. – Qué lindo, ni siquiera tuve que forzarte a usar tu magia, aunque me sorprende que hayas elegido algo así, una linda y muy mojada vagina, ¿Acaso alguien tan inocente como tú puede llegar a ser así de sucio? –

Ninguna palabra salió de Dream, solamente apretaba su boca para no sacar aquellos gemidos, la sensación era extraña, pero se sentía bien, la mano de Fresh se había movido a esta con lentitud, mirándole fijamente sus pupilas, sus dedos índice y medio recorrieron con lentitud sintiendo aquella zona, carnosa y suave, casi como un durazno.

– Mhm Ah~. – El sentir el tacto del hueso contra su sexo lo había hecho soltar un gemido, no pudo controlarlo más.

Fresh no diría nada, solamente se concentraría en lo necesario para dejar el “alma” expuesta de Dream, usualmente otros monstruos ya la habrían mostrado, pero algo único estaba pasando, simplemente no lo había decepcionado.

Separando aquellos labios mayores, se había encontrado con hilos espesos de excitación, sorprendió por la complejidad de aquel sexo, los detalles sucios y morbosos, hasta el calor que desprendía, aquellos dedos comenzaron a masajear el clítoris, escuchando a Dream ser una maraña de confusión entre jadeos, quejas y gemidos, de arriba hacia abajo, hacia los labios menores, Fresh le dedicaba la sonrisa más pervertida que tenía, poner de su saliva haría que se perdiera aquella dulce y encantadora esencia en el aire.

– Mírate, te ves tan cool en estos momentos, aunque sabes que pienso, creo que no está nada chidito que solo tú te estés divirtiendo, así que. – Sus manos se alejaron, dejando de masturbar a Dream, subiendo hasta su rostro, aquellos jugos fueron limpiados con aquellas 6 lenguas, jugueteando de manera promiscúa con sus propios dedos, el parasito de su cabeza estaba totalmente perdido, espinas filosas salían de su cuerpo, aquel ojo estaba desorbitado, quería más, M U C H O M Á S.

Por la misma fuerza de sus tentáculos, hizo que Dream girara completamente quedando en el aire de cabeza, una expresión cansada y confundida estaba en su rostro, sus cuencas estaban pesadamente caídas, su cuerpo se sentía extraño y sensible, tanto que noto a la perfección como una de las extremidades se enredaba por su cuello, tomando de aquella ventaja para sujetarle su nuca.

– Así que, me ayudaras a mí, mientras yo sigo disfrutando de esta fiesta. – Ahora con la mano libre de fluidos, Fresh había bajado sus pantanosillos, dejando ver aquel miembro erecto y despierto, este estaba chocando contra el rostro del soñador, incluso era capaz de sentir como latía producto de su misma excitación. –Ahora, broski, te juro que, si me muerdes, te juro que yo romperé ese precioso cráneo tuyo ¿Capisce? – Y sin poder decir nada, Dream únicamente quiso abrir su boca para quejarse, para pedir ayuda, pero eso fue una entrada para que el parasito penetrara aquellas fauces hasta el fondo.

Sonidos, quejidos ahogados de la boca violada de Dream salían, mientras que las caderas erráticas de Fresh se movían sin ninguna piedad, para él, que el soñador no usara la lengua o que supiera saber un deepthroat le daba igual, el real placer venia de aquella seguridad que sentía, su supervivencia estaba asegurada. Las lenguas del corruptor se movían a la extensión de aquella vagina, prestando atención en todos los puntos sensibles, clítoris, labios y entrada, simplemente era sorprendente cuan mojado estaba.

La boca de Dream casi se rompía, su mandíbula crujía al ser forzada de manera violenta, de sus cuencas pesadas lagrimas caían, mientras la sensación de ahogarse era nauseabunda, sus manos se hacían puños, quería que acabara, por favor, necesitaba que acabara. Pero no era algo que estuviera en sus planes por la parte de Fresh, había tenido suficiente del oral, ahora, venia lo mejor, sacando en seco aquel miembro, los tentáculos movieron nuevamente a Dream, tan rápido, que sus huesos habrían crujid levemente, solamente para penetrarle llegando a aplastar el cérvix del soñador.

– ¡HAHH~! – Un gemido sonoro había salido de aquella boca forzada, Fresh se sentía en la gloria, sus caderas se movían erráticas, lo caliente y húmedo era una sensación exquisita, pero lo que se llevaba todo, era lo estrecha que estaban aquellas paredes.

Aquella dulce y pequeña vagina no tenía ningún punto ciego de falta de atención, puesto que, a pesar del miembro que tocaba aquellos exquisitos puntos, los tentáculos seguían estimulandolo, sus labios y su clítoris, enredándose en el cual si fuera una dulce cereza.

Sonidos húmedos salían de aquellos movimientos, Dream apenas y podía tomar la mitad del miembro de Fresh, pero la cara que tenía, simplemente era una poesía, lagrimas pesadas, su rostro violentamente sonrojado, sus pupilas estaban por encima de su cabeza, y su cráneo se movía como un simple trapo, sin ninguna fuerza, y lo esperado estaba ahí, frente a él, lo que el parasito había deseado tanto, un ligero color dorado empezó a emerger dentro de la caja torácica, dorada, perfecta, limpia, a Fresh le había importado poco que los lentes se cayeran demostrando su verdadera naturaleza al soñador, las cuencas del pasivo se abrieron con sorpresa y con aberración, al ver como aquel parasito se salía por una de las cuencas, rasgando el hueso de su huésped, aquella pobre alma, siendo consumida, en sus últimos momentos de vida, sus caderas seguían moviéndose a un paso animalistico, el otro intentaba zafarse de cualquier manera, tenía que huir, algo no andaba bien, simplemente parecía uno de sus peores temores.

– AhORa, DrEAm, ErEs MiO – Una voz grutal había salido de la garganta del parasito, parecía como si aquellos huesos que lo estaban tomando se estuvieran haciendo cada vez más blandos, mientras que los tentáculos originales del corruptor se estiraban llegando al pecho de Dream, sus costillas fueron marcadas por aquellas espinas que buscaban entrar dentro de este, para que únicamente, se encontrara con un gran espacio vacío …

¿QUE ERA ESTO? ¿ERA UN ENGAÑO? ¿UNA MENTIRA? ¿DONDE -CUACK- ESTABA SU ALMA?

No podía estarle pasando esto … No a él.

Su único ojo se movía sin control, mientras que comenzaba a temblar, ¿Cuándo se había descuidado? ¿Cómo le había pasado? ¿Qué paso?, Fue cuando recordó las palabras de Ink.

– Pero que no te engañe. –

Es que … ¿Es que acaso? ¿Este Sans, no era un Sans? …

Solamente había esa lógica, esa razón, no había otra, las caderas del huésped se habían detenido, estando aun dentro del pecho de Dream, lo miro desde su punto de vista, los huesos del soñador se movían con total temor, sus pupilas se había hecho pequeñas casi al punto de desaparecer.

–¿QuÉ Es Lo QuE ErEs? ¿UnA SuCiA y cRuEl MeNtIrA? – Aprovechando que Dream seguía inmovilizado, sus tentáculos se habían alzado tomando varias costillas al azar, solamente para usar sus espinas para cortar las otras, y romper aquellas que había tomado, pequeñas moronas de hueso caían por dentro de él, su garganta había querido gritar errático de dolor, de agonía, pero aquello fue interrumpido por otros tentáculos que, en vez de entrar con un tono sucio, únicamente, busco ahogar desde adentro al soñador.

Pies y manos se convulsionaban, entrando en un ligero estado de shock, con ligeras convulsiones, aquel parasito salió mientras regresaba de nuevo a su inútil huésped, el hueso no había vuelto a la forma original que tenía, al contrario parecía, que aquello hubiera consumido tiempo vital de su vida, haciendo ver los huesos como una especie de masa amorfa, las manos de Fresh se habían hecho puño, los tentáculos lo alzaron al aire el cuerpo del soñador, para dejarlo caer en seco en frio y duro suelo, una y otra vez, en vez de calmarlo, su ira no se apagaba, quería matarlo, quería hacerlo sufrir, quería desquitarse con él toda y cada una de sus frustraciones.

El cuerpo de Dream, sufría de manera amplia, a cada golpe su vida estaba dependiendo de un hilo, quizás este era su castigo, por haberle fallado a otros, por fallarle a ser más importante de su vida, si su vida era una mentira, Dream no paraba de llorar en silencio, ni siquiera pudo gritar cuando una de sus piernas fue rota, su tibia, quedo astillada viendo como su misma pierna colgaba de apenas unos filamentos de hueso, a cualquier ojos ajenos, si hubieran visto a Dream, juraría que era una simple muñeca sin vida.

¿Pero qué hacer? Fresh, aún no estaba satisfecho, y aquella maldita erección no desaparecía, al contrario, hilos de pre seminal corrían de su glande, no hay de otra, aunque por un momento … Una idea retorcida paso por su mente, una terrible y una totalmente fantástica para él, LA SOLUCION COMPLETA A SUS PROBLEMAS.

–Dream, no te preocupes, te ayudare a solucionar tu problema y el mío. –

–P-por favor … D-detente, no mas …-

Las manos hechas puños dieron un golpe seco a su cara, tirándole uno de sus dientes, dando varios rodillazos a su pecho, provocándole el vomitar fluidos de energía apagándose, dejándole sin ninguna fuerza. Así, era mejor, que buen chico.

–Me ayudaras a hacer un cuerpo que será p e r f e c t o, y así tu dejarás de ser un simple parasito que se alimenta de falsas esperanzas de los demás, maldita p u t a. –

– No no – Su voz temblaba con miedo y dolor, el sentir que aquel falo se restregaba contra su entrada, lo hizo cerrar sus cuencas, quería irse, de verdad, quería irse.

– A B R E L A S C U E N C A S Y M I R A C O M O T E V I O L O .- Al contrario de abrirlas, las había apretado con fuerza, esperando que de magia todo eso fuera un mal sueño, pero no, la ira de Fresh se volvió encender, usando sus manos para forzar abrir aquellas pupilas que en algún momento lo habían mirado con emoción y alegría, ahora sus falanges se habían metido hasta el fondo de su cráneo azotando lo contra la nieve.

Y con eso, las violadas caderas de Dream habían sido incrustadas por el miembro de Fresh, tirándole a la fría nieve, que siendo un ligero alivio a sus huesos lacerados, tomándole de los fémur en forma brusca, levantándoles para dejar aquel sexo más expuesto, el sentir la pierna rota de Dream le fue poco importante, ya que fue muy fácil tomarla, para terminarla de arrancar, el sonido de los filamentos de calcio reventándose, había sido orgásmico para uno, y agonizante para el otro, aventándola lejos, la bota que seguía en el pie, haciendo un sonido vacío y seco.

Thuck

La expresión vacía de Dream, era preocupante, pero no para él, sus caderas se movían, una y otra vez, sintiendo como a pesar de todo, el cuerpo del pasivo respondía, estrechándose cada vez más, el miembro de Fresh se deslizaba con facilidad, dedicándole la más fría sonrisa que podía.

–Es increíble que, a pesar de todo, sigas disfrutando de esto, ¿Qué estas enfermo? – Dedicándole una risa, su mano se movía por su clítoris, pellizcándolo entre sus falanges, sintiendo la textura de su carne hincharse.

El soñado no hacía que dar ligeros quejidos, incapaz de moverse, o siquiera intentar hacer algo, definitivamente este era su castigo, seguramente su hermano estaría feliz del estado en el que estaba, miraría con una sonrisa su cuerpo violado, y estaría listo para tomar su manzana.

–Hah ah Dream, me v-vengo … – La sensación hirviente quemando sus interiores lo había hecho cerrar sus cuencas, el que llenara de semen aquel espacio “fértil”, su vientre, para él, lo mejor de toda la tarde.

Unas manos levantaron sus lentes, mientras arreglaba sus ropas, a pesar de que aquello casi le cuesta su supervivencia, había valido por completo la pena.

–Dream, broski, amiguin soñador, debo de agradecerte esta fantástica fiesta, a pesar que fue una pérdida de tiempo, pero debo de admitir que “You have the moves”. -El cuerpo del soñador apenas se movía, apenas y respiraba, solo sentía el semen del otro escurrir por su entrada, se acercó a él mientras se agachaba dándole un beso falso en su cabeza.

–Cuida a junior por mí, y si para cuando regrese aun no veo un bebé en vientre …

Tranquilo, lo intentaremos una y otra vez, cuantas veces sean necesarias.

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D E E P

 【ERROR X INK】【※+21】

Ink …
Tú y tu maldita boca nunca saben cuándo callarse, tú y tu maldita sonrisa …

¿Por qué no le damos otro uso?

Advertencia: Alto contenido de NSFW, violencia, Y A O I, elementos de non-con ( VIOLACIÓN )y dub-con.

Ink, protector de los universos, colorido esqueleto, que luchaba por la creatividad y originalidad de los creadores y de nuevos universos alternos; todo era perfecto, solo por un pequeño detalle.

No sabía cerrar la boca.

Es bien sabido que el creador era un total bocaza, un alguien, que no importando la situación, siempre tenía un comentario para todo, no importaba en qué situación estuviera, una sería, una peligrosa, no, no sabía quedarse callado, con una sonrisa en su boca, siempre tenía que sacar alguna palabra, ya sea algún comentario que dejará ver que él tenía el control, o que no importara que estuviera al borde de la muerte, haría un chiste como el cómo sus huesos dolían, sin importar cuando y donde, ahí estaba.

