Tag Archives: g!papyrus

Tres Almas, Un  Solo Cuerpo

Semanas, meses pasaron desde el ultimo capitulo, pero finalmente aqui esta!

Espero que les guste c: Los comentarios siempre son bien recibidos!

Capitulo 1 –Pereza

Capitulo 2 –Esa Noche

Capitulo 3 –Quebrado

Los días pasaron de manera rápida,
entre el trabajo, las audiencias, la semana llego rápidamente al viernes, en
esos días mi curiosidad había aumentado demasiado, parecía que ahora G usaba
sus atajos de manera discriminada, y mi desesperación y curiosidad llegaban al
borde; El día en el trabajo fue tranquilo, los expedientes pendientes fueron
despachados con facilidad y la noche llego rápidamente, salí casi corriendo del
despacho, lo último que quería saber era algo del trabajo, solo quería una
velada tranquila, G y yo, mi rostro se iluminaba de felicidad al verlo en la
entrada del edificio, recargado en la puerta de su auto fumando su cigarrillo,
salte literal a sus brazos con alegría, y este me recibía con un beso sintiendo
su sonrisa en su rostro.

Mientras que la noche nos abrazaba en
aquel auto, el aire frio nos invitaba a juntarnos en un sutil abrazo, G sonreía
de manera sincera, mientras que distraída veía aquellos rasgos de su rostro,
nunca me había contado acerca de cómo había conseguido aquellas fracturas de su
rostro…

La música del auto hacia parecerlo a
un sueño andante, la palabras de aquella cantante coincidían con aquellos
sentimientos que había desarrollado por aquel esqueleto, concentrándome aún más
en las palabras de aquella canción, notando como su boca se movía diciendo algo
que no había escuchado bien…

¿Si lo arriesgo todo?, ¿podrias detener mi caída?

– ¿Muñeca, me escuchaste?—Dijo el
mirándome directamente a los ojos.

– ¿Qué?—Respondí, seguramente
teniendo una cara muy tonta, porque cuando me vio este se rio de manera alegre.

–Dije que los chicos nos están
esperando en el bar. —Dijo el sonriéndome. Los amigos de G eran fantásticos, a
decir verdad me sentía intimidada por ellos al principio, todos eran parecidos
a dioses andantes en una tierra de mortales, la belleza que tenían en ellos me
hacían cuestionar si era normal, el talento que tenían era impresionante.

La primera vez que los vi, fue
semanas después de lo que había pasado con el policía. Era de mañana, la luz
entraba por la ventana de mi departamento, me encontraba aun acostada con el
esqueleto a mi lado, sonriendo me dijo:

–Sabes… es curioso, eres la primera
chica a la que defiendo, y también con la que paso una noche completa…–Dijo
este mirándome.

–Oye de verdad te agradezco que
hicieras eso por mí, si algo así saliera, podría a ver destruido toda mi
carrera. –Dije apenada mirándolo.

Este rio, y dio una caricia a mi
rostro, la mantuvo por unos minutos mirándome a los ojos, la mirada de él,
sentía como si viera más allá de lo que yo podía ver, mi alma.

–Todo lo que sea por ti, muñeca…

Mi rostro se encendió en rojo, este se
levantó, tronándose unos cuantos huesos de su espina, se visto poniéndose su
camisa, sus botas, en una mano llevaba su chamarra, yo me puse una bata de
cama, de encaje, lo acompañe a la puerta.

–Entonces, supongo que este es el
adiós, ¿no? –Pregunte mirándolo fijamente a los ojos.

–Por supuesto que no, te llamare,
realmente, heh…Realmente me interesas…—Dijo este mientras tomaba mi cintura
con sus manos.

–Entonces, ¿no tengo que darte un
beso de despedida?—Dije en tono juguetón acercándome a su rostro.

–No… pero como negar un beso de esos
labios. —Dijo acariciándolos con sus dedos. –Pero aclaro, este no es un adiós,
realmente quiero conocerte, estar contigo, este será un beso con una promesa de
buscarte. –Dijo él en tono serio, mientras que me besaba con intensidad. Nos
separamos, mirándonos a los ojos.

–Te veré pronto…—Dijo él mientras salía
de mi departamento, mirando cómo se iba, las puertas se cerraron.

Las semanas pasaron y me sentía como
una tonta, esperando aquella llamada, rápidamente fui perdiendo la fe de que
aquel esqueleto, aun más importante, ¿Cómo mierdas me llamaría si ni siquiera
le di mi puto teléfono? Al  pensar esto
sentí como me derrumbaba en la silla de mi cubículo.

Suspire pesadamente mirando mi
teléfono, esperando aquel mensaje que nunca llegaría, que estúpida soy, pensé,
para mi sorpresa, el teléfono sonó en ese instante, mis ojos se abrieron como
platos al oír el tono molesto de este, el numero era desconocido, mi rostro se
iluminaba con una sonrisa tonta en este.

– ¿Bueno?—Conteste nerviosa esperando
oír la voz del esqueleto al otro lado.

–Buenos días guapa (T/N). —Dijo una
voz femenina del otro lado, mi amiga de mi universidad, Ana, hablando alegremente
mientras que mi cara se fastidiaba un poco, pero ¿qué más podía esperar?

–Hola nena, ¿Cómo est…?

– ¡Espera! –La voz de aquella chica
me interrumpió de mi pregunta, mientras oía unas risas del otro lado del
teléfono, mis ojos se pusieron en blando, mirando mi cubículo.

– ¡Espera Tate! Haha ¡no! Eres un
travieso…–El tono de hablar de esta había cambiado a un tono sensual.

–Oye sigo aquí Ana –Dije molesta
viendo los papeles de mi trabajo atrasado.

– ¡Perdón! Soy una pésima amiga haha,
a lo que te hable nena, es que te quería invitar a salir el viernes
¿puedes?—Dijo esta entre risas.

– ¿El viernes? ¿A dónde? –Pregunte
poniéndome el teléfono al hombro recogiendo unas carpetas.

–Mi pequeño torito tiene un evento
ese día, un tipo guerra de bandas, ¡vamos! Sirve que me cuentas que paso con
aquel sensual esqueleto, uff haha no te creas muñeco~–Dijo ella riéndose
mientras se escuchaba un bufido muy grave.

Mis ojos se fueron directamente al
piso, ese esqueleto, era cosa de una sola vez y yo esperando como tonta su
llamada, un buen trago quizá me ayudaría a olvidarlo, olvidar esos ojos, esa
intensidad, el toque de sus manos en mi piel desnuda…

– ¿Sigues ahí? (T/N) –Esta pregunto,
sintiendo el silencio en la llamada.

– ¡Oh si perdona! –Dije rápidamente. –
¿Donde será el evento?—

–Sera en un bar de la ciudad, no será
ahí monstruo ese en flamas, ¿cómo se llamaba? ¿Grillby´s? Sera en otro, se
llama Blue Font. —

–Creo que lo he visto, se ve
interesante el lugar, claro iré con gusto, te veré ahí nena. —Dije sintiendo el
ánimo un poco más arriba.

–Excelente, te veo ahí, chao~ Ahora
si malvado ~–Colgué rápido antes de escuchar más romanticismo de aquella chica.
Se oía algo muy serio con ese minotauro, y pensar que fue hace semanas, wow.

En ese día era miércoles, la ansia
del viernes me hacía sentir impaciente, si algo es cierto es que los casos de
derecho, son lentos y aun mas con una regulación tan impredecible, lleno de
corrupción es obvio que el estado no funcionaría tal y como la pintan las
leyes.

Y aun mas de aquellos que quieren
tomar ventaja de los monstruos, que se mantienen en una idea de superioridad
contra los monstruos, casos de odio, y racismo al más puro estado, si antes lo
humanos no podíamos con nosotros, la existencia en nuestra vida con los
monstruos no fue de mucha ayuda.

Los casos que hemos estado manejado
van en mal en peor, golpizas a monstruos, hechas por grandes grupos de
personas, al igual con personas que se han relacionado a niveles personales,
también a ellos los han metido este grupo de odio, no se diga cuando se enteran
que han tenido relaciones con monstruos, violaciones en grupo.