Error lo sabía, y lo odiaba, oh, claro que sí, puesto que era con el que más se llegaba a encontrar, después de todo, creación y destrucción, bailaran en un vals eterno, amor y odio en una pelea eterna.

Pero el destructor de las líneas temporales no tenía problema con ello, si no, con esa maldita boca que tenía, podía pelear sin parar, podía romper sus huesos, podía romper su pincel, y aún así tenía un maldito :

“ ¿Qué pasa, Error? ¿Se te glitcheo la extremidad? Aunque estoy muy seguro de que es tan pequeño, que es imposible … Espera, estaba hablando de tus dedos. ”

Las risas sonoras de el creador azotaban su cráneo atormentadolo, el maldito tono de su voz, intentando ser gracioso, el cómo lloraba a veces por las risas incontenibles en su interior por la cara que ponía cada vez que Error no entendía un comentario que hacía, cada vez que recordaba aquello, sus interiores dolían, apretando sus dientes en una frustración inmensa, si tan solo pudiera borrarle esa sonrisa de la cara, callarle la maldita boca de una vez por todas .

Espera …

¡ La hay !

En ese momento, abrió sus cuencas con sorpresa, sintiendo algo de pesadez, puesto a que el “error” no estaba acostumbrado a algo así, arqueando una ceja, rasco su cráneo mientras pensaba de manera profunda aquello, el simple hecho de hacerlo, no, el simple hecho de donde lo había aprendido, lo hizo tragar saliva, el hacer algo así, sería un tanto extraño, mucho menos tomando en cuenta que llevaría un interés romántico, quizás el creador mal pensaría las cosas, pero no lo amaba ¿O si?… No, lo que lo caracterizaba es que era un ser frío, sin sentimientos, metódico, alguien que tenía la situación bajo sus manos, si, control, dominancia pura, bajo la sumisión de alguien, era algo que provocaba en él, sentimientos tan intensos que lo hacían gimotear en ocasiones.

Tenía un plan, y por supuesto que lo llevaría a cabo, en dado caso que se volviera a encontrar con él.

La supuesta tregua que habían tenido se había roto, Ink había faltado como siempre, a aquella parte del trato, defendiendo a una de esas malditas anomalías, por su parte el destructor estaba ansioso, por la emoción de volver a pelear, pero aún más por aquello que pensaba hacer …

“No, no lo haré, le daré una oportunidad al imbécil, trataré de resistir. ”

Pensó mientras el sonido de los gaster blaster cargaban, lanzándose al ataque, intentando acabar con aquella vida que había jurado destruir, después de todo, era algo grande, y un tanto ajeno a su parte de su comportamiento, no quería después quedar en ridículo, o peor aún, como un degenerado.

Su bufanda se movía con velocidad, mientras miraba al creador correr con el pincel, sus pisadas hacían eco en aquel vacío existencial, las manos de Error se movían llamando aquellos hilos azules, emergiendo del suelo, sólo algo más grande que ellos sabía cuántas vidas y universos habían acabado siendo trizas por culpa de ellos, la mirada de Ink se había hecho intensa cuando vio aquellos destructores, era su parte favorita de pelear con Error, puesto que a veces era fácil escapar de ellos, sonrió mientras tomaba ventaja, esquivandolos, saltando, moviéndose de manera increíble para tomar uno de ellos, le devolvería el favor, tomó impulso, alzándose en el cielo, elevándose en aquel vacío, para cuando Error se había percatado, Ink estaba arriba con él, dando un saludo con una sonrisa.

– ¡Hola Error! ¿Cómo está mi valor sobre cero favorito? –

Oh no, ya había empezado…

Uno.

Apretó su dientes, mientras chasquea sus dedos, haciendo lanzar energía uno de los gaster blaster cercanos a él, para que el pintor se percatara, tomando su pincel, saltando contra este para atacarlo, el sonido de la tinta siendo impregnado en aquella herramienta había hecho rasgar sus cuencas, llamando a varios más para que acabarán finalmente con el creador, siendo una tarea que había fracasado con rapidez, haciendo desaparecer en un toque, aquellos depredadores.

Ink se había montado en su pincel, mientras miraba directamente a sus pupilas a Error, y el destructor había respondido, haciendo el mismo gesto que él, una ligera sonrisa había salido de la cara del creador, mientras el pincel se había movido.

¿Por qué demonios sonríe? ”

Pensó mientras miraba al frente de nuevo, de su boca había salido un quejido de sorpresa, era muy tarde ahora para hacer cualquier cosa, una gran pared de tinta se había levantado de la nada, a pocos centímetros de distancia, a lo que el destructor había salido volando de aquel gaster blaster siendo destruido por el choque, lo único que pensaba era hacer algo para evitar la fuerte caída.

Hilos salían de donde sea, tomando las extremidades de su dueño, balanceándose sobre estas mientras Ink reía.

¡Vaya! Error no sabía que eras el nuevo hombre araña, creo que el papel te queda bien. –

Dos.

Error se había molestado, mientras llamaba huesos afilados dispuestos a cercenar cualquier pobre cuerpo que se encontrará con ellos, en filas interminables, en cualquier ángulo imposible, se habían lanzado en contra del pintor, aquel esqueleto abrió sus cuencas con sorpresa, para cuando quería intentar responder a aquel ataque era demasiado tarde, encaminado aquel ataque y sin posibilidad de esquivarlo, varios de estos habían rasgado la bufanda de Ink, parte de sus huesos resultaron con rasguños mientras avanzaba con prisa, la tinta de su cuerpo caía al suelo manchandolo, junto a su dolor intentando llegar al final de aquella fila, el destructor saboreaba el final de aquello, la tinta que corría por los huesos de Ink, ah, la expresión de dolor que tenía en su rostro, ah, simplemente era una poesía andante.

Era su oportunidad y no la iba a desperdiciar, con prisas llamo aquellos hilos de nuevo, tomando filo, atacaron el mango del pincel, arrancandolo de sus manos, haciendo que su cuerpo cayera al suelo con fuerza, escuchandose su cuerpo caer en seco en el piso, quedándose inmóvil…

Lo había logrado …

Después de tanto, lo había logrado, sonrió soltando una risa glitcheada, mientras bajaba al suelo con elegancia, sintiéndose orgulloso de sus acciones, caminó hacia él, metiendo sus manos en sus bolsillos, Ink ya hacía inmóvil, para cuándo Error había llegado, su pie se movió en contra de su cuerpo, pateando su caja torácica levemente.

¿Está muerto?, se preguntó mientras miraba el cuerpo aún, si lo estaba, ¿Por qué no se hacía polvo? ¿O tinta?

– … ¿Ink?

Llamó a su nombre mientras arqueaba una ceja acercándose a él poco a poco, quizás un pequeño hilo de bondad había aparecido en él, quizás después de todo había luz en su oscuridad y él la había eliminado, abrió sus cuencas preocupado, mientras caía de rodillas tomándolo con desespero, pero nada funcionaba, las cuencas del pintor estaban cerradas débilmente, su boca estaba entreabierta …

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

De la nada un grito había salido de la boca de Ink, el susto del destructor fue tanto que se empezó a glitchear demasiado al punto de congelarse y que sus extremidades estuvieran frígidas, duró poco para que ese grito se volviera en una carcajada sonora y descontrolada, aun en brazos del ajeno, lagrimas salían de sus cuencas por la increíble cantidad de alegría y felicidad que desbordaba en su cuerpo pero en cambio en el otro era la gota que había derramado el vaso.

–AHHAHAHA ¿!TE ASUSTASTE ERROR!? AWWW ¡TE GLITCHEASTE! PARECES UN GATITO ~~ –

Tres.

Y mas y mas comentarios salieron de su boca, que solo alimentaban la furia de Error, escuchandolo, mirando su rostro sonrojado y sumamente feliz, mientras él sufría por dentro al estar congelado en esa situación.

– ¿Y no tienes un botón que pueda aplicar el control + z? Ah, estas viejas comput- ¡MHP! –

De la nada las palabras de Ink fueron, la mano de Error la había tapado en cuanto se había podido descongelar, apretando su mandíbula con fuerza, mientras lo miraba con seriedad, los interiores del creador había dolido sabiendo que realmente esta vez se había pasado de la raya, pero el daño estaba hecho ahora solo se limitaba a ver a Error con un tanto de miedo mientras respiraba con fuerza sacando quejidos silenciados por la mano del mayor, la otra mano hacia un movimiento chasqueando sus dedos, haciendo aparecer sus hilos, tomando sus extremidades, poniéndolo de manera sumisa ante él contra el suelo.

–Nadie en mis 200 años me habia hablado de esa manera como tu, Ink, debo de admitir que eres fuerte y que me has hecho emocionarme por cada pelea que tenemos, pero tu maldita boca es la que te puso en esta situación. –

– ¡E-error! Suéltame ¡ahg! ¡Y-yo solo jugaba! –

– Es muy tarde, Ink … Ahora le daré otra función a tu boca, una mucho mejor de lo que puedas darle … –

Error gruñó de manera grave, mientras bajaba sus shorts, exponiendo parte de su coxis, las pupilas multicolores se habían sobre exaltado, aquel miembro había parecido de manera lenta, estaba levemente erecto, pues le faltaba más estimulación, pero la simple idea de tener a Ink de esa manera lo hizo sentir más ansioso y con ello aquella parte despertaba mas y mas, el creador miraba con sorpresa aquella acción, mientras su boca se abría de manera confundida, ¿que estaba pasando? se suponía que a Error no le gustaban estas cosas, y que ni de loco haría algo así, incluso la idea de destruir de manera definitiva a underlust era una idea que le mantenía con vida, le daba asco cualquier acto de esa naturaleza, la manera en que los cuerpos se veían envueltos en una situación así, Ink lo sabía, Error lo detestaba, y más por su fobia a que lo tocaran, pero todo era diferente, ahora mostraba la parte más dominante de él junto la parte más lasciva de su alma.

El rostro de Ink había ardido con violencia al ver como Error se acercaba a él, la boca del destructor tenía una sonrisa con malicia, maldiciendo en voz baja mientras sus manos masturbaban su falo.

Abre la boca, Ink, y juro que si me muerdes, arrancaré cada una de las costillas de tu caja torácica y las encajare dentro de tus cuencas hasta hacerte gritar y desmayarte de dolor para cuando vuelvas a la conciencia, volver a encajar otra. –

El alma de Ink se había encogido mientras miraba al destructor con miedo, nunca había hecho algo así, y menos obligándolo, con boca temblorosa la abrió, mirando al suelo, cerrando sus cuencas para evitar ver aquello.

– ¿Ah-ah? Quien dijo que podías cerrarlos, quiero que me veas, quiero que me mires directamente al rostro y ver cómo las lágrimas caen de tus cuencas al sentir tu tráquea llenarse con mi polla dentro de ti , quiero oírte ahogarte, quiero ver como tu cuerpo tiembla en excitación y dolor… Ahora, M I R A M E. –

Ink al escuchar aquellas palabras había reaccionado de manera natural, había cerrado su boca, sacando ligeros quejidos de dolor y de miedo de aquel estado, no quería hacerlo, por su parte Error miraba aquella escena, con furia y lujuria, parte de su conciencia se había nublado.

– ¿Oh? Ahora te haces el difícil, no te lo estoy pidiendo, Ink, te lo estoy ordenando, así que abre la boca o sino los hilos te apretaran mas y mas hasta romper tus huesos . –

Pero no hubo respuesta, el cuerpo de Ink temblaba y se movía intentando escapar de aquel agarre, quería huir, necesitaba salir de ahí, Error había gruñido de manera grave, mientras miraba la boca de Ink, mínimo había guardado silencio, pero ahora no era lo que buscaba, había esperado un posible acto de sumisión, que cediera a sus órdenes, pero ahora solo se había quedado estático, sus pupilas se movían temblorosas, mientras su vientre ardía bastante, no por una excitación, si no de nervios intensos y de una ansiedad tremenda, era como una pesadilla, una como las que el creador usualmente tenía, pero ahora estaba ahí, y era real, por dios que si era real … Por parte de Error, apretó su mandíbula mientras sentía sus dientes rechinar con violencia, se había hartado, con un movimiento en su cuello, los hilos respondian a su dueño, apretaron los huesos del creador, al principio parecía no creer lo que estaba apunto de pasar pero cuando noto que era muy enserio, ya era demasiado tarde, sus cuencas se abrieron asustadas, sus huesos comenzaban a astillarse, haciendo que sonoros gritos desesperados salieran de su boca, las lágrimas brotaban de sus cuencas al sentir aquella inmensa agonía, el dolor que estaba pasando era sumamente agonizante, los segundos parecían horas, lo unico que queria era que se detuviera, su garganta se desgarraba pidiendo clemencia, por su parte Error amaba oír gritar al menor, aun su cuerpo reaccionaba a los gritos del otro haciendo que aquella erección tomará más fuerza, gotas de líquido preseminal corría por la punta del glande, haciendo que el mismo destructor se viera ansioso por fundirse con el creador.