Cerré mis ojos asqueada, ¿Cómo puede
haber personas así?, los monstruos siendo tal y como son han resultado ser más
civilizados que los humanos, y todo empezó desde el inicio, desde que hubo esa
gran guerra entre humanos y monstruos, y que los gobiernos del todo el mundo
borraron de la existencia esos archivos, planteando una historia totalmente
diferente, en una donde cosas fantásticas no existían, donde se veía cosas
“normales”.

Volviendo a con los casos de
monstruos, los hospitales “normales”  rechazaban
darles una atención a estos monstruos al no conocer lo suficiente de la
naturaleza física de estos, la que se estaba encargando de eso, es una sala
especial del underground, la doctora Alphys es la que se encarga de eso, con la
ayuda de otros.

El viernes llego con un aire de emoción,
salí del trabajo algo animada, compre una cajetilla de cigarros en una
tiendita, y en mi auto arranque camino a casa, la música que inundaba el auto,
el atardecer naranja y el humo me hicieron recordar a aquel esqueleto, mis ojos
se hicieron pesados al recordar a aquella sonrisa… Ese esqueleto me había
hechizado… Suspire pesadamente mientras seguía manejando, llegando a casa, recibí
la llamada de Ana, recordándome del evento, le asegure que si iría, pero la
verdad no tenía ganas de ir, solo quería estar en casa, acostarme, comer mi
usual helado de chocolate, dándome una ducha en la regadera, la cálida lluvia
casera, el pasar mis manos a mi cuerpo sensible, la curva de mi cadera, aquella
longitud de estómago, la elevación de mis pechos, me hacían desear el toque de
aquel esqueleto, la manera en la que me había sentido con él, debía dejar de
pensar en él eso será seguro.

Salí de la ducha, me mire al espejo,
mi rostro cansado y algo rosado por el agua cálida, me dije con seguridad:

–Tienes que dejar eso atrás, admítelo,
fuiste una más, ¿qué te hace pensar que contigo fuera la diferencia?

Cerré mis ojos, encendiendo un
cigarrillo de nuevo, la tarde se hizo corta, no me arregle de una manera espectacular,
recogí mi cabello en una coleta, unos jeans, una sudadera y listo.

– ¿Teléfono? Listo, ¿Llaves? Listo, ¿Audífonos?
Listo, ¿Dinero? Listo, ¿Ganas de ir? Para nada…–Dije con pesadez, suspirando
con fuerza y cansancio.

Salí de mi departamento, caminando en
dirección al bar, al parecer estaba cerca en donde yo vivía, eso era genial,
cruzando varias calles pude notar el lugar, Blue Font, entrando al lugar, pude distinguir
muchas clases de personas y monstruos, estaba a reventar, mi mirada fue
dilatada al ver una hermosa mujer, pero ella era especial, su tipo de ser, era
un monstruo encantador, una mujer arpía, pero su cuerpo y sus facciones era
como si el mismo Miguel Ángel la hubiera tallado en mármol y esta hubiera
cobrado vida.

Mi boca se abrió dejándome sin habla,
mi piel se había erizado al ver los ojos de aquella mujer, llenos de
sensualidad, se posaron en mi un momento sintiendo mi mirada, al ver que esta
no era de repulsión, esta sonrió dulcemente y me guiño un ojo haciéndome
sonrojar al instante como tomate, moví mi cabeza rápidamente, ocultando mi
rostro con mi cabello, mirando a Ana con su novio minotauro, me acerque a ellos
rápidamente, saludando amistosamente, presentándome con Tate, el minotauro en
cuestión.

– ¿Emocionado? –Pregunte mirando al
minotauro.

–Así es, casi las bandas más
importantes de la ciudad estaremos tocando hoy, quizás le partamos la cara a
esos niños bonitos de Reddens. —Dijo con mirada fuerte, quizá sus ojos
brillaron con algo que no conocía.

– ¿Reddens? –Pregunte curiosa.

– ¿Si ves a aquella mujer arpia?—Dijo
mientras señalaba el otro lado del bar, efectivamente si volteaba mi mirada,
podía verla, charlando con una momia, ambos tranquilamente tomando su bebida.
–Ella es Lilith, ella y la momia, que se llama Mun, tocan junto a otros, un
chico que se llama Will, que es un monstruo de fuego, Trevor, un tipo de monstruo
un no muerto, y por ultimo un esquele…–

Sus palabras fueron abruptamente
cortadas por un sonido de un vidrio partiéndose, mientras que en la parte
superior del bar, se escuchaban gritos y voces molestas, enseguida los de
seguridad subieron no tardando en actuar, en sus brazos traían a un tipo
moviéndose agresivamente, maldiciendo a los mil vientos, detrás de él, cuidado
desde sus brazos a una chica llorando, el esqueleto del que había esperado su
llamada.

Mis ojos se abrieron y se hundieron
en tristeza, mirando como la consolaba a aquella chica, mientras subían de nuevo
en el segundo piso del bar.

Ahora no había sucedido lo de aquella
noche en el club nocturno, nuestras miradas no se conectaron como una sola, su
mirada era solamente para aquella chica, volví a sentarme aún más desanimada,
cerrando mis ojos dándole un trago grande a mi bebida, el alcohol en mi sistema
hacia que en vez sentirme mejor, me sintiera como la mierda.

–Y ese esqueleto, se llama G, su banda
es buena en verdad, Lilith cuando canta destroza los corazones de 1000 ángeles.
—Dijo el en tono serio.

–Pero ustedes son mucho mejor, ¡mira
ya es tu turno! –Dijo Ana animando a Tate, dándole varios besos, en lo que el
minotauro salió corriendo animado con el resto de su banda.

–Con ustedes Hoturs. –Dijo el
presentador del bar, mientras que el lugar se llenaba de gritos y chiflidos,
Ana, no se diga se subió a su asiento para tener una mejor vista del su novio.

https://www.youtube.com/watch?v=EahMqHEN8to

La banda empezó a tocar un ritmo de
jazz sensual, animado, mi cabeza inconscientemente comenzó a moverse al ritmo
de la música, su banda era de diferentes humanos y monstruos, los salones me
hacían recordad aquellos tiempos de los 40, las personas bailando animadas,
aquella música me hizo moverme e imaginarme eso.

Inclusive varias personas habían
empezado a bailar al ritmo de la música, al ver a las parejas bailando, hizo
que se dibujara una sonrisa en mis labios, mientras había añorado sentir
aquella sensación de nuevo con aquel esqueleto.

La música termino, y con ello gritos invadieron
el lugar, inclusive yo me levante a aplaudir y a echar ánimos, Tate regreso
animado, mientras que abrazaba a Ana dándole un beso.

–Eso fue ¡Increíble! De verdad ¡Wow!
–Dije aplaudiendo aun. Este se dobló un poco haciendo un gesto, agradeciendo el
comentario.

–Ahora la razón por la cual muchos
están aquí, y más que nada las señoritas. –Interrumpió el presentador, muchos
gritos femeninos se escucharon alrededor, arque una ceja, oyendo los gritos ¿A
qué se referirá? Pensé.

– ¡Reddens! –El lugar se escureció
por completo, los gritos aún seguían, mientras que en mi garganta se hacía un
nudo.

https://www.youtube.com/watch?v=DPlkMN752X0

El sonido de una guitarra suave envolvió el lugar,
mientras que una voz femenina cantaba suavemente

-o-h child, things are
gonna get easier

O-o-h child, things’ll get brighter
O-o-h child, things are gonna get easier
O-o-h child, things’ll get brighter

La iluminación apunto directamente a Lilith,
mientras cantaba con los ojos cerrados, sintiendo la canción pasar por su
cuerpo, Mun, el chico momia, era el que tocaba la guitarra.

Someday, yeah
We’ll put it together and we’ll get it undone
Someday when your head is much lighter
Someday, yeah
We’ll walk in the rays of a beautiful sun
Someday when the world is much brighter

 

Las plumas de Lilith la hacían
parecer como si tuviera brillo propio, moviendo sus manos de manera melódica,
de repente el lugar se llenó de solo su voz, sosteniendo un solo tono, la guitarra
había desaparecido, y las luces se habían ido de nuevo.

https://www.youtube.com/watch?v=f1QGnq9jUU0

I will wander ‘til the end of time, torn away from
you. 

La cantante empezó a cantar de nuevo,
y con ello la iluminación había comenzado a parpadear en diferentes tonos de
luz, mostrando a todos sus integrantes tocando.

I pull away to face the pain. 
I close my eyes and drift away. 
Over the fear that I will never find 
A way to heal my soul. 
And I will wander ’til the end of time 
Torn away from you. 

My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us from sorrow’s hold 
Or from my hard heart.

Ella ahora tocaba el piano y cantaba
a la vez, mientras que Mun tocaba una guitarra eléctrica, Will le hacía segunda
con otra guitarra eléctrica, mientras que Trevor tocaba la batería, mis ojos se
posaron directamente al esqueleto, G tocaba el bajo, el verlo en ese lugar lo hacía
ver aún más perfecto a mis ojos.

I can’t go on living this way 
And I can’t go back the way I came 
Shamed of this fear that I will never find 
A way to heal my soul 
And I will wander ’til the end of time 
Half a life without you 

My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us

Todos tocaban en perfecta sincronía,
ahora se a lo que se refería Tate, eran magníficos, la gente empezaba a saltar
a ritmo de la música, inconscientemente también lo hacia el solo oír a Lilith
cantar fuerte me hacía erizar la piel, era como si todos estuvieran destinados
a estar juntos.

Change – open your eyes to the light 
I’ve been denying for so long, oh so long 
Say goodbye, goodbye 

My heart is broken 
Release me, I can’t hold on 
Deliver us 
My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us 
My heart is broken 
Sweet sleep, my dark angel 
Deliver us from sorrow’s hold

Terminaron la canción, el lugar quedo
en total silencio, segundos después gritos de emoción, aplausos y chiflidos no
se hicieron esperar, también grite de la emoción, no pude evitar subirme a mi
asiento también para poder verlos aún más cerca.

Creo que al gritar me emocione un
poco, tanto que inconsciente alce mi voz con fuerza, haciendo voltear al
esqueleto en cuestión, mirándome, dibujando una risa burlona en sus labios,
sintiendo su mirada, no pude evitar ponerme roja, pero fue en cuestión de
segundos que este color aumento aún más viendo como se había bajado del
escenario, caminando en mi dirección.

No quería hablar con él, mis ojos se
abrieron como platos al ver que se acercaba aún más, me encontraba algo dolida
aun, aun mas con lo que paso con aquella chica.

– ¡Me tengo que ir!—Grite inconscientemente.

–Pero si la noche acaba de comenzar,
no te puedes ir —Dijo ella extrañada por mi comportamiento.
—Sí, puedo y lo haré. —Asegure.

—No puedes, siempre te vas temprano
de todos los lugares a los que salimos. Mira, aquí viene tu amigo esqueleto!
Hola guapo! —Al escuchar esas palabras, voltee a ver a lo que era mi temor, él
estaba a unos cuantos metros de distancia.

Mire a Ana, le di unos besos al aire,
le di una palmadita en su espalda a Tate, y salí corriendo del lugar.

El cambio de temperatura fue bastante
contrastante, haciéndome temblar un poco, acelerando el paso me dirigí con
prisa a mi departamento, ¿realmente venía hacia a mí?, ¿Qué era lo que me iba a
decir? Lamento por no llamarte, me acosté con 13812 mujeres, seguí caminando
entre las calles frías del centro.

–Creo que es grosero irte, al ver que
alguien se acerca a ti. —Oí decir de repente una voz a un lado mío. Asustándome,
voltee a ver la voz en aquella dirección, mirando a G sonriéndome.

– Creo que es más grosero no llamar a
alguien, cuando le aseguras que así va a ser. Lo siento, no hablo con extraños.
–Dije en tono cortante, mientras seguía caminando.

– ¿Extraño? –Dijo el en tono
extrañado, mientras lo dejaba atrás.

Apareciendo de la nada de nuevo
frente a mí, sus manos hacían un gesto de timidez, suspire pesadamente mientras
lo veía, estaba molesta.

–Si extraño, porque los conocidos se
hablan, y aun mas con la promesa de hablarse. —Dije mientras lo miraba, cerré
mis ojos en desaprobación mientras movía mi cabeza, pase a su lado dejándolo
atrás de nuevo, acelerando aún más mí paso, afortunadamente mi departamento no está
lejos, camine mientras miraba hacia el piso.

–Oye…—Oí decir mientras sentía como
una mano detenía mi brazo, mirándolo directamente a los ojos, él también me
miraba, decidido a detenerme.

– Realmente te llame, pero siempre me
decían que no querías recibir llamadas. – Aseguro él.

– ¿Es enserio? ¿! Quien jodidos te
dijo eso?! –Pregunte molesta.

– Tu secretaria, Elii –

–Por dios, G, En primer
lugar, que maldita perra, yo no tengo secretaria, Y, en segunda, entonces por
qué no buscarme?! Sabes en donde vivo, era sencillo buscarme, o en dado caso, ir a mi departamento.
Mira,  que curioso. –Mire hacia el
edificio que había en mi lado. –Aquí esta, si realmente quisieras haberme
llamado, hasta podrías haber venido y de todos modos, nada me asegura que no
hayas hecho algo con alguien más durante ese tiempo.

–Te lo aseguro, puede ser que sea un
estúpido, pero si algo que no soy es alguien que engaña. –Dijo el seguro de sus
palabras, lo mire de nuevo, no podía creerle.

Vamos engáñame, miénteme, vamos,
hazme creer de nuevo, pensé, mirándolo, cerrando mis ojos, intentando ahogar
mis lágrimas.

–Y con lo
que vi en el bar, realmente creo que si me dejaste atrás. –Dije mientras veía
hacia abajo, ocultando mi rostro.

– ¿Lo del
bar?, (T/N), Una cosa es que ligue con mujeres y otra cosa es proteger a
alguien de un estúpido golpeador. –Dijo en tono serio.

– ¿Enserio?
– Arquee una ceja oyendo su contestación. –Podría ser pero nada me asegura que
sea así, perdona que me comporte tan insegura, pero realmente me dañaste,
realmente te quiero creer, pero después de semanas de no saber nada de ti
realmente me cuesta hacerlo fácilmente. –

– Déjame demostrárselo que realmente fue así, que no hubo
nadie, solo tú. –Dijo el acercándose.

–Asegúramelo, te lo ruego, dame
pruebas de que fue así, de que realmente no intentaste nada con nadie. –Dije
mirándolo.

Él solo me miro, sorprendido, quizá
por mi expresión, o quizá porque realmente le quería dar una oportunidad de
nuevo.

–Tienes hasta esta noche para
asegurármelo, si no puedes hacerlo, por favor nunca vuelvas a buscarme, creo
que tienes experiencia en eso. —Dije en tono frio.

Cerrando la puerta detrás de mí, la
pesadez de mis palabras realmente me hacía dudar de que si hice lo correcto,
debí dejarlo entrar, creerle, pero no soy la misma de antes…

Antes ya me han visto la cara, no
una ni dos veces, no quiero volver a pasar por algo así, tanto al punto de
haber necesitado ayuda psiquiátrica después de varias experiencias fuertes, en
relaciones toxicas.

Entre a mi departamento con
pesadez, mirando lo solitario que se veía, el lugar se veía gris, me quite mi
ropa, aventándola con coraje al suelo, realmente no debí haber salido de esta
noche, debí haberme quedado en casa, ver mi estúpida serie de netflix y pudrirme
en tristeza.

Y así fue, no fue mucho tiempo en
cuanto traje una frazada, mi bote de helado, y el control. Cobijando mi cuerpo
que solo estaba en ropa interior me acosté en mi sillón, inconscientemente,
lágrimas salían de mis ojos, y ¿si no venía?, había perdido a un monstruo que
me hizo sentir lo que ningún humano pudo.