–Ahora. – Detuvo aquellos hilos, mientras Ink respiraba de manera violenta, saliendo saliva de su boca, goteando en el suelo. – ¿Abrirás la boca y me miraras a los ojos? –

Sin más, Ink había respondido, Error estaba complacido, la boca temblorosa y sus pupilas asustadas, completamente sumiso ante él, la expresión que tenía el mayor era un “Buen chico”, se acercó hasta él, haciendo que la punta del miembro rozara con su boca, la lengua de Inicio sentía el sabor salado de los fluidos del ajeno, haciendo que el destructor tuviera una expresión lasciva en su cara, y sin avisar el miembro había entrado en su boca, tocando el fondo de esta, haciendolo quejarse por respirar al menor de manera ahogada, sintiendo como la saliva caliente del creador inundaba el glande de su pene, haciéndolo temblar al acto, su voz gemía, temblorosa y glitcheada en placer, dando cortas embestidas en aquella entrada, escuchando el ahogar de su garganta imaginaria, aquel vórtice era testigo de aquella terrible corrupción, la mente de Inicio dependía de un hilo, aún no creía todo esto.

Sin embargo, aún no era suficiente.

Error quería más, algo que Ink recordará cada vez que lo mirara, quería y que aquel recuerdo quedará impregnado en su cabeza, se retiró de manera lenta, mientras lo miraba embriagado, viendo como aquella saliva pegajosa caía el suelo, sin fuerza.

Ink había respirado con fuerza al sentir aquel alivio de pensar que todo había terminado, escupió con fuerza al suelo intentando eliminar de su boca aquel sabor pesado y metálico.

– Hey hey, ¿Quien dijo que podías escupir eso imbécil? Aunque no me quejo, pero aún te falta mucho, además de que todavía no terminamos, Ink, ahora quiero que tú solo lo hagas, hazme llegar al orgasmo en tu boca, y quizás sí lo haces bien pueda hacer algo por ti, hehe … –

– ¡ERROR! Tienes que detenerte, no quiero esto, ¿¡que te está pasando?! Por favor déjam- ¡AhGGGAA! –

Las palabras de Ink fueron interrumpidas de nuevo por aquellos hilos, haciendo que sus costillas se estrellaran en aquel agarre de nuevo, un sonar de una lengua haciendo un gesto de desaprobación hizo eco, Ink miro a Error con miedo, mientras sus huesos eran soldados con aquellos hilos, como una llamada de atención intensa.

–Entonces, cómo decía, lo harás tú, Ink. –

Los hilos fueron soltados de manera lenta mientras aquel galo frente a él esperaba expectante de lo que tenía que hacer, Ink trago saliva mientras sentía su boca temblar, como señal de inexperiencia lo primero que instintivamente fue olerlo, sintiendo el penetrante aroma entrar a su cabeza, la lengua de Error pasaba por la forma de su boca, ansioso, deseoso, no le queda de otro era hacer eso o pasarla aún más peor, la lengua multicolor se paseaba timida por la punta, sintiendo los fluidos del mayor embriagarlo, desde la parte posterior hasta aquellas perlas saboreo toda la masculinidad del destructor, metiendolo en su boca, moviéndose de arriba a abajo, procurando mirarlo directamente a sus pupilas.

Ohh Ink, ¿quien diria que tu boca se sintiera tan bien? Sigue asi …

Error gruñia de manera grave y sensual, haciendo que Ink sintiera una extraña sensación en su entrepierna, las exhalaciones de su boca soltaban vapor espeso, haciendo que sus caderas se movieran de manera inconsciente, el sonrojo multicolor de Ink ardía con violencia, haciéndolo gemir de manera inconsciente haciendo aquel acto, de manera que dentro de sí, se sorprendía, no era como que él tuviera la experiencia más grande en estas cosas, eran sonidos que ni siquiera él sabía que podía hacer, Error al sentir las vibraciones de los gemidos de su sumiso, soltaba gemidos quebradizos, la sensación era sumamente placentera …

Cierta parte del destructor sintió que estaba siendo demasiado egoísta al sólo recibir placer él, Ink en cierta parte comenzaba disfrutar de aquello, sus pupilas se movieron a través de su cuerpo, mirando lo exquisito y expuesto que estaba en ese momento, pero por parte de Ink … Algo despertaba más, y más, aquella parte oscura y lujuriosa de él, sentía como parte de su sexo se humedecia y despertaba, sintiendo cómo sus paredes quemaban como fuego ardiente haciéndolo desear con desespero y ansia aquello que estaba en su boca en otra parte … Sí, lo quería, no necesitaba con urgencia, Error había desatado aquello que jamás debió tocarse, la sexualidad ajena de una persona, pero no a un paso normal, no, lo había hecho de golpe, haciendo que Ink, ahora solo lo quisiera así, a él, más violento, más oscuro, empezando que deseara que rompiera cada uno de sus huesos con sus dedos, haciéndolo salivar, tanto que los gorgoteos cayeran al suelo, volviendo a aquella corrupción, ahora sus planes habían cambiado, dando una estocada profunda en su garganta, para que él creador tomara toda su longitud, salió de él, respirando de manera pesada mientras el rostro de Ink …

Era una poesía sucia y lujuriosa.

Mírate, qué sucia perra eres, Ink, ahora … Quiero más, mucho más.

Error nada tonto, aprovecharía los hilos para hacerlo exponerse aún más, Ink lo miraba de reojo, siguiéndolo con la mirada, de su boca salió un quejido al por cómo su pantalón se rompía por las manos del destructor, dejando expuesta aquella parte sensible del creador.

– Wow, Ink, apenas estamos empezando y ya estás tan mojado como una perra en celo, querías esto ¿Verdad?.

– E-Error por favor no, no me hables así…

– Te hice una pregunta contesta.

La garganta de Ink tembló, mientras su boca sacaba gemidos ligeros.

– S-sí, deseaba esto …

– Pese a no conocer nada de esto, eres toda una sucia puta,

Las frías palabras de Error en vez de lastimar al creador, solo lo incitaban más, y aquella entrada estrecha hablaba por sí sola.

– Veamos si has aprendido algo de estar en Underlust, ¿Que es lo que quieres, Ink?

Oh, eso era lo que llamaban dirty talk, trago saliva mientras la ansiedad crecía.

– Por favor, Error, f-follame . ..

– La perra tiene modales, vaya, ¿realmente lo quieres verdad?

–Sí, por favor, Error, n-no sé qué hacer … AHG!

Sin más los dedos del destructor habían pasado por su sexo, sintiendo la humedad pesada y caliente de éstos escocer sus falanges, las piernas de Ink temblaban con violencia, a simple vista este parecía contraerse, haciendo que el inminente orgasmo se acercara de manera peligrosa, de su boca salía una risa pesada mientras miraba cómo la forma de su miembro se agitaba en la idea de fundirse en aquellas paredes castas, obviamente no iba a dejarlo así.

Acercando su cadera a la ajena, humedecio la punta de su glande en el sexo de Ink, haciéndolo salivar de manera pesada, entrando de manera brusca hasta el fondo, haciendo gritar en dolor y en placer al sumiso, no paso tanto para que las caderas de Error se movieran erráticas, con violencia y rapidez, a pesar de desconocer de aquello, su cuerpo le decía exactamente todo lo que tenía hacer, se lo demandaba, lo exigia gritando con fuerza, las ropas de Ink eran movidas para dejar a la vista aquel cuerpo tatuado en tinta, falanges ajenas a las suyas acariciaban la extensión de su caja torácica haciéndolo sollozar en placer.

– ¡Aa-ah! ¡Error! M-más sigue ¡por favor!

Y aquel enfermo no lo iba a dejar así, no, quería verlo así más, debajo de él, rogándole, pidiéndole que le tocara, que le follara hasta volarle la tapa de los sesos, queria que algun dia, cuando estuviera dormido, lo que le despertara fuera la boca de Ink en su miembro, la idea le hacía mover las piernas del creador, haciendo que la penetración fuera sumamente profunda y exquisita para ambos, el cuerpo del otro no se resistía a aquellos maneras de moldearlo, era solo un objeto, alguien que definitivamente estaba disfrutando de aquello, ¿de todo esto se estaba perdiendo? Ahora entendía a la perfección, porque en varios universos el tener este tipo de contacto era esencial, la manera en que lo hacía sentir, la manera en que su lengua salía de su boca jadeante mientras sus caderas eran azotadas con fuerza.

Las manos del creador que alguna vez sostuvieron un pincel ahora tomaban de las cuerdas, como una señal de mantenerse cuerdo de recibir aquel placer intenso, cosa que estaba fallando de manera notable, los dedos de Error tomaban de la caja torácica haciendo que el cuerpo completo suspendido en el aire de Ink se moviera, haciendo que cada estocada se acercara más y más peligrosamente …

– Er-Error por f-favor …

El ver la boca suplicante de Ink, le hizo secar la suya, en cierta parte de él quería besarlo, entrelazar aquellas lenguas con la del creador, pero no, debía separar aquello, amor no era una opción para él, solo será un jueguete alguien con quien desquitarse con aquella ira creciente, los sonidos lascivos de ambos sexos tan húmedos y calientes, los jadeos y gemidos de ambos corruptos hacían que aun el ambiente de aquel lugar tomara un aire erotico.

–Voy a l-llenarte Ink, solo seras mi cum – slut ¿escuchaste? No eres más que una perra para mi …

Parte del interior de Ink se habia roto, pero sí aquello significaba que aquel acto de corrupción volviera a pasar, aceptaría, movió su cabeza asintiendo, mientras seguía jadeando, sintiendo cómo sus paredes tomaban de su forma, ajustándose más y más a un nivel deliciosamente insoportable.

El grito del sumiso ante el orgasmo junto la sensación ácida de aquellos jugos lo habían invadido, quemaba, pero Error había clamado su cuerpo como suyo, y no negaría aquello, lágrimas de placer, dolor, tristeza, miedo bajaron por la forma de sus mejillas, mientras su cuerpo caía sin fuerza al piso al ser su cuerpo liberado de aquellas cuerdas.Y el silencio los invadió.

¿Que sentía Error? Obviamente una creciente tranquilidad y relajamiento, pero miraba de reojo a Ink, la manera en que su pecho se movía de manera rápida, mientras cubría su rostro con sus brazos, un sentimiento de culpa intentaba invadirlo, pero solo digno a acomodar sus ropas, mientras le daba la espalda, lo dejaria ahi.

– Mañana quiero verte aquí, a la misma hora, ¿entendiste? – Dio una orden mientras ponía la capucha en su cabeza.

Maldición.

Sí que era difícil mantenerse en el papel del malo.

Se dio la vuelta mientras veía cómo Ink se acomodaba en una posición fetal, seguro en su mismo cuerpo, aunque ahora ya no le correspondía, eso habia sido difícil para el destructor, con paso lento se acercó a él, y sin pensarlo, se agachó buscando la boca del ajeno, un beso casto, después de aquellos actos sucios e impuros, era una burla, pero una manera de que Ink soportaría aquello …

𝓦𝓮 𝓓𝓸𝓷’𝓽 𝓣𝓪𝓵𝓴 𝓐𝓷𝔂𝓶𝓸𝓻𝓮  –Song

We don't talk anymore,
we don't talk anymore
We don't talk anymore,
like we used to do
We don't love anymore
What was all of it for?
Oh, we don't talk anymore,
like we used to do

|| Inspired in a Roleplay i had with @aiyumeko
Where G!Sans and Dream have a relationship, but something doesn’t work, a little bit strange ship but this fuckin kills me in so many ways.

G!Sans by @borurou Echotale @yoralim
Dream by @jokublog

Dejame desirte que me acabo de leer todas tuz historias de undertail, y como te atrevez a escribir asi de mi padre! personas como tu deberian areder en el infierno.

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Mucho amor para ti querido anon, tómalo como algo bueno me arregle para ti, felicidades, si querías atención, la tienes, pero ahora déjame decirte, que apenas estoy comenzando, que apenas estoy mostrando 20% de lo que puedo escribir, que mis kinks o fetiches me dan para historias aun mas “cancerigenas”.

Evitame la pena de publicarte para que las demás personas vean que clase de persona eres, una niña apenas por cierto. ¿Que acaso no sabes leer? O espera si sabes, entonces, ¿que haces leyendo esto?

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Sooo, en cierta parte no se si preocuparme por tu edad, o por tu manera tan cringe de escribir, pero bueno, mucho amor.

Part two of US!PapsxReader

sassyundertaledubs:

Cinna wanted me to continue and since we aren’t recording right now and I’m sketching, why not? 

NFSW

Please +18 only

Part one

Part two <—–You’re here now!

Part three

You felt Papyrus roll you onto your back and get between your legs as he smiled down at you. You could feel heat run up to your cheeks as he stared down at you.

“Ya still gonna pretend yer sleepin’?” He smirked and started to grind his length against the damp spot on your shorts. You can’t help but moan at the grinding.

“Ya like that? I bet you do.” He groaned as he quickened the pace and made you part your legs more to intense the feeling. You moan louder as you start to grip at your pillow and arch your back while he pants and groans softly.

He lifts your shirt and admire the view. He slipped his tongue out with a soft sound that made your nerves tingle again.

He grinds faster as he leans down and licks the flesh and the nipples, swirling his tongue around the perky buds. You tilt your head back more, enjoying the feeling.

Without taking notice, your find your fingers trailing down his spine and groping at it, rubbing and stroking. He let’s out a pleasurable moan.

“So bold for touching such a sensitive spot. How about I return the favour?” With that, his hand was back between you legs and started to stroke and rub gingerly as he poked and prodded from the outside to tease you.