Viendo la serie no pude evitar
recordad mis relaciones pasadas, en donde las promesas dolían, en su momento me
habían dañado demasiado,  una boda y un
anillo.

Todo para unos cuantos días
después, haberlo encontrado con una chica de su trabajo en el lugar donde
vivíamos, después de eso mi confianza en las personas se fue dañando, y parecía
que solo me encontraba con personas así, una y otra que solo me habían hecho
pensar, que era mejor estar sola.

Y con G, esa sensación de volver a
querer estar con alguien había regresado.

Veía la hora, parecían eternas a
comparación de mi esperanza de verle venir a mi departamento. Cerré mis ojos
pesados en tristeza, no va a venir, pensé, entregándome a la oscuridad de lo
sueño.

En dado caso, yo también tenía la
culpa, si tanto me interesaba, ¿Por qué no lo busque yo?, debí buscarlo, poner
de mi parte, mostrar que realmente me interesaba, y no verme como aquellas
mujeres de que si no me busca, no lo busco, en mi pecho sentía un vacío pesado,
debí haberlo buscado, me repetía eso una, y otra vez.

Si tanto quería que viniera por mí,
yo debí haber ido por él, tener esa determinación, ese interés y no lo hice.

https://www.youtube.com/watch?v=XFkzRNyygfk

El sonido de un bajo empezó a
volverme traer la conciencia, abrí mis ojos esperanzada, me quede atónita
escuchando aquel instrumento, tocando una canción que conocía, de repente
el sonido se hizo más completo, oyendo cantar a aquella mujer del bar.

When you were here before
Couldn’t look you in the eye
You’re just like an angel
Your skin makes me cry

You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You’re so fuckin’ special

Corriendo tomando la frazada como
cubierta de mi cuerpo desnudo, fui a la entrada de mi departamento como loca,
abriendo la puerta mis ojos se llenaron de lágrimas. 

But
I’m a creep, I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here.

I
don’t care if it hurts
I wanna have control
I wanna a perfect body
I wanna a perfect soul

G estaba tocando el bajo, con todo
su grupo, en sus pies había un ramo enorme de rosas blancas. Mi corazón empezó
a latir con fuerza, mientras veía como aquel esqueleto se acercaba y dulcemente
beso mis labios, acariciando mi rostro con sus manos frías.

I
want you to notice
When I’m not around
You’re so fuckin’ special
I wish I was special

But
I’m a creep, I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I
don’t belong here.

–Lamento haberte hecho pasar un mal
rato. —Dijo él mientras me miraba.

—Perdóname por también, no haber
tenido la determinación de buscarte, poner de mi parte, y hacer lo que se suponía
que debí haber hecho y no hice. —

—Eso no importa ya, estamos juntos,
eso es lo único que me importa y quiero. —Dijo él sostenido su frente contra la
mía.

She’s
running out again,
She’s running out
She’s run run run run

Run

Whatever
makes you happy
Whatever you want
You’re so fuckin’ special
I wish I was special

Mientras que los chicos de la banda tocaban, sentía como mis
temores iban atrás, sintiendo de una manera segura, sin palabras, la verdad que
hacía en su pecho, y resonaba en algo dentro de mí, mi alma.

Lo mire a los ojos, sintiéndome aún más segura de mi
elección, ¿Cuál era?, creo que era obvio, lo quería a él y solo a él.

But
I’m a creep, I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here
I don’t belong here

Temblando de emoción, tome su rostro con una mano, y lo
acerque al mío, besándole intensamente, sus brazos se enrollaron en mi cintura
acercándome a él, pude jurar que sentí como sonreía en el beso.

–Apenas llego, ¿y ya me estas seduciendo? –Dijo él en un
susurro en oreja, notando la desnudes de mi cuerpo. A lo cual me tape con la
frazada, sonrojándome.

–Oye Romeo. —Oí decir una voz masculina algo apagada. –Se te
olvida algo. –Dijo Mun recogiendo con sus manos las rosas dándomelas.

–Muchas gracias a todos. –Dije tomando las rosas, mirando a
todos. –En verdad, son increíbles. –

–Heh lo que sea para un amigo, y más con la razón que nos
dijo. —Dijo Trevor.

–Así es chica, te lo digo de mujer a mujer, él en el tiempo
que no encontrarte, no intento nada con nadie, cuando regreso esa mañana de estar
contigo, debiste verlo, no podía dejar de hablar de ti. —Menciono Lilith en
tono burlón, mirando a G, él veía a otro lado, si tuviera algo de piel, podría
jurar que se hubiera sonrojado.

–Sí, sí, sí, basta de charla. –Interrumpió G, dando una
mirada molesta y seria. –Ahora si nos disculpan. –De repente me cargo en un
solo movimiento, tomando las rosas y cuidando que la frazada no se cayera.

– ¡Muchas gracias a todos! Nos vemos. —Dije despidiéndome de
ellos, mientras que G cerraba la puerta con su pie.

–Oye, eso fue muy grosero. –Dije reprochándoselo.

–No importa, ellos ya sabían lo que iba a pasar. –Dijo el
mientras caminaba aun cargándome hacia el sillón.

Dejándose caer en él, me sentó en sus piernas, descobijando
mi cuerpo, aun tenia las rosas en mis brazos.
Me recosté en su pecho, sintiendo su respiración, sus manos acariciaron
mi cuello, jugando con mi cabello.

–Te extrañe bastante,
sabes…–Dije rompiendo el silencio.

–Yo también lo hice…–Respondió este, tomando mi cintura,
recargando su cabeza en mi hombro. –Me asuste, creí que ya no querías verme,
eso también me detuvo de buscarte. –Dijo el sincerándose.

–Lo que hare el lunes a primera hora, será matar a esa perra.
–Dije en tono serio, recargando mi cabeza en la suya, sintiendo su respiración,
se rio burlonamente, mientras besaba mis hombros.

–Realmente extrañe el toque de tu piel, tan suave, tersa,
rosada. –Decía mientras pasaba su lengua por mi cuello, mientras que con sus
manos acariciaba la separación de mis pechos, haciéndome gemir levemente al
instante.

Inconscientemente, nuestras bocas se unieron en un beso
apasionado, donde los deseos carnales nos habían invadido, mi brasier fue
lanzado fuera de mi cuerpo en cuestión de segundos, mientras que
desesperadamente le quitaba la ropa a G, ahora la posición había cambiado, yo
estaba encima de él, con nuestros sexos rozándose apenas por una fina tela
mientras que este estaba acostado acariciando mi cadera y mis pechos.

¿Cómo había sucedido tan rápido aquello? Simple, yo deseaba
aquel esqueleto, abrí el cierre de su pantalón para sacar aquel miembro, que
sentía pulsante en mi femineidad, me levante ligeramente para sacarme las
bragas, rozando ahora piel a piel.

– ¿Tan desesperada estas para pecar?–Dijo este mientras
jugaba con mis labios metiendo varios dedos a mi boca, la sensación me mataba.
No podía evitar lamer la extensión de estos, jugando y mordiéndolos levemente.

–Cállate, y llévame a la iglesia, a confesar mis pecados. –Dije
mientras movía mis caderas buscando fricción, sus manos tomaron mis muslos,
apretando y dando una fuerte nalgada a mi trasero. Entrando lentamente en mí,
oleadas de placer empezaron a envolver mi interior, sintiendo con su miembro
tocaba mi cérvix.

–Muévete conmigo, nena. –Dijo él mientras se movía arriba y
abajo. El sonido de nuestras caderas chocando invadía la habitación, al
igual que intentaba contener mis gemidos, tapando mi boca con mi mano, mientras
que la otra se pasaba por sus costillas.

–No te contengas, quiero oírte gemir mi nombre. –Decía
mientras se movía con aun más intensidad. –Quiero que volverte loca de tanto
placer, quiero llevarte al límite del control. –Aquellas palabras solo me
hacían sentir que tenía razón, poco a poco mis gemidos eran más intensos.

–Ahh G, mas, por favor ahhh~ –Gemía.

–Los sonidos que haces uff me vuelven ahh joder, estas tan
mojada. –Decía mientras se movía aún más.

El sillón crujía por los movimientos que hacíamos, mis
paredes se comenzaban a cerrar en su hombría, mientras que sus dedos jugaban
por mi clítoris que detonaba en placer. Las puertas del cielo se comenzaban a
abrir a mi persona, el orgasmo estaba cerca.

–Heh estas estrechándote aún más, no te atrevas a correrte
todavía, aun no tienes mi permiso. –Diciendo estas palabras sentándose para
poder entrar a un más en mí. Mis ojos se llenaban de lágrimas de placer.

–Por favor, por favor déjame correrme. –Rogaba al sentir que
perdía el control.

–Un poco más, nena. –Dijo él mientras mordía mi cuello. Las
oleadas de placer y dolor hacían que no pudiera medir mis gemidos. Moviendo mis
caderas desesperada, mis pechos chocaban contra sus costillas.

–Córrete para mí, déjamelo oír, dámelo gatita. – Dándome
permiso, deje ir mi cuerpo, sintiendo como algo caliente invadía mi útero.

Nuestras respiraciones eran violentas, dejando caer mi cuerpo
sobre el suyo, sintiendo los efectos del orgasmo correr por mi cuerpo.

Pasaron varios minutos en que nos quedamos así, nuestros
cuerpos aun conectados físicamente pero no solo era lo físico, si no ya era aún
nivel más íntimo, a uno emocional.
Con sus manos lentamente me acostó en el sillón, descansando en este, mientas
que G descansaba en mi pecho, mis manos acariciaron su rostro, notando aquellas
fracturas en su rostro.

– ¿Te duelen? –Pregunte.

–No. –Dijo él mientras besaba mis manos.

–No quiero moverme de aquí. –Dije entre risas, sintiendo como
todo empezaba a tener color en mi vida.

–Entonces hay que quedarnos así, siempre. –Dijo él mirándome
con una sonrisa dulce en su boca.

Y así fue, ha pasado tiempo desde esa vez, y seguimos juntos
todavía, lo mire con una sonrisa en mi rostro, me acerque a darle un beso en su
mejilla. Rápidamente llegamos a casa de Mun, había varios autos
estacionados fuera de esta.

El llegar siempre con ellos era divertido, risas, bebidas,
botanas, canciones, bromas, siempre parecía que fuera como una familia ahí con
ellos, era rara la vez que discutieran, pero siempre lo arreglan hablando, como
se supone que se deben de arreglar los problemas.

– ¿Qué? Nah no es cierto, estás jugando conmigo, Trevor. —Dije
mirando incrédula al no muerto.

–Te lo juro, (T/N), puedo separar de mi cuerpo mis miembros,
y poderlos mover a mi gusto. —Decía aquel tomando su cerveza algo ya feliz para
ser sincera, los demás se reían de mi expresión incrédula, siempre también
hacían eso, al ser la única humana en el grupo, se aprovechaban de esta situación,
haciéndome creer millones de fantasías, de ser seres poderosos.

–Nah, ustedes son bien malos conmigo, se aprovechan de mí, y
si puedes hacer eso, demuéstralo, anda, quiero verlo. —Dije en tono retador.

Entonces todos se quedaron en silencio, en mi estómago sentí
un nudo, senti que hable de algo delicado, Trevor se levantó de su silla,
mirándome serio, su sonrisa de borracho había desaparecido.

Lo mire fijamente, intentando no mostrar miedo, pude jurar
que en sus ojos había salido un tipo de vapor, mientras con sus manos hacia un
movimiento extraño de manos.

Mire alrededor y todos lo veían boquiabierto, en un momento creí
que era enserio lo que iba a pasar, trague saliva esperando lo que iba pasar.

– ¿Lista? –Pregunto Trevor

–S-si –Dije nerviosa,

De la nada sus manos se pusieron al frente de mi cara,  y con sus dedos hizo un movimiento un tanto lascivo,
mi cara se puso como tomate, mientras que la habitación estallo en risas por
parte de todos.

La risa era tan contagiosa, que sin pensarlo y sin enojarme
también me uní a ella, a eso me refería con una familia, el ritmo o las vibras
que se llevan entre todos era algo realmente notable.

Entre las risas, el olor a comida recién hecha y el agradable
ambiente, la puerta del departamento de Mun fue tocada, este todavía entre
risas se levantó animado a abrirle a la persona que estuviera detrás de esta.

–Oh… No esperaba esto, ¿Cómo estas, Papyrus? –Dijo él tono
tranquilo.

Al escuchar este nombre G casi escupe su trago de la sorpresa,
sus ojos se abrieron mirando a la puerta, levante una ceja al ver la reacción
del esqueleto, ¿Por qué se habrá sorprendido?, al fijarme a la puerta, pude
entender el por qué, un monstruo que nunca había visto entro por la puerta de
Mun, en sus manos habían maletas, señal de que había llegado de algún lugar
después de mucho tiempo, pero el punto más importante de esto, era que también
era un esqueleto.

Mire a G pidiendo una explicación con la mirada, su mirada se
hizo dura de la nada, no mirándome a mí, sino a aquel esqueleto.

–Te estuve buscando G, supongo que después de todo si te
saliste de nuestro departamento, pero eres tan estúpido, que no pude entrar a
este, porque te llevaste las llaves, así que vine a buscarte con el monstruo más
probable. –

– ¿Qué haces aquí? –Dijo él en tono agresivo.

Me sorprendí ante aquella pregunta, ¿!qué demonios?! Quien le
habla así a algún pariente suyo.

–Vaya, vaya. Veo que no me extrañaste, hermano. —Dijo este en
tono tranquilo pero también se sentía agresivo, casi me caigo de mi asiento al oír
esto, ¡¿Qué?! ¡¿Hermano!? G nunca me comento que tenía hermanos, ¿Por qué no
hacerlo?, mire a G de nuevo, pero mi mirada cambio de dirección sintiendo la
mirada de aquel monstruo llamado Papyrus.

–Acabo de regresar de mi jornada de trabajo alrededor del
mundo, y ¿no puedes contenerte por unos cuantos meses? ¿Cuántas van? ¿30? –Dijo
él en tono despectivo.

–Oye a ella no la metas en esto. —Dijo G serio.

–Sí, claro. –Mirándome, me dijo. –Yo que tú me cuidaría, en
cualquier sentido, y a menos que te haya sacado de los lugares que suele
visitar él, no me sorprendería que una puta como tú, pudiera tener algo. – Al
escuchar sus palabras, sentí como la sangre se me calentaba, ¿acaso oí bien? Me
dijo puta aquel esqueleto.

–Oye no seas estúpido. –Dijo G tomando a aquel esqueleto por
su ropa, y con su mano hecha un puño.

–Yo que tú no haría eso, en tu profesión de vago, tus manos
han de ser importantes, al igual que las mías, teniendo un trabajo de verdad,
medico, son mis herramientas de trabajo. –Dijo este soltándose en un movimiento
agresivo.

Ambos esqueletos se miraron con furia en sus ojos, todos en
la habitación se pararon, esperando ver la reacción de aquellos monstruos, Lilith
paso por la habitación, dirigiéndose a Papyrus.

–Creo que es mejor que te vayas, Papy, ahora no es un buen
momento. –Dijo ella tocando su pecho mirándolo, en sus manos había unas llaves.

Acercándome a G, lo mire angustiada, haciéndole entender que
no valía la pena, Papyrus se fue sin decir ninguna palabra, tomando sus maletas
y las tan peleadas llaves, G dio varios pasos atrás.

–Vaya… Eso fue intenso…. –Dijo Will en tono sorprendido.
Voltee para ver a G, pero este había desaparecido.

– ¿Y G? –Mire alrededor buscando al esqueleto.

– Acá esta, está hablando con Papyrus. –Oí decir a Will,
asomándose por la ventana.

De inmediato todos nos asomamos a la ventana, desde ahí se
podía ver a G y Papyrus hablando, sus posiciones eran tensas, G señalaba hacia
el departamento, sus manos se movían desesperadas, mientras que Papyrus se
mantenía serio, haciendo un ademan con sus manos, se fue caminado por la calle
oscura.