You let out more noise than you intended, everything was tingling and burning at the same time. If he continued you felt like you would combust. You feel him watching you was admiring eyes, as if he’s enjoying the show.

You buck your hips, that seem to take him by surprise but that doesn’t stop him, that seemed to only turn him on more. You bite your bottom lip and groans in pleasure.

You start to beg him. “Eh? You want me inside you? I dunno. Do you deserve it?” You nod as you watch him pull off your shorts. To his surprise once more, you weren’t wearing anything under them.

“Did you plan this?” He teased then leaned over you. You watch him with eagerness, lifting your hips and whining for him. “Oooh, such loving sound from a starving kitten. What do I get?” You growl at him and he smirks again.

You see him pull his pajama bottoms down below his hip bones slowly as the orange glow got brighter. Then you see it, the orange length he was teasing you with.

You look up at him as he looked at it then looked at you and grabbed one of your legs before lifting it up. “You ready for it? We gotta be quiet, we wouldn’t want to wake Sans.” You nod and see his top teeth bite down on what appeared to be a bottom lip on his mouth like what you do.

You grip the pillow harder as you feel him start to push into you. Your insides relaxed then tightened up and cling to his length. The both of you let out a loud moan. “So fucking tight!”

He doesn’t let you get used to his size before he started thrusting into you. Your insides are burning all over again, your nerves are going crazier, the sensation is almost too much. He bites your calf a little as he groans. You hold your tongue out in pleasure as he gains speed.

“So tight! So wet! Holy shit!” He closes his eyes, savoring your tight insides as he thrusts faster before opening them again and looking down at you. He blushed slightly as he gripped the pillow beside your head.

“You fucking like that?!” He thrusts hard and you cry out more in pleasure. He pushed your leg back towards you, causing him to enter you deeper than he already was.

You try to muffle your moans but it was too good. You could feel your insides start to twitch and tighten more. “You gonna cum? Cum then!” He thrusts harder and faster, hearing his pelvis slam into your ass and making a slapping noise.

You feel it. The white hot rush bursting inside of you. Your eyes roll back as you tilt your head back into the pillow and you arch your back with your tongue out as you reach your climax.

You could feel him twitching inside of you, he wasn’t too far behind. “Holy shit, that was so fucking hot! You goddamn turn on!” He groans and pants hard as he gripped the pillow more.

You felt like he was gonna break you after you had just came. “You want my cum inside?” He always had such a dirty mouth but you had dirty thoughts. You nod and beg for it. “Such a dirty kitten, aren’t you?” He smirked and thrusts faster before slamming straight into you, causing you to scream into your hand and he groaned loudly as he emptied his load into you.

He pants and gave you a few more thrusts to help him empty it all into you. You were so sensitive, your body was trembling with pleasure. He leaned over you and stared at your face.

“A lewd face like that tells me you want so much more. Who said we were done in the first place?”

Dear God, he is gonna kill you.

Kill me, Papyrus….so fucking hot!!

Tres Almas, Un  Solo Cuerpo

Semanas, meses pasaron desde el ultimo capitulo, pero finalmente aqui esta!

Espero que les guste c: Los comentarios siempre son bien recibidos!

Capitulo 1 –Pereza

Capitulo 2 –Esa Noche

Capitulo 3 –Quebrado

Los días pasaron de manera rápida,
entre el trabajo, las audiencias, la semana llego rápidamente al viernes, en
esos días mi curiosidad había aumentado demasiado, parecía que ahora G usaba
sus atajos de manera discriminada, y mi desesperación y curiosidad llegaban al
borde; El día en el trabajo fue tranquilo, los expedientes pendientes fueron
despachados con facilidad y la noche llego rápidamente, salí casi corriendo del
despacho, lo último que quería saber era algo del trabajo, solo quería una
velada tranquila, G y yo, mi rostro se iluminaba de felicidad al verlo en la
entrada del edificio, recargado en la puerta de su auto fumando su cigarrillo,
salte literal a sus brazos con alegría, y este me recibía con un beso sintiendo
su sonrisa en su rostro.

Mientras que la noche nos abrazaba en
aquel auto, el aire frio nos invitaba a juntarnos en un sutil abrazo, G sonreía
de manera sincera, mientras que distraída veía aquellos rasgos de su rostro,
nunca me había contado acerca de cómo había conseguido aquellas fracturas de su
rostro…

La música del auto hacia parecerlo a
un sueño andante, la palabras de aquella cantante coincidían con aquellos
sentimientos que había desarrollado por aquel esqueleto, concentrándome aún más
en las palabras de aquella canción, notando como su boca se movía diciendo algo
que no había escuchado bien…

¿Si lo arriesgo todo?, ¿podrias detener mi caída?

– ¿Muñeca, me escuchaste?—Dijo el
mirándome directamente a los ojos.

– ¿Qué?—Respondí, seguramente
teniendo una cara muy tonta, porque cuando me vio este se rio de manera alegre.

–Dije que los chicos nos están
esperando en el bar. —Dijo el sonriéndome. Los amigos de G eran fantásticos, a
decir verdad me sentía intimidada por ellos al principio, todos eran parecidos
a dioses andantes en una tierra de mortales, la belleza que tenían en ellos me
hacían cuestionar si era normal, el talento que tenían era impresionante.

La primera vez que los vi, fue
semanas después de lo que había pasado con el policía. Era de mañana, la luz
entraba por la ventana de mi departamento, me encontraba aun acostada con el
esqueleto a mi lado, sonriendo me dijo:

–Sabes… es curioso, eres la primera
chica a la que defiendo, y también con la que paso una noche completa…–Dijo
este mirándome.

–Oye de verdad te agradezco que
hicieras eso por mí, si algo así saliera, podría a ver destruido toda mi
carrera. –Dije apenada mirándolo.

Este rio, y dio una caricia a mi
rostro, la mantuvo por unos minutos mirándome a los ojos, la mirada de él,
sentía como si viera más allá de lo que yo podía ver, mi alma.

–Todo lo que sea por ti, muñeca…

Mi rostro se encendió en rojo, este se
levantó, tronándose unos cuantos huesos de su espina, se visto poniéndose su
camisa, sus botas, en una mano llevaba su chamarra, yo me puse una bata de
cama, de encaje, lo acompañe a la puerta.

–Entonces, supongo que este es el
adiós, ¿no? –Pregunte mirándolo fijamente a los ojos.

–Por supuesto que no, te llamare,
realmente, heh…Realmente me interesas…—Dijo este mientras tomaba mi cintura
con sus manos.

–Entonces, ¿no tengo que darte un
beso de despedida?—Dije en tono juguetón acercándome a su rostro.

–No… pero como negar un beso de esos
labios. —Dijo acariciándolos con sus dedos. –Pero aclaro, este no es un adiós,
realmente quiero conocerte, estar contigo, este será un beso con una promesa de
buscarte. –Dijo él en tono serio, mientras que me besaba con intensidad. Nos
separamos, mirándonos a los ojos.

–Te veré pronto…—Dijo él mientras salía
de mi departamento, mirando cómo se iba, las puertas se cerraron.

Las semanas pasaron y me sentía como
una tonta, esperando aquella llamada, rápidamente fui perdiendo la fe de que
aquel esqueleto, aun más importante, ¿Cómo mierdas me llamaría si ni siquiera
le di mi puto teléfono? Al  pensar esto
sentí como me derrumbaba en la silla de mi cubículo.

Suspire pesadamente mirando mi
teléfono, esperando aquel mensaje que nunca llegaría, que estúpida soy, pensé,
para mi sorpresa, el teléfono sonó en ese instante, mis ojos se abrieron como
platos al oír el tono molesto de este, el numero era desconocido, mi rostro se
iluminaba con una sonrisa tonta en este.

– ¿Bueno?—Conteste nerviosa esperando
oír la voz del esqueleto al otro lado.

–Buenos días guapa (T/N). —Dijo una
voz femenina del otro lado, mi amiga de mi universidad, Ana, hablando alegremente
mientras que mi cara se fastidiaba un poco, pero ¿qué más podía esperar?

–Hola nena, ¿Cómo est…?

– ¡Espera! –La voz de aquella chica
me interrumpió de mi pregunta, mientras oía unas risas del otro lado del
teléfono, mis ojos se pusieron en blando, mirando mi cubículo.

– ¡Espera Tate! Haha ¡no! Eres un
travieso…–El tono de hablar de esta había cambiado a un tono sensual.

–Oye sigo aquí Ana –Dije molesta
viendo los papeles de mi trabajo atrasado.

– ¡Perdón! Soy una pésima amiga haha,
a lo que te hable nena, es que te quería invitar a salir el viernes
¿puedes?—Dijo esta entre risas.

– ¿El viernes? ¿A dónde? –Pregunte
poniéndome el teléfono al hombro recogiendo unas carpetas.

–Mi pequeño torito tiene un evento
ese día, un tipo guerra de bandas, ¡vamos! Sirve que me cuentas que paso con
aquel sensual esqueleto, uff haha no te creas muñeco~–Dijo ella riéndose
mientras se escuchaba un bufido muy grave.

Mis ojos se fueron directamente al
piso, ese esqueleto, era cosa de una sola vez y yo esperando como tonta su
llamada, un buen trago quizá me ayudaría a olvidarlo, olvidar esos ojos, esa
intensidad, el toque de sus manos en mi piel desnuda…

– ¿Sigues ahí? (T/N) –Esta pregunto,
sintiendo el silencio en la llamada.

– ¡Oh si perdona! –Dije rápidamente. –
¿Donde será el evento?—

–Sera en un bar de la ciudad, no será
ahí monstruo ese en flamas, ¿cómo se llamaba? ¿Grillby´s? Sera en otro, se
llama Blue Font. —

–Creo que lo he visto, se ve
interesante el lugar, claro iré con gusto, te veré ahí nena. —Dije sintiendo el
ánimo un poco más arriba.

–Excelente, te veo ahí, chao~ Ahora
si malvado ~–Colgué rápido antes de escuchar más romanticismo de aquella chica.
Se oía algo muy serio con ese minotauro, y pensar que fue hace semanas, wow.

En ese día era miércoles, la ansia
del viernes me hacía sentir impaciente, si algo es cierto es que los casos de
derecho, son lentos y aun mas con una regulación tan impredecible, lleno de
corrupción es obvio que el estado no funcionaría tal y como la pintan las
leyes.

Y aun mas de aquellos que quieren
tomar ventaja de los monstruos, que se mantienen en una idea de superioridad
contra los monstruos, casos de odio, y racismo al más puro estado, si antes lo
humanos no podíamos con nosotros, la existencia en nuestra vida con los
monstruos no fue de mucha ayuda.

Los casos que hemos estado manejado
van en mal en peor, golpizas a monstruos, hechas por grandes grupos de
personas, al igual con personas que se han relacionado a niveles personales,
también a ellos los han metido este grupo de odio, no se diga cuando se enteran
que han tenido relaciones con monstruos, violaciones en grupo.

Cerré mis ojos asqueada, ¿Cómo puede
haber personas así?, los monstruos siendo tal y como son han resultado ser más
civilizados que los humanos, y todo empezó desde el inicio, desde que hubo esa
gran guerra entre humanos y monstruos, y que los gobiernos del todo el mundo
borraron de la existencia esos archivos, planteando una historia totalmente
diferente, en una donde cosas fantásticas no existían, donde se veía cosas
“normales”.

Volviendo a con los casos de
monstruos, los hospitales “normales”  rechazaban
darles una atención a estos monstruos al no conocer lo suficiente de la
naturaleza física de estos, la que se estaba encargando de eso, es una sala
especial del underground, la doctora Alphys es la que se encarga de eso, con la
ayuda de otros.

El viernes llego con un aire de emoción,
salí del trabajo algo animada, compre una cajetilla de cigarros en una
tiendita, y en mi auto arranque camino a casa, la música que inundaba el auto,
el atardecer naranja y el humo me hicieron recordar a aquel esqueleto, mis ojos
se hicieron pesados al recordar a aquella sonrisa… Ese esqueleto me había
hechizado… Suspire pesadamente mientras seguía manejando, llegando a casa, recibí
la llamada de Ana, recordándome del evento, le asegure que si iría, pero la
verdad no tenía ganas de ir, solo quería estar en casa, acostarme, comer mi
usual helado de chocolate, dándome una ducha en la regadera, la cálida lluvia
casera, el pasar mis manos a mi cuerpo sensible, la curva de mi cadera, aquella
longitud de estómago, la elevación de mis pechos, me hacían desear el toque de
aquel esqueleto, la manera en la que me había sentido con él, debía dejar de
pensar en él eso será seguro.

Salí de la ducha, me mire al espejo,
mi rostro cansado y algo rosado por el agua cálida, me dije con seguridad:

–Tienes que dejar eso atrás, admítelo,
fuiste una más, ¿qué te hace pensar que contigo fuera la diferencia?

Cerré mis ojos, encendiendo un
cigarrillo de nuevo, la tarde se hizo corta, no me arregle de una manera espectacular,
recogí mi cabello en una coleta, unos jeans, una sudadera y listo.

– ¿Teléfono? Listo, ¿Llaves? Listo, ¿Audífonos?
Listo, ¿Dinero? Listo, ¿Ganas de ir? Para nada…–Dije con pesadez, suspirando
con fuerza y cansancio.