Mire tensa toda esa escena, en mi corazón sentía tristeza,
que mala situación era esa, además de que tenía demasiadas preguntas, ¿Por qué
nunca me hablo de su hermano? ¿Por qué ocultármelo? No lo entendía.

– ¿Disfrutan la escena? –Una voz molesta se escuchó detrás de
nosotros, volteando todos sorprendidos, vimos a G con un gesto serio, había
encendido un cigarrillo, el cual fumaba con rapidez.

Todos nos quedamos en silencio, este envolvió la habitación de
manera incomoda, me acerque a G lentamente y lo abrace, recargue mi cabeza en
su hombro, escuchando que su corazón latía con fuerza. G me acerco aún más a él,
soltando una bocanada de humo hacia otro lado, me dio un beso en la frente.

–Es hora de irnos, muñeca. –Dijo él serio.

–Pero acaban de llegar, no pueden irse aun. –Dijo Will algo
desanimado.

–Tiene razón, G. –Dije mirándolo. –Acabamos de llegar. –G me
miro serio.

–Dije que es hora de irnos. –Insistió de nuevo, estirando su
mano para tomar mis cosas que estaban en un sillón, tomando de mi mano, camino
hacia la puerta, mire a todos dando una despedida con mi mano, al salir de este
G azoto la puerta, caminando rápidamente.

–G, no tienes por qué reaccionar así, necesitas calmarte. –

–Lo que necesito es que te calles la maldita boca. –Termino
él sus palabras, mis ojos se abrieron sorprendida.

–Oye no me hables así, te estas comportando como un idiota.
–Alzando la voz en tono agresivo, le dije al esqueleto.

–Tu eres la que se está comportando como una zorra, acabas de
ver lo que paso y te pones de lado de esos idiotas, ¿Qué demonios te pasa?
–Bueno hoy todo el mundo me quería insultar, si Papyrus me dijo puta, G acaba
de decirme zorra.

Soltando mi mano agresivamente, entramos al auto, nunca habíamos
reaccionado así, a lo largo de nuestra relación no fue así.

El camino a casa estuvo lleno de silencio, ninguno de los dos
hablamos, miraba el camino, mientras de reojo observaba a G, ya había fumado
varios cigarrillos rápidamente consumidos por su estrés.

Preguntas, preguntas y aún más preguntas, pasaban por mi
mente, no comprendía nada de lo que estaba pasando, la relación entre Papyrus y
G se veía sumamente dañada, en cualquier sentido, por qué tuvo que hablarme de
esa manera.

Llegamos a casa aun en silencio, nadie de los dos había
hablado nada, el viaje se me había hecho eterno. Esto debía acabar, era
estúpido mantenernos en silencio por algo así.

– ¿Tienes hambre? –Que pregunta tan mas estúpida, pensé
mirando al techo.

–No, la verdad solo quiero dormir. –Dijo el cortante.

No quise presionar más, la noche de hoy prometía tanto en
realidad, me sentí desanimada por ello, como algo podía cambiar en cuestión se
segundos, cerré mis ojos, y sin decir ninguna palabra me dirigí al baño.

Desvistiéndome rápidamente, entre a la regadera, el agua  caía con tranquilad sobre mis cuerpos, mi
pecho tenia aun esa extraña sensación de las manos, mirándolas me sentía
impotente al hacer algo por G, si en dado caso él era su única familia no estaba
bien que se peleara con esta.

El agua caía sobre mi rostro, no podía distinguir entre lágrimas
y las gotas de la regadera, sentía mis ojos irritados, el baño fue largo,
sentándome en el suelo de la regadera, deje que el agua se llevara todas mis
penas.

Sollozando sentía una y otra vez que debí haber hecho algo,
quizás, los quizás no existen en esta vida, es solo una oportunidad de esta, y
lo deje pasar.

Una mano en mi espalda desvió mis sentimientos, mire a mi
lado, y estaba G mirándome preocupado, sonreí levemente haciendo una mueca,
este de la nada me abrazo estando vestido, sus ropas se mojaban por culpa de la
regadera, pero esto lo le importaba.  El
que haya hecho esto, me hizo sollozar con fuerza escondida bajo su pecho, la
sensación de mi pecho poco a poco se borraba, G se había metido por completo a
la regadera, abrazando mi cuerpo desnudo, siendo confortado.

El silencio en este caso no había sido incomodo, solo hablo
por los dos, desnudándose, G se bañó conmigo, de la manera más inocente de la
palabra, tallando mi cabello, frotando
mi piel con esponja, besando cada detalle de mi piel, también hice lo
mismo, fue extraño la primera vez que lo hice, pero después de tanto tiempo uno
se acostumbra, pasando la esponja por sus costillas, sus vertebras y espina.

El baño termino igual en silencio, acostándonos en la cama
nos miramos uno al otro sin decir nada,  tenía
tantas preguntas, tantas cosas en mi mente que el sonido de este me hacían.

–Amor, sé que tienes mucho en la mente, mi comportamiento no
fue el apropiado toda la noche, fui un completo idiota con esto. –Dijo el
mirándome todavía, la pena se veía reflejado en sus ojos.

–Creo que idiota te queda corto, el cómo me hablaste
realmente me hirió, solo porque no sepas cómo reaccionar, significa que me tengas
que hablar así. –Dije cortante, mirándolo seria.

–Lo sé, de verdad, lo siento, ¿puedo hacer algo para
remediarlo? –Al escuchar esto, una mueca se formó en mis labios, oh querido, no
debiste haber dicho eso, mordí mi labio inferior, a las ideas que tenía en
mente, pero por ahora solo me concentraría en dos.

–Bien en primera, quiero… –Dije acercándome a él.  –Quiero que me des un poco de diversión. —

El esqueleto me vio, sonriéndome, levantándose de la cama,
poniéndose al frente de mí abriendo mis piernas.

–Has estado insaciable, ¿sabes?… Pero… no me quejo, me
encanta que seas así. –Me decía mientras lamia la extensión de mi pierna con su
lengua amarilla.

–Lo sé, querido. Pero…  –Moví una de mis piernas y puse mi pie en su
rostro alejándolo lentamente de mí. –Déjame terminar, quiero que juegues
conmigo, pero yo sola, seré la que obtenga placer, tú no tendrás nada… Ese será
tu castigo por haberme dicho tan horribles palabras. –

G lentamente quito mi pie de su cara, tomando cada una de mis
palabras como si le hubiera tocado una fibra sensible.

– ¿Esto es enserio? –Preguntó él.

–Deberías ver tu rostro… La expresión que hay en ella. –Dije
entre risas. –Sí, es muy enserio…–Sorprendido de mis palabras, en su mandíbula
se formó una mueca.

–Muy bien, muñeca… Ahora dime ¿Cómo quieres que juegue
contigo? –Pregunto él en sus ojos se veía como la lujuria lo consumía.

–Tu bien sabes que es lo que quiero… –Dije en voz grave,
algo más acercado a un ronroneo, lamiéndome los labios.

–No, no sé lo que quieres, tendrás que decirme, aclararme de
la manera más explícita que es lo que deseas. –Mientras que acariciaba lenta y
dolorosamente mis piernas con su tacto caliente.

– ¿Ese es tu juego? ¿Quieres que hable sucio? –Dije entre
suspiros 

–Haz lo que creas conveniente, necesito instrucciones… –Besando
mis rodillas, me miraba hambriento de mí. Mi rostro se encendía en rojo,
pensando las mil maneras de decírselo.

–Quiero que me hagas un cunnilingus.
–Dije sonrojada, el dirty talk,
no era lo mío, y menos cuando estamos empezando, no tenía suficiente
inspiración, G me miro, sus cuencas se movieron como si estuviera levantando
una ceja, riéndose levemente, quitando mi ropa, hasta dejarme desnuda.

–Veamos, ¿un cunnilingus?, esa es una manera muy elegante de
decirlo. –Levantando mi cadera dejándome recostada en la parte superior de mi
espalda, mi posición era arqueada, G acerco mis caderas a su rostro. –Te
explicare lo que te hare, gatita…

La oscuridad de la habitación lo hacía ver sumamente dominante
de la situación, desde la perspectiva en donde estaba, él verlo entre mis
piernas, su ojo amarillo ardía al igual que una lengua aparecía entre sus
dientes.