Salí de mi departamento, caminando en
dirección al bar, al parecer estaba cerca en donde yo vivía, eso era genial,
cruzando varias calles pude notar el lugar, Blue Font, entrando al lugar, pude distinguir
muchas clases de personas y monstruos, estaba a reventar, mi mirada fue
dilatada al ver una hermosa mujer, pero ella era especial, su tipo de ser, era
un monstruo encantador, una mujer arpía, pero su cuerpo y sus facciones era
como si el mismo Miguel Ángel la hubiera tallado en mármol y esta hubiera
cobrado vida.

Mi boca se abrió dejándome sin habla,
mi piel se había erizado al ver los ojos de aquella mujer, llenos de
sensualidad, se posaron en mi un momento sintiendo mi mirada, al ver que esta
no era de repulsión, esta sonrió dulcemente y me guiño un ojo haciéndome
sonrojar al instante como tomate, moví mi cabeza rápidamente, ocultando mi
rostro con mi cabello, mirando a Ana con su novio minotauro, me acerque a ellos
rápidamente, saludando amistosamente, presentándome con Tate, el minotauro en
cuestión.

– ¿Emocionado? –Pregunte mirando al
minotauro.

–Así es, casi las bandas más
importantes de la ciudad estaremos tocando hoy, quizás le partamos la cara a
esos niños bonitos de Reddens. —Dijo con mirada fuerte, quizá sus ojos
brillaron con algo que no conocía.

– ¿Reddens? –Pregunte curiosa.

– ¿Si ves a aquella mujer arpia?—Dijo
mientras señalaba el otro lado del bar, efectivamente si volteaba mi mirada,
podía verla, charlando con una momia, ambos tranquilamente tomando su bebida.
–Ella es Lilith, ella y la momia, que se llama Mun, tocan junto a otros, un
chico que se llama Will, que es un monstruo de fuego, Trevor, un tipo de monstruo
un no muerto, y por ultimo un esquele…–

Sus palabras fueron abruptamente
cortadas por un sonido de un vidrio partiéndose, mientras que en la parte
superior del bar, se escuchaban gritos y voces molestas, enseguida los de
seguridad subieron no tardando en actuar, en sus brazos traían a un tipo
moviéndose agresivamente, maldiciendo a los mil vientos, detrás de él, cuidado
desde sus brazos a una chica llorando, el esqueleto del que había esperado su
llamada.

Mis ojos se abrieron y se hundieron
en tristeza, mirando como la consolaba a aquella chica, mientras subían de nuevo
en el segundo piso del bar.

Ahora no había sucedido lo de aquella
noche en el club nocturno, nuestras miradas no se conectaron como una sola, su
mirada era solamente para aquella chica, volví a sentarme aún más desanimada,
cerrando mis ojos dándole un trago grande a mi bebida, el alcohol en mi sistema
hacia que en vez sentirme mejor, me sintiera como la mierda.

–Y ese esqueleto, se llama G, su banda
es buena en verdad, Lilith cuando canta destroza los corazones de 1000 ángeles.
—Dijo el en tono serio.

–Pero ustedes son mucho mejor, ¡mira
ya es tu turno! –Dijo Ana animando a Tate, dándole varios besos, en lo que el
minotauro salió corriendo animado con el resto de su banda.

–Con ustedes Hoturs. –Dijo el
presentador del bar, mientras que el lugar se llenaba de gritos y chiflidos,
Ana, no se diga se subió a su asiento para tener una mejor vista del su novio.

https://www.youtube.com/watch?v=EahMqHEN8to

La banda empezó a tocar un ritmo de
jazz sensual, animado, mi cabeza inconscientemente comenzó a moverse al ritmo
de la música, su banda era de diferentes humanos y monstruos, los salones me
hacían recordad aquellos tiempos de los 40, las personas bailando animadas,
aquella música me hizo moverme e imaginarme eso.

Inclusive varias personas habían
empezado a bailar al ritmo de la música, al ver a las parejas bailando, hizo
que se dibujara una sonrisa en mis labios, mientras había añorado sentir
aquella sensación de nuevo con aquel esqueleto.

La música termino, y con ello gritos invadieron
el lugar, inclusive yo me levante a aplaudir y a echar ánimos, Tate regreso
animado, mientras que abrazaba a Ana dándole un beso.

–Eso fue ¡Increíble! De verdad ¡Wow!
–Dije aplaudiendo aun. Este se dobló un poco haciendo un gesto, agradeciendo el
comentario.

–Ahora la razón por la cual muchos
están aquí, y más que nada las señoritas. –Interrumpió el presentador, muchos
gritos femeninos se escucharon alrededor, arque una ceja, oyendo los gritos ¿A
qué se referirá? Pensé.

– ¡Reddens! –El lugar se escureció
por completo, los gritos aún seguían, mientras que en mi garganta se hacía un
nudo.

https://www.youtube.com/watch?v=DPlkMN752X0

El sonido de una guitarra suave envolvió el lugar,
mientras que una voz femenina cantaba suavemente

-o-h child, things are
gonna get easier

O-o-h child, things’ll get brighter
O-o-h child, things are gonna get easier
O-o-h child, things’ll get brighter

La iluminación apunto directamente a Lilith,
mientras cantaba con los ojos cerrados, sintiendo la canción pasar por su
cuerpo, Mun, el chico momia, era el que tocaba la guitarra.

Someday, yeah
We’ll put it together and we’ll get it undone
Someday when your head is much lighter
Someday, yeah
We’ll walk in the rays of a beautiful sun
Someday when the world is much brighter

 

Las plumas de Lilith la hacían
parecer como si tuviera brillo propio, moviendo sus manos de manera melódica,
de repente el lugar se llenó de solo su voz, sosteniendo un solo tono, la guitarra
había desaparecido, y las luces se habían ido de nuevo.

https://www.youtube.com/watch?v=f1QGnq9jUU0

I will wander ‘til the end of time, torn away from
you. 

La cantante empezó a cantar de nuevo,
y con ello la iluminación había comenzado a parpadear en diferentes tonos de
luz, mostrando a todos sus integrantes tocando.

I pull away to face the pain. 
I close my eyes and drift away. 
Over the fear that I will never find 
A way to heal my soul. 
And I will wander ’til the end of time 
Torn away from you. 

My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us from sorrow’s hold 
Or from my hard heart.

Ella ahora tocaba el piano y cantaba
a la vez, mientras que Mun tocaba una guitarra eléctrica, Will le hacía segunda
con otra guitarra eléctrica, mientras que Trevor tocaba la batería, mis ojos se
posaron directamente al esqueleto, G tocaba el bajo, el verlo en ese lugar lo hacía
ver aún más perfecto a mis ojos.

I can’t go on living this way 
And I can’t go back the way I came 
Shamed of this fear that I will never find 
A way to heal my soul 
And I will wander ’til the end of time 
Half a life without you 

My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us

Todos tocaban en perfecta sincronía,
ahora se a lo que se refería Tate, eran magníficos, la gente empezaba a saltar
a ritmo de la música, inconscientemente también lo hacia el solo oír a Lilith
cantar fuerte me hacía erizar la piel, era como si todos estuvieran destinados
a estar juntos.

Change – open your eyes to the light 
I’ve been denying for so long, oh so long 
Say goodbye, goodbye 

My heart is broken 
Release me, I can’t hold on 
Deliver us 
My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us 
My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us from sorrow’s hold

Terminaron la canción, el lugar quedo
en total silencio, segundos después gritos de emoción, aplausos y chiflidos no
se hicieron esperar, también grite de la emoción, no pude evitar subirme a mi
asiento también para poder verlos aún más cerca.

Creo que al gritar me emocione un
poco, tanto que inconsciente alce mi voz con fuerza, haciendo voltear al
esqueleto en cuestión, mirándome, dibujando una risa burlona en sus labios,
sintiendo su mirada, no pude evitar ponerme roja, pero fue en cuestión de
segundos que este color aumento aún más viendo como se había bajado del
escenario, caminando en mi dirección.

No quería hablar con él, mis ojos se
abrieron como platos al ver que se acercaba aún más, me encontraba algo dolida
aun, aun mas con lo que paso con aquella chica.

– ¡Me tengo que ir!—Grite inconscientemente.

–Pero si la noche acaba de comenzar,
no te puedes ir —Dijo ella extrañada por mi comportamiento.
—Sí, puedo y lo haré. —Asegure.

—No puedes, siempre te vas temprano
de todos los lugares a los que salimos. Mira, aquí viene tu amigo esqueleto!
Hola guapo! —Al escuchar esas palabras, voltee a ver a lo que era mi temor, él
estaba a unos cuantos metros de distancia.

Mire a Ana, le di unos besos al aire,
le di una palmadita en su espalda a Tate, y salí corriendo del lugar.

El cambio de temperatura fue bastante
contrastante, haciéndome temblar un poco, acelerando el paso me dirigí con
prisa a mi departamento, ¿realmente venía hacia a mí?, ¿Qué era lo que me iba a
decir? Lamento por no llamarte, me acosté con 13812 mujeres, seguí caminando
entre las calles frías del centro.

–Creo que es grosero irte, al ver que
alguien se acerca a ti. —Oí decir de repente una voz a un lado mío. Asustándome,
voltee a ver la voz en aquella dirección, mirando a G sonriéndome.

– Creo que es más grosero no llamar a
alguien, cuando le aseguras que así va a ser. Lo siento, no hablo con extraños.
–Dije en tono cortante, mientras seguía caminando.

– ¿Extraño? –Dijo el en tono
extrañado, mientras lo dejaba atrás.

Apareciendo de la nada de nuevo
frente a mí, sus manos hacían un gesto de timidez, suspire pesadamente mientras
lo veía, estaba molesta.

–Si extraño, porque los conocidos se
hablan, y aun mas con la promesa de hablarse. —Dije mientras lo miraba, cerré
mis ojos en desaprobación mientras movía mi cabeza, pase a su lado dejándolo
atrás de nuevo, acelerando aún más mí paso, afortunadamente mi departamento no está
lejos, camine mientras miraba hacia el piso.

–Oye…—Oí decir mientras sentía como
una mano detenía mi brazo, mirándolo directamente a los ojos, él también me
miraba, decidido a detenerme.

– Realmente te llame, pero siempre me
decían que no querías recibir llamadas. – Aseguro él.

– ¿Es enserio? ¿! Quien jodidos te
dijo eso?! –Pregunte molesta.

– Tu secretaria, Elii –

–Por dios, G, En primer
lugar, que maldita perra, yo no tengo secretaria, Y, en segunda, entonces por
qué no buscarme?! Sabes en donde vivo, era sencillo buscarme, o en dado caso, ir a mi departamento.
Mira,  que curioso. –Mire hacia el
edificio que había en mi lado. –Aquí esta, si realmente quisieras haberme
llamado, hasta podrías haber venido y de todos modos, nada me asegura que no
hayas hecho algo con alguien más durante ese tiempo.

–Te lo aseguro, puede ser que sea un
estúpido, pero si algo que no soy es alguien que engaña. –Dijo el seguro de sus
palabras, lo mire de nuevo, no podía creerle.

Vamos engáñame, miénteme, vamos,
hazme creer de nuevo, pensé, mirándolo, cerrando mis ojos, intentando ahogar
mis lágrimas.

–Y con lo
que vi en el bar, realmente creo que si me dejaste atrás. –Dije mientras veía
hacia abajo, ocultando mi rostro.

– ¿Lo del
bar?, (T/N), Una cosa es que ligue con mujeres y otra cosa es proteger a
alguien de un estúpido golpeador. –Dijo en tono serio.

– ¿Enserio?
– Arquee una ceja oyendo su contestación. –Podría ser pero nada me asegura que
sea así, perdona que me comporte tan insegura, pero realmente me dañaste,
realmente te quiero creer, pero después de semanas de no saber nada de ti
realmente me cuesta hacerlo fácilmente. –

– Déjame demostrárselo que realmente fue así, que no hubo
nadie, solo tú. –Dijo el acercándose.

–Asegúramelo, te lo ruego, dame
pruebas de que fue así, de que realmente no intentaste nada con nadie. –Dije
mirándolo.

Él solo me miro, sorprendido, quizá
por mi expresión, o quizá porque realmente le quería dar una oportunidad de
nuevo.

–Tienes hasta esta noche para
asegurármelo, si no puedes hacerlo, por favor nunca vuelvas a buscarme, creo
que tienes experiencia en eso. —Dije en tono frio.

Cerrando la puerta detrás de mí, la
pesadez de mis palabras realmente me hacía dudar de que si hice lo correcto,
debí dejarlo entrar, creerle, pero no soy la misma de antes…

Antes ya me han visto la cara, no
una ni dos veces, no quiero volver a pasar por algo así, tanto al punto de
haber necesitado ayuda psiquiátrica después de varias experiencias fuertes, en
relaciones toxicas.

Entre a mi departamento con
pesadez, mirando lo solitario que se veía, el lugar se veía gris, me quite mi
ropa, aventándola con coraje al suelo, realmente no debí haber salido de esta
noche, debí haberme quedado en casa, ver mi estúpida serie de netflix y pudrirme
en tristeza.

Y así fue, no fue mucho tiempo en
cuanto traje una frazada, mi bote de helado, y el control. Cobijando mi cuerpo
que solo estaba en ropa interior me acosté en mi sillón, inconscientemente,
lágrimas salían de mis ojos, y ¿si no venía?, había perdido a un monstruo que
me hizo sentir lo que ningún humano pudo.

Viendo la serie no pude evitar
recordad mis relaciones pasadas, en donde las promesas dolían, en su momento me
habían dañado demasiado,  una boda y un
anillo.

Todo para unos cuantos días
después, haberlo encontrado con una chica de su trabajo en el lugar donde
vivíamos, después de eso mi confianza en las personas se fue dañando, y parecía
que solo me encontraba con personas así, una y otra que solo me habían hecho
pensar, que era mejor estar sola.

Y con G, esa sensación de volver a
querer estar con alguien había regresado.

Veía la hora, parecían eternas a
comparación de mi esperanza de verle venir a mi departamento. Cerré mis ojos
pesados en tristeza, no va a venir, pensé, entregándome a la oscuridad de lo
sueño.

En dado caso, yo también tenía la
culpa, si tanto me interesaba, ¿Por qué no lo busque yo?, debí buscarlo, poner
de mi parte, mostrar que realmente me interesaba, y no verme como aquellas
mujeres de que si no me busca, no lo busco, en mi pecho sentía un vacío pesado,
debí haberlo buscado, me repetía eso una, y otra vez.

Si tanto quería que viniera por mí,
yo debí haber ido por él, tener esa determinación, ese interés y no lo hice.

https://www.youtube.com/watch?v=XFkzRNyygfk

El sonido de un bajo empezó a
volverme traer la conciencia, abrí mis ojos esperanzada, me quede atónita
escuchando aquel instrumento, tocando una canción que conocía, de repente
el sonido se hizo más completo, oyendo cantar a aquella mujer del bar.

When you were here before
Couldn’t look you in the eye
You’re just like an angel
Your skin makes me cry

You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You’re so fuckin’ special

Corriendo tomando la frazada como
cubierta de mi cuerpo desnudo, fui a la entrada de mi departamento como loca,
abriendo la puerta mis ojos se llenaron de lágrimas. 

But
I’m a creep, I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here.

I
don’t care if it hurts
I wanna have control
I wanna a perfect body
I wanna a perfect soul

G estaba tocando el bajo, con todo
su grupo, en sus pies había un ramo enorme de rosas blancas. Mi corazón empezó
a latir con fuerza, mientras veía como aquel esqueleto se acercaba y dulcemente
beso mis labios, acariciando mi rostro con sus manos frías.

I
want you to notice
When I’m not around
You’re so fuckin’ special
I wish I was special

But
I’m a creep, I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I
don’t belong here.

–Lamento haberte hecho pasar un mal
rato. —Dijo él mientras me miraba.

—Perdóname por también, no haber
tenido la determinación de buscarte, poner de mi parte, y hacer lo que se suponía
que debí haber hecho y no hice. —

—Eso no importa ya, estamos juntos,
eso es lo único que me importa y quiero. —Dijo él sostenido su frente contra la
mía.

She’s
running out again,
She’s running out
She’s run run run run

Run

Whatever
makes you happy
Whatever you want
You’re so fuckin’ special
I wish I was special

Mientras que los chicos de la banda tocaban, sentía como mis
temores iban atrás, sintiendo de una manera segura, sin palabras, la verdad que
hacía en su pecho, y resonaba en algo dentro de mí, mi alma.

Lo mire a los ojos, sintiéndome aún más segura de mi
elección, ¿Cuál era?, creo que era obvio, lo quería a él y solo a él.

But
I’m a creep, I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here
I don’t belong here

Temblando de emoción, tome su rostro con una mano, y lo
acerque al mío, besándole intensamente, sus brazos se enrollaron en mi cintura
acercándome a él, pude jurar que sentí como sonreía en el beso.

–Apenas llego, ¿y ya me estas seduciendo? –Dijo él en un
susurro en oreja, notando la desnudes de mi cuerpo. A lo cual me tape con la
frazada, sonrojándome.

–Oye Romeo. —Oí decir una voz masculina algo apagada. –Se te
olvida algo. –Dijo Mun recogiendo con sus manos las rosas dándomelas.

–Muchas gracias a todos. –Dije tomando las rosas, mirando a
todos. –En verdad, son increíbles. –

–Heh lo que sea para un amigo, y más con la razón que nos
dijo. —Dijo Trevor.

–Así es chica, te lo digo de mujer a mujer, él en el tiempo
que no encontrarte, no intento nada con nadie, cuando regreso esa mañana de estar
contigo, debiste verlo, no podía dejar de hablar de ti. —Menciono Lilith en
tono burlón, mirando a G, él veía a otro lado, si tuviera algo de piel, podría
jurar que se hubiera sonrojado.

–Sí, sí, sí, basta de charla. –Interrumpió G, dando una
mirada molesta y seria. –Ahora si nos disculpan. –De repente me cargo en un
solo movimiento, tomando las rosas y cuidando que la frazada no se cayera.

– ¡Muchas gracias a todos! Nos vemos. —Dije despidiéndome de
ellos, mientras que G cerraba la puerta con su pie.

–Oye, eso fue muy grosero. –Dije reprochándoselo.

–No importa, ellos ya sabían lo que iba a pasar. –Dijo el
mientras caminaba aun cargándome hacia el sillón.

Dejándose caer en él, me sentó en sus piernas, descobijando
mi cuerpo, aun tenia las rosas en mis brazos.
Me recosté en su pecho, sintiendo su respiración, sus manos acariciaron
mi cuello, jugando con mi cabello.

–Te extrañe bastante,
sabes…–Dije rompiendo el silencio.

–Yo también lo hice…–Respondió este, tomando mi cintura,
recargando su cabeza en mi hombro. –Me asuste, creí que ya no querías verme,
eso también me detuvo de buscarte. –Dijo el sincerándose.

–Lo que hare el lunes a primera hora, será matar a esa perra.
–Dije en tono serio, recargando mi cabeza en la suya, sintiendo su respiración,
se rio burlonamente, mientras besaba mis hombros.

–Realmente extrañe el toque de tu piel, tan suave, tersa,
rosada. –Decía mientras pasaba su lengua por mi cuello, mientras que con sus
manos acariciaba la separación de mis pechos, haciéndome gemir levemente al
instante.

Inconscientemente, nuestras bocas se unieron en un beso
apasionado, donde los deseos carnales nos habían invadido, mi brasier fue
lanzado fuera de mi cuerpo en cuestión de segundos, mientras que
desesperadamente le quitaba la ropa a G, ahora la posición había cambiado, yo
estaba encima de él, con nuestros sexos rozándose apenas por una fina tela
mientras que este estaba acostado acariciando mi cadera y mis pechos.

¿Cómo había sucedido tan rápido aquello? Simple, yo deseaba
aquel esqueleto, abrí el cierre de su pantalón para sacar aquel miembro, que
sentía pulsante en mi femineidad, me levante ligeramente para sacarme las
bragas, rozando ahora piel a piel.

– ¿Tan desesperada estas para pecar?–Dijo este mientras
jugaba con mis labios metiendo varios dedos a mi boca, la sensación me mataba.
No podía evitar lamer la extensión de estos, jugando y mordiéndolos levemente.

–Cállate, y llévame a la iglesia, a confesar mis pecados. –Dije
mientras movía mis caderas buscando fricción, sus manos tomaron mis muslos,
apretando y dando una fuerte nalgada a mi trasero. Entrando lentamente en mí,
oleadas de placer empezaron a envolver mi interior, sintiendo con su miembro
tocaba mi cérvix.

–Muévete conmigo, nena. –Dijo él mientras se movía arriba y
abajo. El sonido de nuestras caderas chocando invadía la habitación, al
igual que intentaba contener mis gemidos, tapando mi boca con mi mano, mientras
que la otra se pasaba por sus costillas.

–No te contengas, quiero oírte gemir mi nombre. –Decía
mientras se movía con aun más intensidad. –Quiero que volverte loca de tanto
placer, quiero llevarte al límite del control. –Aquellas palabras solo me
hacían sentir que tenía razón, poco a poco mis gemidos eran más intensos.

–Ahh G, mas, por favor ahhh~ –Gemía.

–Los sonidos que haces uff me vuelven ahh joder, estas tan
mojada. –Decía mientras se movía aún más.

El sillón crujía por los movimientos que hacíamos, mis
paredes se comenzaban a cerrar en su hombría, mientras que sus dedos jugaban
por mi clítoris que detonaba en placer. Las puertas del cielo se comenzaban a
abrir a mi persona, el orgasmo estaba cerca.

–Heh estas estrechándote aún más, no te atrevas a correrte
todavía, aun no tienes mi permiso. –Diciendo estas palabras sentándose para
poder entrar a un más en mí. Mis ojos se llenaban de lágrimas de placer.

–Por favor, por favor déjame correrme. –Rogaba al sentir que
perdía el control.

–Un poco más, nena. –Dijo él mientras mordía mi cuello. Las
oleadas de placer y dolor hacían que no pudiera medir mis gemidos. Moviendo mis
caderas desesperada, mis pechos chocaban contra sus costillas.

–Córrete para mí, déjamelo oír, dámelo gatita. – Dándome
permiso, deje ir mi cuerpo, sintiendo como algo caliente invadía mi útero.

Nuestras respiraciones eran violentas, dejando caer mi cuerpo
sobre el suyo, sintiendo los efectos del orgasmo correr por mi cuerpo.

Pasaron varios minutos en que nos quedamos así, nuestros
cuerpos aun conectados físicamente pero no solo era lo físico, si no ya era aún
nivel más íntimo, a uno emocional.
Con sus manos lentamente me acostó en el sillón, descansando en este, mientas
que G descansaba en mi pecho, mis manos acariciaron su rostro, notando aquellas
fracturas en su rostro.

– ¿Te duelen? –Pregunte.

–No. –Dijo él mientras besaba mis manos.

–No quiero moverme de aquí. –Dije entre risas, sintiendo como
todo empezaba a tener color en mi vida.

–Entonces hay que quedarnos así, siempre. –Dijo él mirándome
con una sonrisa dulce en su boca.

Y así fue, ha pasado tiempo desde esa vez, y seguimos juntos
todavía, lo mire con una sonrisa en mi rostro, me acerque a darle un beso en su
mejilla. Rápidamente llegamos a casa de Mun, había varios autos
estacionados fuera de esta.

El llegar siempre con ellos era divertido, risas, bebidas,
botanas, canciones, bromas, siempre parecía que fuera como una familia ahí con
ellos, era rara la vez que discutieran, pero siempre lo arreglan hablando, como
se supone que se deben de arreglar los problemas.

– ¿Qué? Nah no es cierto, estás jugando conmigo, Trevor. —Dije
mirando incrédula al no muerto.

–Te lo juro, (T/N), puedo separar de mi cuerpo mis miembros,
y poderlos mover a mi gusto. —Decía aquel tomando su cerveza algo ya feliz para
ser sincera, los demás se reían de mi expresión incrédula, siempre también
hacían eso, al ser la única humana en el grupo, se aprovechaban de esta situación,
haciéndome creer millones de fantasías, de ser seres poderosos.

–Nah, ustedes son bien malos conmigo, se aprovechan de mí, y
si puedes hacer eso, demuéstralo, anda, quiero verlo. —Dije en tono retador.

Entonces todos se quedaron en silencio, en mi estómago sentí
un nudo, senti que hable de algo delicado, Trevor se levantó de su silla,
mirándome serio, su sonrisa de borracho había desaparecido.

Lo mire fijamente, intentando no mostrar miedo, pude jurar
que en sus ojos había salido un tipo de vapor, mientras con sus manos hacia un
movimiento extraño de manos.

Mire alrededor y todos lo veían boquiabierto, en un momento creí
que era enserio lo que iba a pasar, trague saliva esperando lo que iba pasar.

– ¿Lista? –Pregunto Trevor

–S-si –Dije nerviosa,

De la nada sus manos se pusieron al frente de mi cara,  y con sus dedos hizo un movimiento un tanto lascivo,
mi cara se puso como tomate, mientras que la habitación estallo en risas por
parte de todos.

La risa era tan contagiosa, que sin pensarlo y sin enojarme
también me uní a ella, a eso me refería con una familia, el ritmo o las vibras
que se llevan entre todos era algo realmente notable.

Entre las risas, el olor a comida recién hecha y el agradable
ambiente, la puerta del departamento de Mun fue tocada, este todavía entre
risas se levantó animado a abrirle a la persona que estuviera detrás de esta.

–Oh… No esperaba esto, ¿Cómo estas, Papyrus? –Dijo él tono
tranquilo.

Al escuchar este nombre G casi escupe su trago de la sorpresa,
sus ojos se abrieron mirando a la puerta, levante una ceja al ver la reacción
del esqueleto, ¿Por qué se habrá sorprendido?, al fijarme a la puerta, pude
entender el por qué, un monstruo que nunca había visto entro por la puerta de
Mun, en sus manos habían maletas, señal de que había llegado de algún lugar
después de mucho tiempo, pero el punto más importante de esto, era que también
era un esqueleto.

Mire a G pidiendo una explicación con la mirada, su mirada se
hizo dura de la nada, no mirándome a mí, sino a aquel esqueleto.

–Te estuve buscando G, supongo que después de todo si te
saliste de nuestro departamento, pero eres tan estúpido, que no pude entrar a
este, porque te llevaste las llaves, así que vine a buscarte con el monstruo más
probable. –

– ¿Qué haces aquí? –Dijo él en tono agresivo.