–Te lameré completamente tu femineidad,
dejándola tan sensible que no podrás pensar bien. –Mientras decía esto con sus
dedos fríos jugaba con mi clítoris, haciéndome retorcer de placer, por la
intensidad con la que la hacía.

–Jugare, torturare tu lindo
botón rozado, jugare con estrecha entrada, hasta que mis dedos terminen
escurriendo de tus fluidos, y heh… parece que tan solo el dirty talk es sumamente efectivo. —Dijo separando sus dedos
haciendo un movimiento lascivo mostrando como sus palabras me habían excitado,
y así era, mi encontraba gimiendo ya desesperada, y aun no comenzaba nada, mi
rostro ardía en placer.

Acerco su cara a mi vagina,
dando un gran lengüetazo a esta, jugando y concentrándose en mi clítoris, lamiendo
los pliegues delicados de esta, cerrándola y lamiendo la parte exterior de
esta, el monte de venus.

Mis piernas se enredaron en
su cabeza acercándolo inconscientemente a esta, sentía como sonreía mientras
jugaba conmigo.

–Ahh maldición, ahhh G. –Gemía
diciendo su nombre, mientras que con mis manos jugaba con mis pechos.

Inconscientemente movía mi
cadera hacia arriba y abajo, para conseguir más fricción de su boca. El punto de
perder el control fue cuando metió sus dedos en mi entrada, moviéndolos
rápidamente mientras aun jugaba con mi clítoris.

–AHH G, si si si, sigue así,
por favor Ahh~–Gemía fuertemente.

–Mmm, sabes delicioso…Dime
ahora ¿Qué es lo que quieres? –Me dijo mientras seguía bombeando con sus dedos.

–Hazme correr, te lo
suplico…–Dije mientras sentía como mis paredes se movían a su voluntad.

–¿Te mereces que te haga
venirte? Heh la manera en la que tu cuerpo responde bajo mi mando, como tu
cuerpo se mueve, ahh amo tu cuerpo, (T/N)…–Sus dedos se movieron aún más con
fuerza, mientras que con su lengua daba fuertes lengüetazos llenos de
obscenidad a mi persona.

–Ahhh G, joder, déjame
correrme. –Dije mientras me encontraba en el límite de mi control.

–Un poco más, déjame oírte
gemir mi nombre, deja que mi nombre se embriague de inmoralidad de tus gemidos
desenfrenados de boca sucia. –

Las sabanas de la cama eran
rasgadas de desesperación, de su nombre, rogando abatida al dios que tenía en
mi cama el dejarme entrar a su cielo. Perdiendo el control, entrando en éxtasis,
sintiendo el placer entrante de mi sexo y entregándome por completo al pecado.

Mi cuerpo temblaba en
relajación, las olas del orgasmo corrían por mi cuerpo, G me miraba con
intensidad, con una sonrisa burlona sobre su rostro.

–¿Cuál es la segunda cosa
que quieres, muñeca? –Me dijo mientras caía sobre mi pecho, dando pequeños
besos sobre mi clavícula.

–Quiero que invites a
Papyrus a cenar…–Dije aun entre gemidos y suspiros.

–Creo que ya me adelante a
eso, muñeca… –Dijo él mientras acariciaba mi estómago con la punta de sus
dedos.

–¿A qué te refieres?
–Preguntando mirándole sorprendida.

–Mañana te lo contare…
Ahora a dormir…. –Dijo terminando la oración, sintiendo como se acomodaba entre
mi pechos, poniendo su cabeza sobre mi corazón, para oírlo, tal acción me hizo sonreír.
Bese su cabeza, y me acosté de nuevo a dormir.

Tock

TOCK TOCK

La conciencia comenzaba
allegar a mi mente de nuevo, la luz de sol entraba por mi ventana, mientras oía
un sonido fuerte tocando sobre mi puerta.

Mire alrededor sorprendida,
parpadeando varias veces para que mi vista se acostumbrara a la luz del sol.

–G, alguien toca…–Dije
acomodándome otra vez en la cama, cerrando mis ojos, acercándome al calor que
proporcionaba G, arrullándome de nuevo.

G levanto su cabeza rápidamente,
mirando a dirección de la puerta, abriendo sus ojos sorprendido.

–Oh no…–Oí decir mientras
se levantaba rápidamente, mirándolo extrañada, comencé a levantarme de la cama.

–Invite a Papyrus a comer….
—Me dijo mientras se vestía rápidamente.

–Ahh ¿Qué? ¿A qué hora lo
invitaste? –Pregunte mientras también comenzaba a vestirme.

–A las 2 de la tarde. —Dijo
mientras me pasaba mis ropas, inconscientemente, mire al reloj, mis ojos se
abrieron asustados mirando la hora, eran exactamente las 2 de la tarde, ¿tanto
habíamos dormido? G me está pegando las malas costumbres, pensé.

De un momento a otro, el
celular de G comenzó a sonar, constando rápidamente, se oía la voz molesta de
Papyrus.

–¿A qué hora piensan
abrirme? –Dijo él molesto.

–Hola Paps, perdona es que
no estamos en casa, salimos a comprar unos ingredientes para la comida. —Dijo
mientras me arreglaba rápidamente.

–Sé que están en casa. –Oí
decir al esqueleto mayor, mis ojos se abrieron al oír estas palabras. –Puedo
ver el alma dela humana brillar con fuerza. –Dijo este en tono monótono.

G se dio una palmada en el
rostro fuertemente, con la intención de, qué estúpido, ¿cómo pude olvidarlo?, camino
fuera de nuestra habitación, y me apure para alcanzarlo, G abrió la puerta
principal, mostrando al esqueleto con gesto sumamente molesto y con una
cacerola en sus manos.

–Gracias por abrirme
rápido. –Dijo él en tono sarcástico, mire a G, que ya comenzaba a tener un
gesto molesto, me adelante a contestar.

–Hola Papyrus, lo lamento,
no tuvimos noción del tiempo, por favor pasa, sé que no tendrá sentido lo que
te diré, por lo que acaba de pasar, pero las puertas de mi hogar siempre
estarán abiertas. –Dije tratando de calmar la situación.

Papyrus hizo un gesto
confundido, entrando a mi departamento, la luz le daba un tono cálido, un aire
de bienvenida,  dio un vistazo alrededor
mientras G lo miraba aun con gusto un tanto serio.

–Ven, pasa vamos a la
cocina, ahora hare algo de comer. –Dije mientras señalaba la cocina,  mi concina era algo sencilla, había una isla
donde había varios banquitos, Papyrus amablemente se ofreció a ayudarme de
hacer de comer, lo que había en la cacerola era un platillo sumamente exquisito,
era un ratatouille, inmediatamente lo
metí al horno para que tomara algo de calor.

–Vaya Papyrus, se ve exquisito
esto, ¿te gusta cocinar? –Dije mientras sacaba varios ingredientes del
refrigerador, tenía pensado hacer unas papas cocinadas con una salsa liguera de
jitomate.

–Así es, es algo que me
gusta bastante, poco a poco mi menú de opciones de hacer comer fue aumentando,
antes hacía solamente espagueti, pero una buena amiga mía me enseño diferentes
opciones. –Dijo mientras se acercaba un banquito, ya que había rechazado su
ayuda, era mi invitado no podía aceptar su ayuda.

G miraba solamente mientras
había encendido un cigarrillo, se mostraba resilente de unirse a la
conversación, pero oía todo lo que decía Papyrus.

–Quisiera disculparme por
las otras palabras de la otra noche, (T/N), fue algo horrible de mi parte, y
juzgue antes de conocerte, y eso es lo peor que puede hacer. –Dijo él un tono
apenado.

–No te preocupes yo,
entiendo, claro que si me molesto, pero no fue de tanta importancia, aun
conociendo el pasado de G. –Me reí diciendo esto, mientras que G voleaba sus
ojos en señal de desaprobación de mis palabras, lo ignore por completo.