Me sorprendí ante aquella pregunta, ¿!qué demonios?! Quien le
habla así a algún pariente suyo.

–Vaya, vaya. Veo que no me extrañaste, hermano. —Dijo este en
tono tranquilo pero también se sentía agresivo, casi me caigo de mi asiento al oír
esto, ¡¿Qué?! ¡¿Hermano!? G nunca me comento que tenía hermanos, ¿Por qué no
hacerlo?, mire a G de nuevo, pero mi mirada cambio de dirección sintiendo la
mirada de aquel monstruo llamado Papyrus.

–Acabo de regresar de mi jornada de trabajo alrededor del
mundo, y ¿no puedes contenerte por unos cuantos meses? ¿Cuántas van? ¿30? –Dijo
él en tono despectivo.

–Oye a ella no la metas en esto. —Dijo G serio.

–Sí, claro. –Mirándome, me dijo. –Yo que tú me cuidaría, en
cualquier sentido, y a menos que te haya sacado de los lugares que suele
visitar él, no me sorprendería que una puta como tú, pudiera tener algo. – Al
escuchar sus palabras, sentí como la sangre se me calentaba, ¿acaso oí bien? Me
dijo puta aquel esqueleto.

–Oye no seas estúpido. –Dijo G tomando a aquel esqueleto por
su ropa, y con su mano hecha un puño.

–Yo que tú no haría eso, en tu profesión de vago, tus manos
han de ser importantes, al igual que las mías, teniendo un trabajo de verdad,
medico, son mis herramientas de trabajo. –Dijo este soltándose en un movimiento
agresivo.

Ambos esqueletos se miraron con furia en sus ojos, todos en
la habitación se pararon, esperando ver la reacción de aquellos monstruos, Lilith
paso por la habitación, dirigiéndose a Papyrus.

–Creo que es mejor que te vayas, Papy, ahora no es un buen
momento. –Dijo ella tocando su pecho mirándolo, en sus manos había unas llaves.

Acercándome a G, lo mire angustiada, haciéndole entender que
no valía la pena, Papyrus se fue sin decir ninguna palabra, tomando sus maletas
y las tan peleadas llaves, G dio varios pasos atrás.

–Vaya… Eso fue intenso…. –Dijo Will en tono sorprendido.
Voltee para ver a G, pero este había desaparecido.

– ¿Y G? –Mire alrededor buscando al esqueleto.

– Acá esta, está hablando con Papyrus. –Oí decir a Will,
asomándose por la ventana.

De inmediato todos nos asomamos a la ventana, desde ahí se
podía ver a G y Papyrus hablando, sus posiciones eran tensas, G señalaba hacia
el departamento, sus manos se movían desesperadas, mientras que Papyrus se
mantenía serio, haciendo un ademan con sus manos, se fue caminado por la calle
oscura.

Mire tensa toda esa escena, en mi corazón sentía tristeza,
que mala situación era esa, además de que tenía demasiadas preguntas, ¿Por qué
nunca me hablo de su hermano? ¿Por qué ocultármelo? No lo entendía.

– ¿Disfrutan la escena? –Una voz molesta se escuchó detrás de
nosotros, volteando todos sorprendidos, vimos a G con un gesto serio, había
encendido un cigarrillo, el cual fumaba con rapidez.

Todos nos quedamos en silencio, este envolvió la habitación de
manera incomoda, me acerque a G lentamente y lo abrace, recargue mi cabeza en
su hombro, escuchando que su corazón latía con fuerza. G me acerco aún más a él,
soltando una bocanada de humo hacia otro lado, me dio un beso en la frente.

–Es hora de irnos, muñeca. –Dijo él serio.

–Pero acaban de llegar, no pueden irse aun. –Dijo Will algo
desanimado.

–Tiene razón, G. –Dije mirándolo. –Acabamos de llegar. –G me
miro serio.

–Dije que es hora de irnos. –Insistió de nuevo, estirando su
mano para tomar mis cosas que estaban en un sillón, tomando de mi mano, camino
hacia la puerta, mire a todos dando una despedida con mi mano, al salir de este
G azoto la puerta, caminando rápidamente.

–G, no tienes por qué reaccionar así, necesitas calmarte. –

–Lo que necesito es que te calles la maldita boca. –Termino
él sus palabras, mis ojos se abrieron sorprendida.

–Oye no me hables así, te estas comportando como un idiota.
–Alzando la voz en tono agresivo, le dije al esqueleto.

–Tu eres la que se está comportando como una zorra, acabas de
ver lo que paso y te pones de lado de esos idiotas, ¿Qué demonios te pasa?
–Bueno hoy todo el mundo me quería insultar, si Papyrus me dijo puta, G acaba
de decirme zorra.

Soltando mi mano agresivamente, entramos al auto, nunca habíamos
reaccionado así, a lo largo de nuestra relación no fue así.

El camino a casa estuvo lleno de silencio, ninguno de los dos
hablamos, miraba el camino, mientras de reojo observaba a G, ya había fumado
varios cigarrillos rápidamente consumidos por su estrés.

Preguntas, preguntas y aún más preguntas, pasaban por mi
mente, no comprendía nada de lo que estaba pasando, la relación entre Papyrus y
G se veía sumamente dañada, en cualquier sentido, por qué tuvo que hablarme de
esa manera.

Llegamos a casa aun en silencio, nadie de los dos había
hablado nada, el viaje se me había hecho eterno. Esto debía acabar, era
estúpido mantenernos en silencio por algo así.

– ¿Tienes hambre? –Que pregunta tan mas estúpida, pensé
mirando al techo.

–No, la verdad solo quiero dormir. –Dijo el cortante.

No quise presionar más, la noche de hoy prometía tanto en
realidad, me sentí desanimada por ello, como algo podía cambiar en cuestión se
segundos, cerré mis ojos, y sin decir ninguna palabra me dirigí al baño.

Desvistiéndome rápidamente, entre a la regadera, el agua  caía con tranquilad sobre mis cuerpos, mi
pecho tenia aun esa extraña sensación de las manos, mirándolas me sentía
impotente al hacer algo por G, si en dado caso él era su única familia no estaba
bien que se peleara con esta.

El agua caía sobre mi rostro, no podía distinguir entre lágrimas
y las gotas de la regadera, sentía mis ojos irritados, el baño fue largo,
sentándome en el suelo de la regadera, deje que el agua se llevara todas mis
penas.

Sollozando sentía una y otra vez que debí haber hecho algo,
quizás, los quizás no existen en esta vida, es solo una oportunidad de esta, y
lo deje pasar.

Una mano en mi espalda desvió mis sentimientos, mire a mi
lado, y estaba G mirándome preocupado, sonreí levemente haciendo una mueca,
este de la nada me abrazo estando vestido, sus ropas se mojaban por culpa de la
regadera, pero esto lo le importaba.  El
que haya hecho esto, me hizo sollozar con fuerza escondida bajo su pecho, la
sensación de mi pecho poco a poco se borraba, G se había metido por completo a
la regadera, abrazando mi cuerpo desnudo, siendo confortado.

El silencio en este caso no había sido incomodo, solo hablo
por los dos, desnudándose, G se bañó conmigo, de la manera más inocente de la
palabra, tallando mi cabello, frotando
mi piel con esponja, besando cada detalle de mi piel, también hice lo
mismo, fue extraño la primera vez que lo hice, pero después de tanto tiempo uno
se acostumbra, pasando la esponja por sus costillas, sus vertebras y espina.

El baño termino igual en silencio, acostándonos en la cama
nos miramos uno al otro sin decir nada,  tenía
tantas preguntas, tantas cosas en mi mente que el sonido de este me hacían.

–Amor, sé que tienes mucho en la mente, mi comportamiento no
fue el apropiado toda la noche, fui un completo idiota con esto. –Dijo el
mirándome todavía, la pena se veía reflejado en sus ojos.

–Creo que idiota te queda corto, el cómo me hablaste
realmente me hirió, solo porque no sepas cómo reaccionar, significa que me tengas
que hablar así. –Dije cortante, mirándolo seria.

–Lo sé, de verdad, lo siento, ¿puedo hacer algo para
remediarlo? –Al escuchar esto, una mueca se formó en mis labios, oh querido, no
debiste haber dicho eso, mordí mi labio inferior, a las ideas que tenía en
mente, pero por ahora solo me concentraría en dos.

–Bien en primera, quiero… –Dije acercándome a él.  –Quiero que me des un poco de diversión. —

El esqueleto me vio, sonriéndome, levantándose de la cama,
poniéndose al frente de mí abriendo mis piernas.

–Has estado insaciable, ¿sabes?… Pero… no me quejo, me
encanta que seas así. –Me decía mientras lamia la extensión de mi pierna con su
lengua amarilla.

–Lo sé, querido. Pero…  –Moví una de mis piernas y puse mi pie en su
rostro alejándolo lentamente de mí. –Déjame terminar, quiero que juegues
conmigo, pero yo sola, seré la que obtenga placer, tú no tendrás nada… Ese será
tu castigo por haberme dicho tan horribles palabras. –

G lentamente quito mi pie de su cara, tomando cada una de mis
palabras como si le hubiera tocado una fibra sensible.

– ¿Esto es enserio? –Preguntó él.

–Deberías ver tu rostro… La expresión que hay en ella. –Dije
entre risas. –Sí, es muy enserio…–Sorprendido de mis palabras, en su mandíbula
se formó una mueca.

–Muy bien, muñeca… Ahora dime ¿Cómo quieres que juegue
contigo? –Pregunto él en sus ojos se veía como la lujuria lo consumía.

–Tu bien sabes que es lo que quiero… –Dije en voz grave,
algo más acercado a un ronroneo, lamiéndome los labios.

–No, no sé lo que quieres, tendrás que decirme, aclararme de
la manera más explícita que es lo que deseas. –Mientras que acariciaba lenta y
dolorosamente mis piernas con su tacto caliente.

– ¿Ese es tu juego? ¿Quieres que hable sucio? –Dije entre
suspiros 

–Haz lo que creas conveniente, necesito instrucciones… –Besando
mis rodillas, me miraba hambriento de mí. Mi rostro se encendía en rojo,
pensando las mil maneras de decírselo.

–Quiero que me hagas un cunnilingus.
–Dije sonrojada, el dirty talk,
no era lo mío, y menos cuando estamos empezando, no tenía suficiente
inspiración, G me miro, sus cuencas se movieron como si estuviera levantando
una ceja, riéndose levemente, quitando mi ropa, hasta dejarme desnuda.

–Veamos, ¿un cunnilingus?, esa es una manera muy elegante de
decirlo. –Levantando mi cadera dejándome recostada en la parte superior de mi
espalda, mi posición era arqueada, G acerco mis caderas a su rostro. –Te
explicare lo que te hare, gatita…

La oscuridad de la habitación lo hacía ver sumamente dominante
de la situación, desde la perspectiva en donde estaba, él verlo entre mis
piernas, su ojo amarillo ardía al igual que una lengua aparecía entre sus
dientes.

–Te lameré completamente tu femineidad,
dejándola tan sensible que no podrás pensar bien. –Mientras decía esto con sus
dedos fríos jugaba con mi clítoris, haciéndome retorcer de placer, por la
intensidad con la que la hacía.

–Jugare, torturare tu lindo
botón rozado, jugare con estrecha entrada, hasta que mis dedos terminen
escurriendo de tus fluidos, y heh… parece que tan solo el dirty talk es sumamente efectivo. —Dijo separando sus dedos
haciendo un movimiento lascivo mostrando como sus palabras me habían excitado,
y así era, mi encontraba gimiendo ya desesperada, y aun no comenzaba nada, mi
rostro ardía en placer.

Acerco su cara a mi vagina,
dando un gran lengüetazo a esta, jugando y concentrándose en mi clítoris, lamiendo
los pliegues delicados de esta, cerrándola y lamiendo la parte exterior de
esta, el monte de venus.

Mis piernas se enredaron en
su cabeza acercándolo inconscientemente a esta, sentía como sonreía mientras
jugaba conmigo.

–Ahh maldición, ahhh G. –Gemía
diciendo su nombre, mientras que con mis manos jugaba con mis pechos.

Inconscientemente movía mi
cadera hacia arriba y abajo, para conseguir más fricción de su boca. El punto de
perder el control fue cuando metió sus dedos en mi entrada, moviéndolos
rápidamente mientras aun jugaba con mi clítoris.

–AHH G, si si si, sigue así,
por favor Ahh~–Gemía fuertemente.

–Mmm, sabes delicioso…Dime
ahora ¿Qué es lo que quieres? –Me dijo mientras seguía bombeando con sus dedos.

–Hazme correr, te lo
suplico…–Dije mientras sentía como mis paredes se movían a su voluntad.

–¿Te mereces que te haga
venirte? Heh la manera en la que tu cuerpo responde bajo mi mando, como tu
cuerpo se mueve, ahh amo tu cuerpo, (T/N)…–Sus dedos se movieron aún más con
fuerza, mientras que con su lengua daba fuertes lengüetazos llenos de
obscenidad a mi persona.

–Ahhh G, joder, déjame
correrme. –Dije mientras me encontraba en el límite de mi control.

–Un poco más, déjame oírte
gemir mi nombre, deja que mi nombre se embriague de inmoralidad de tus gemidos
desenfrenados de boca sucia. –

Las sabanas de la cama eran
rasgadas de desesperación, de su nombre, rogando abatida al dios que tenía en
mi cama el dejarme entrar a su cielo. Perdiendo el control, entrando en éxtasis,
sintiendo el placer entrante de mi sexo y entregándome por completo al pecado.