–Así que. –Dije trayendo la
atención y buen ánimo a la situación. –Acabaste de regresar como médico sin
fronteras, eh? –Dije mientras comenzaba a cortar las papas.

–Así es, viaje alrededor
del mundo, ayudando a monstruos e humanos, soy médico cirujano, el hecho de
haber llegado a este mundo, llevo a varios monstruos diferentes situaciones
difíciles que, de verdad me sorprende como pueden existir esas condiciones de
vida. –Dijo él en tono sorprendido.

–Así es, la llegada de los
monstruos realmente fue algo difícil de manejar, muy apenas podemos con
nosotros, no se digan las diferencias de culturas, y calidades de vida, eso es
lo más importante, porque no hay una empatía con ello, los humanos tenemos la
horrible costumbre de buscar solamente por nuestro bien dejando atrás y sin
importar otras consecuencias que le podamos traer a otros. –Dije recordando los
casos que llevaba en mi despacho.

–Así es, la mala
organización de los humanos, si afecto a los monstruos, no se digan los ataques
de odio a nuestra especie. –

–Si me ha tocado ver todo
eso, soy abogada, y créeme que hay casos que realmente me demuestran que los
humanos no somos tan buenos como todo, el alma de los humanos está sumamente
corrompida. –Dije en tono triste.

–Las almas humanas a las
almas de monstruos son totalmente diferentes, las almas de nuestra especie
están constituidas de amor, piedad y compasión, la tuya brilla sabes, creo que
es una de las más brillantes que he visto. –Con estas palabras mi curiosidad se
elevó.

–¿Cómo es posible?..¿Puedes
ver mi alma?…—Dije sorprendida, pero un sonido de un teléfono corto la conversación.

–Espera, lo lamento,
cuestiones de trabajo. –Dijo Papyrus saliendo del área de la cocina,
contestando su teléfono.

Me acerque a G, y le di un
beso en su frente que estaba con seño molesto, este me dedico una sonrisa, G
nunca me había comentado muchas cosas, ni siquiera lo de mi alma.

–Lo siento… Tengo que irme,
tú sabes cuestiones de trabajo, gracias por la interesante conversación. –Dijo
con una sonrisa en su rostro. –De hecho… Va a ver un evento mañana, Domingo, sería
interesante tener el punto de vista de una abogada, van a ir monstruos e
humanos para convivir y hacer planes para el bien de nuestra comunidad. –

–Claro me encantaría ir,
será interesante, ¿en dónde será? –

–Sera en el centro de la
ciudad,  será en la mañana, pásame tu
teléfono y te daré los datos. —Dijo él, dándole mis datos de contacto, me mando
en ese instante la invitación virtual.

Papyrus se fue en ese rato,
G y yo de todos modos comimos, el platillo del esqueleto era sumamente
delicioso.

–¿De verdad quieres ir a
ese evento mañana? –Me pregunto G después de comer.

–Si, será interesante, y más
aparte deberías convivir aún más con tu hermano, en todo el rato que estuvo
aquí, no dijiste nada. –Le dije algo molesta.

–No sabía que decir, aparte
ustedes dos se llevaban muy bien. –Me dijo cerrando sus ojos.

–Sera divertido,
además…–Dije cambiando el tono de mi voz a uno más suave y sensual. –No
hicimos ningún plan, podemos quedarnos aquí y jugar un poco~…–Dije mientras lo
besaba lentamente.

Y así fue, no fue mucho el
tiempo de reacción, en que toda la tarde nos la pasamos juntos, pero en mi
mente aun había muchas, demasiadas dudas en verdad, ¿en verdad lo conocía?, G tenía
demasiados secretos y yo con él era un libro abierto.

El domingo en la mañana
llego, me encontraba emocionada, ya estaba arreglada de una manera formal, no
exagerada, una blusa de color de crema suelta, un pantalón de vestir y unos
tacones, mi cabello iba suelto, y mi maquillaje era ligero. Pero parte G se
puso sus ropas de andar, una camiseta, sus pantalones y sus botas,  lo mire molesta, porque era obvio su
intención, no quería ir.

–Oye, ya vamos tarde,
arréglate por favor…–Le dije todavía manteniéndome tranquila.

–NO quiero ir. Que te
parece si nos quedamos aquí como ayer. –Me dijo con tono enserio.

–No, G, nos están esperando
allá, será divertido, por favor vamos, será bueno porque así convivirás con
Papyrus. —

G se levantó y se acercó a
unos cuantos centímetros, lo mire sorprendida.

–Voy a contar hasta 5,
entonces me teletransportare hasta allá y le diré Papyrus que no podremos ir
porque lo haremos salvajemente toda la tarde. –Dijo este sonriendo.

–No te atreverías. –

–5. –Empezó a contar.

-Gaster Sans, basta. –Dije.

–4. —

Lo mire seriamente.

–3… 2. –Conto más rápido.

–1. —Estire mi mano inconscientemente,
ante mis ojos ese momento se había congelado, el cuerpo de G desaparecía, y la
sensación de un vacío me invadió, me estaba teletrasportando con él.

Una oscuridad, más y más
oscura invadió mis sentidos, dolor llenaba mi cuerpo, sentía como si estuviera
gritando, pero ese lugar los silenciaba.

Mire a G, abriendo mis ojos
aterrorizada, su cuerpo estaba siendo deformado, un pequeño corazón estaba en
medio de él, y este comenzaba a partirse, el sonido de este era como si un
cristal comenzara a estrellarse.

–No… ¡NO!—Grite mientras me
acercaba a este, tomándolo con mis manos, intentando de alguna manera detener
ese quebrado.

El cuerpo de G había
desaparecido, solo estaba aquel corazón, mi cuerpo seguía cayendo en ese vacío,
acerque con rapidez a mi pecho, abrazándolo protegiéndolo.

–¡Por favor, por favor! No
mueras. –Decía mientras lloraba.

De la nada mi pecho comenzó
a brillar, y el corazón de G empezó a brillar también, recuperándose  de aquellas fracturas, pero de la nada este
comenzó a temblar violentamente.

En mi garganta había un
nudo, mientras que en mi estómago se revolvía, el lugar comenzó a producir un
sonido punzante, el simple sonido me hizo tapar mis orejas intentando
amortiguar el sonido, mi cuerpo se sentía como si lo estuvieran partiendo a la
mitad.

Mire el corazón de G, y este
comenzaba a parpadear, al igual que en mi pecho se sentía como si algo de esta
fuera sacado a la fuerza.

Después todo se hizo tan
rápido, que la velocidad con la que caía se hacía más y más rápida, puedo jurar
que en cuanto vi otra vez a aquel pequeño corazón, pude ver como se divida en
tres, saliendo del 3 diferenes figuras corporales de esta.

Sentí como caía con fuerza
sobre algo, mi visión era borrosa, escuchaba diferentes voces y gritos a a la
vez, mi cabeza punzaba con dolor, lagrimas caían aun de mis ojos.

–(T/N)…. —Oí decir mientras
parpadeaba.

Me pecho ardía en fuego, mis
huesos se sentían como si una maquina los hubiera aplastado, no podía respirar,
pero…

¿Y G?

Me levante violentamente en
un ataque de adrenalina, mirando alrededor habían monstruos y humanos asustados
mirándome, mire como en el otro lado de la habitación había una acumulación de
personas mirando al suelo.

Corrí cayéndome varias
veces, mi cabeza daba mil vueltas a la vez, paro cuando vi lo que había en el
suelo, todo eso quedo atrás, sintiendo una sensación de terror, en el suelo ya
hacia G, totalmente inconsciente, de sus huesos salía una especie de brea
negra, mientras que alrededor de él había polvo.

Me hinque cargándolo,
gritando su nombre para que despertara, mire alrededor asustada pidiendo ayuda,
mis ojos vieron un rostro familiar, mientras sentía como el cuerpo de G se hacía
cada vez más y más ligero,

 –PAPYRUS, AYUDAME…–Grite con fuerza, al punto de desgarrarme la
garganta, y la oscuridad vino de nuevo.