Mi cuerpo temblaba en
relajación, las olas del orgasmo corrían por mi cuerpo, G me miraba con
intensidad, con una sonrisa burlona sobre su rostro.

–¿Cuál es la segunda cosa
que quieres, muñeca? –Me dijo mientras caía sobre mi pecho, dando pequeños
besos sobre mi clavícula.

–Quiero que invites a
Papyrus a cenar…–Dije aun entre gemidos y suspiros.

–Creo que ya me adelante a
eso, muñeca… –Dijo él mientras acariciaba mi estómago con la punta de sus
dedos.

–¿A qué te refieres?
–Preguntando mirándole sorprendida.

–Mañana te lo contare…
Ahora a dormir…. –Dijo terminando la oración, sintiendo como se acomodaba entre
mi pechos, poniendo su cabeza sobre mi corazón, para oírlo, tal acción me hizo sonreír.
Bese su cabeza, y me acosté de nuevo a dormir.

Tock

TOCK TOCK

La conciencia comenzaba
allegar a mi mente de nuevo, la luz de sol entraba por mi ventana, mientras oía
un sonido fuerte tocando sobre mi puerta.

Mire alrededor sorprendida,
parpadeando varias veces para que mi vista se acostumbrara a la luz del sol.

–G, alguien toca…–Dije
acomodándome otra vez en la cama, cerrando mis ojos, acercándome al calor que
proporcionaba G, arrullándome de nuevo.

G levanto su cabeza rápidamente,
mirando a dirección de la puerta, abriendo sus ojos sorprendido.

–Oh no…–Oí decir mientras
se levantaba rápidamente, mirándolo extrañada, comencé a levantarme de la cama.

–Invite a Papyrus a comer….
—Me dijo mientras se vestía rápidamente.

–Ahh ¿Qué? ¿A qué hora lo
invitaste? –Pregunte mientras también comenzaba a vestirme.

–A las 2 de la tarde. —Dijo
mientras me pasaba mis ropas, inconscientemente, mire al reloj, mis ojos se
abrieron asustados mirando la hora, eran exactamente las 2 de la tarde, ¿tanto
habíamos dormido? G me está pegando las malas costumbres, pensé.

De un momento a otro, el
celular de G comenzó a sonar, constando rápidamente, se oía la voz molesta de
Papyrus.

–¿A qué hora piensan
abrirme? –Dijo él molesto.

–Hola Paps, perdona es que
no estamos en casa, salimos a comprar unos ingredientes para la comida. —Dijo
mientras me arreglaba rápidamente.

–Sé que están en casa. –Oí
decir al esqueleto mayor, mis ojos se abrieron al oír estas palabras. –Puedo
ver el alma dela humana brillar con fuerza. –Dijo este en tono monótono.

G se dio una palmada en el
rostro fuertemente, con la intención de, qué estúpido, ¿cómo pude olvidarlo?, camino
fuera de nuestra habitación, y me apure para alcanzarlo, G abrió la puerta
principal, mostrando al esqueleto con gesto sumamente molesto y con una
cacerola en sus manos.

–Gracias por abrirme
rápido. –Dijo él en tono sarcástico, mire a G, que ya comenzaba a tener un
gesto molesto, me adelante a contestar.

–Hola Papyrus, lo lamento,
no tuvimos noción del tiempo, por favor pasa, sé que no tendrá sentido lo que
te diré, por lo que acaba de pasar, pero las puertas de mi hogar siempre
estarán abiertas. –Dije tratando de calmar la situación.

Papyrus hizo un gesto
confundido, entrando a mi departamento, la luz le daba un tono cálido, un aire
de bienvenida,  dio un vistazo alrededor
mientras G lo miraba aun con gusto un tanto serio.

–Ven, pasa vamos a la
cocina, ahora hare algo de comer. –Dije mientras señalaba la cocina,  mi concina era algo sencilla, había una isla
donde había varios banquitos, Papyrus amablemente se ofreció a ayudarme de
hacer de comer, lo que había en la cacerola era un platillo sumamente exquisito,
era un ratatouille, inmediatamente lo
metí al horno para que tomara algo de calor.

–Vaya Papyrus, se ve exquisito
esto, ¿te gusta cocinar? –Dije mientras sacaba varios ingredientes del
refrigerador, tenía pensado hacer unas papas cocinadas con una salsa liguera de
jitomate.

–Así es, es algo que me
gusta bastante, poco a poco mi menú de opciones de hacer comer fue aumentando,
antes hacía solamente espagueti, pero una buena amiga mía me enseño diferentes
opciones. –Dijo mientras se acercaba un banquito, ya que había rechazado su
ayuda, era mi invitado no podía aceptar su ayuda.

G miraba solamente mientras
había encendido un cigarrillo, se mostraba resilente de unirse a la
conversación, pero oía todo lo que decía Papyrus.

–Quisiera disculparme por
las otras palabras de la otra noche, (T/N), fue algo horrible de mi parte, y
juzgue antes de conocerte, y eso es lo peor que puede hacer. –Dijo él un tono
apenado.

–No te preocupes yo,
entiendo, claro que si me molesto, pero no fue de tanta importancia, aun
conociendo el pasado de G. –Me reí diciendo esto, mientras que G voleaba sus
ojos en señal de desaprobación de mis palabras, lo ignore por completo.

–Así que. –Dije trayendo la
atención y buen ánimo a la situación. –Acabaste de regresar como médico sin
fronteras, eh? –Dije mientras comenzaba a cortar las papas.

–Así es, viaje alrededor
del mundo, ayudando a monstruos e humanos, soy médico cirujano, el hecho de
haber llegado a este mundo, llevo a varios monstruos diferentes situaciones
difíciles que, de verdad me sorprende como pueden existir esas condiciones de
vida. –Dijo él en tono sorprendido.

–Así es, la llegada de los
monstruos realmente fue algo difícil de manejar, muy apenas podemos con
nosotros, no se digan las diferencias de culturas, y calidades de vida, eso es
lo más importante, porque no hay una empatía con ello, los humanos tenemos la
horrible costumbre de buscar solamente por nuestro bien dejando atrás y sin
importar otras consecuencias que le podamos traer a otros. –Dije recordando los
casos que llevaba en mi despacho.

–Así es, la mala
organización de los humanos, si afecto a los monstruos, no se digan los ataques
de odio a nuestra especie. –

–Si me ha tocado ver todo
eso, soy abogada, y créeme que hay casos que realmente me demuestran que los
humanos no somos tan buenos como todo, el alma de los humanos está sumamente
corrompida. –Dije en tono triste.

–Las almas humanas a las
almas de monstruos son totalmente diferentes, las almas de nuestra especie
están constituidas de amor, piedad y compasión, la tuya brilla sabes, creo que
es una de las más brillantes que he visto. –Con estas palabras mi curiosidad se
elevó.

–¿Cómo es posible?..¿Puedes
ver mi alma?…—Dije sorprendida, pero un sonido de un teléfono corto la conversación.

–Espera, lo lamento,
cuestiones de trabajo. –Dijo Papyrus saliendo del área de la cocina,
contestando su teléfono.

Me acerque a G, y le di un
beso en su frente que estaba con seño molesto, este me dedico una sonrisa, G
nunca me había comentado muchas cosas, ni siquiera lo de mi alma.

–Lo siento… Tengo que irme,
tú sabes cuestiones de trabajo, gracias por la interesante conversación. –Dijo
con una sonrisa en su rostro. –De hecho… Va a ver un evento mañana, Domingo, sería
interesante tener el punto de vista de una abogada, van a ir monstruos e
humanos para convivir y hacer planes para el bien de nuestra comunidad. –

–Claro me encantaría ir,
será interesante, ¿en dónde será? –

–Sera en el centro de la
ciudad,  será en la mañana, pásame tu
teléfono y te daré los datos. —Dijo él, dándole mis datos de contacto, me mando
en ese instante la invitación virtual.

Papyrus se fue en ese rato,
G y yo de todos modos comimos, el platillo del esqueleto era sumamente
delicioso.

–¿De verdad quieres ir a
ese evento mañana? –Me pregunto G después de comer.

–Si, será interesante, y más
aparte deberías convivir aún más con tu hermano, en todo el rato que estuvo
aquí, no dijiste nada. –Le dije algo molesta.

–No sabía que decir, aparte
ustedes dos se llevaban muy bien. –Me dijo cerrando sus ojos.

–Sera divertido,
además…–Dije cambiando el tono de mi voz a uno más suave y sensual. –No
hicimos ningún plan, podemos quedarnos aquí y jugar un poco~…–Dije mientras lo
besaba lentamente.

Y así fue, no fue mucho el
tiempo de reacción, en que toda la tarde nos la pasamos juntos, pero en mi
mente aun había muchas, demasiadas dudas en verdad, ¿en verdad lo conocía?, G tenía
demasiados secretos y yo con él era un libro abierto.

El domingo en la mañana
llego, me encontraba emocionada, ya estaba arreglada de una manera formal, no
exagerada, una blusa de color de crema suelta, un pantalón de vestir y unos
tacones, mi cabello iba suelto, y mi maquillaje era ligero. Pero parte G se
puso sus ropas de andar, una camiseta, sus pantalones y sus botas,  lo mire molesta, porque era obvio su
intención, no quería ir.

–Oye, ya vamos tarde,
arréglate por favor…–Le dije todavía manteniéndome tranquila.

–NO quiero ir. Que te
parece si nos quedamos aquí como ayer. –Me dijo con tono enserio.

–No, G, nos están esperando
allá, será divertido, por favor vamos, será bueno porque así convivirás con
Papyrus. —

G se levantó y se acercó a
unos cuantos centímetros, lo mire sorprendida.

–Voy a contar hasta 5,
entonces me teletransportare hasta allá y le diré Papyrus que no podremos ir
porque lo haremos salvajemente toda la tarde. –Dijo este sonriendo.

–No te atreverías. –

–5. –Empezó a contar.

-Gaster Sans, basta. –Dije.

–4. —

Lo mire seriamente.

–3… 2. –Conto más rápido.

–1. —Estire mi mano inconscientemente,
ante mis ojos ese momento se había congelado, el cuerpo de G desaparecía, y la
sensación de un vacío me invadió, me estaba teletrasportando con él.

Una oscuridad, más y más
oscura invadió mis sentidos, dolor llenaba mi cuerpo, sentía como si estuviera
gritando, pero ese lugar los silenciaba.

Mire a G, abriendo mis ojos
aterrorizada, su cuerpo estaba siendo deformado, un pequeño corazón estaba en
medio de él, y este comenzaba a partirse, el sonido de este era como si un
cristal comenzara a estrellarse.

–No… ¡NO!—Grite mientras me
acercaba a este, tomándolo con mis manos, intentando de alguna manera detener
ese quebrado.

El cuerpo de G había
desaparecido, solo estaba aquel corazón, mi cuerpo seguía cayendo en ese vacío,
acerque con rapidez a mi pecho, abrazándolo protegiéndolo.

–¡Por favor, por favor! No
mueras. –Decía mientras lloraba.

De la nada mi pecho comenzó
a brillar, y el corazón de G empezó a brillar también, recuperándose  de aquellas fracturas, pero de la nada este
comenzó a temblar violentamente.

En mi garganta había un
nudo, mientras que en mi estómago se revolvía, el lugar comenzó a producir un
sonido punzante, el simple sonido me hizo tapar mis orejas intentando
amortiguar el sonido, mi cuerpo se sentía como si lo estuvieran partiendo a la
mitad.

Mire el corazón de G, y este
comenzaba a parpadear, al igual que en mi pecho se sentía como si algo de esta
fuera sacado a la fuerza.

Después todo se hizo tan
rápido, que la velocidad con la que caía se hacía más y más rápida, puedo jurar
que en cuanto vi otra vez a aquel pequeño corazón, pude ver como se divida en
tres, saliendo del 3 diferenes figuras corporales de esta.

Sentí como caía con fuerza
sobre algo, mi visión era borrosa, escuchaba diferentes voces y gritos a a la
vez, mi cabeza punzaba con dolor, lagrimas caían aun de mis ojos.

–(T/N)…. —Oí decir mientras
parpadeaba.

Me pecho ardía en fuego, mis
huesos se sentían como si una maquina los hubiera aplastado, no podía respirar,
pero…

¿Y G?

Me levante violentamente en
un ataque de adrenalina, mirando alrededor habían monstruos y humanos asustados
mirándome, mire como en el otro lado de la habitación había una acumulación de
personas mirando al suelo.

Corrí cayéndome varias
veces, mi cabeza daba mil vueltas a la vez, paro cuando vi lo que había en el
suelo, todo eso quedo atrás, sintiendo una sensación de terror, en el suelo ya
hacia G, totalmente inconsciente, de sus huesos salía una especie de brea
negra, mientras que alrededor de él había polvo.

Me hinque cargándolo,
gritando su nombre para que despertara, mire alrededor asustada pidiendo ayuda,
mis ojos vieron un rostro familiar, mientras sentía como el cuerpo de G se hacía
cada vez más y más ligero,

 –PAPYRUS, AYUDAME…–Grite con fuerza, al punto de desgarrarme la
garganta, y la oscuridad vino de nuevo.