V!G pertenece a @guppys-paw, amo a esta pareja de gays, haha son demasiado hermosos para este mundo ;_;-
Advertencia: Yaoi y muchos feels.
La luna iluminaba las
calles de aquella ciudad, dos amantes ya hacían tomados de su mano, después de
lo que podría decirse una cita, Gio sonreía levemente parte de él no podía
creer el gesto que había tenido Wesh hacia él, llevarlo a aquellos lugares
hermosos, aquel restaurante donde él ya le había comentado que quería ir, esos
pequeños gestos eran la razón por la cual Gio se había enamorado de él.
Por otra parte estaba
Wesh, el sostener la mano de su pareja lo hacía sonreír, hacia latir aquel
corazón que ya hacía mucho que estaba muerto. Aquel joven provocaba emociones
que en muchos años no sentía, él pensó que era justo llevar a Gio a esos
lugares, seria cómo un pequeño agradecimiento después de todo lo que él había
hecho por él.
Sus pisadas en el
asfalto eran tranquilas, hasta que Gio se detuvo en seco, Wesh volteo a verlo
extrañado, en su rostro una ceja arqueada hacía notar su preocupación.
–¿Todo bien?
Gio…–Dijo, pero al notar el rostro del joven, sus cuencas bien abiertas, el
cómo su mano comenzaba a temblar, le hizo notar cómo aquello no estaba bien.
–W-Wesh, v-voy ¡Ahg!
–Se quejó en dolor cayendo en sus rodillas, su boca está abierta exhalando,
hilos de saliva caían en su boca. –A-ayúdame, voy a transformarme.–Dijo con
dolor, corporal y emocional.
Wesh notando aquello,
ayudo a Gio a levantarse, tomándolo de su cuerpo, paso su brazo contra su
hombro, camino de manera lenta mientras sus ojos se movían intentando encontrar
un lugar lo suficientemente seguro para el chico, pero este tenía su cabeza
abajo, sintiendo pena, estaba avergonzado, no por lo que estaba pasando, sino porque
sentía que gracias a ello, la cita se había arruinado, su corazón se había caído
ante el pensamiento, la noche iba perfecta, quizás sí no hubiera pasado nada de
aquello, seguiría aún más, “Tal vez”, Gio pensó, “Tal vez no merezco a alguien
cómo Wesh, él siempre es considerado, hermoso conmigo, pero siempre le quedo mal,
siempre arruino las cosas”, el chico cerro sus ojos, sintiendo cómo lagrimas querían
salir de éstos, el dolor emocional era más pesado que el físico, de su pecho salían
quejidos en dolor, su mandíbula era fuertemente apretada.
Wesh estaba
preocupado por Gio, su cabeza se movía con desesperación, pero para su alivio había
una bodega abandonada cerca, camino hasta ahí viendo al chico con una sonrisa,
pero se encontró con el rostro triste de este, su boca se abrió intentando
decir algo, pero no pudo, parte de él se preguntaba qué era lo que pasaba por
su mente.
Sin ninguna palabra
entraron a aquella bodega, Gio cada vez se hacía más y más débil ante el dolor
que pasaba por su cuerpo, pero sus pupilas evitaban ver las de Wesh, acostó a
su pareja en el suelo de aquel lugar, el techo estaba roto por lo cual la luz
de la luna iluminaba las paredes de este, y con ello a sus dos extraños
inquilinos, Giacobo se hacía bolita dándole la espalda al vampiro, este frunció
su ceño molesto de que el joven evitara su vista, sus colmillos se mostraban
ante su gesto, espero por unos minutos, sentándose a su lado en el suelo,
espero pacientemente, de la boca del joven gemidos y quejidos salían, su ropa
era rasgada con facilidad, y noto cómo sus huesos crecían de manera lenta, pero
Gio lo evitaba, por la mente del vampiro pasaron todas esas ocasiones desde que
eran pareja, cuando él era niño, lo aceptaba, inclusive se dejaba ayudar, pero
ahora cuando sus sentimientos fueron demostrados, ahora cuando se supone debería
haber confianza, era cuando menos existía, su mano se hizo un puño, dando un
golpe al suelo, asustando al joven.
–¿QUIERES DECIRME POR QUE ME ESTAS EVITANDO? –Dijo mirándolo, sus pupilas se movían
temblorosas. –GIO, CADA VEZ QUE PASAS POR ESTO, SIEMPRE ME ESTAS EVITANDO,
SIEMPRE LO HACES, Y-Y NO SABES…–La voz de Wesh se quebraba mientras hablaba,
Gio lo miraba confundido, mientras se quejaba, ligeramente aun transformándose,
pero por alguna razón se había detenido momentáneamente
–¿N-no se?…–Dijo
temeroso en dolor, mirando al vampiro, este lo miro triste, lagrimas pesadas corrían
por el rostro el vampiro, sollozando profundamente, Gio quedo sorprendido al
ver a Wesh llorar de esa manera, muy pocas veces habían sido las ocasiones en
que lo había visto llorar.
–No sabes… No sabes
lo inútil que me hace sentir eso… El sentir que no puedo ayudarte, el sentir
que solamente tu pasas por esto, me hace sentir de una horrible manera…–Dijo
el vampiro sincerándose…
El pecho de Gio sintió un doloroso vacío, tomo la mano de Wesh, el cambio de
estas eran notables, el cómo sus garras salían de sus dedos, el cómo sus huesos
se habían transformando, se quejó gritando al notar cómo su espina se
deformaba…
–¡WESH! –Dijo
gritando, exhalando con violencia. –N-no debes de sentirte así…–Dijo
sonriendo débilmente… –No te sientas así, y-yo soy el que ¡AHG!–Sus piernas crecían
de manera dolorosa. –Yo soy el que debe pedirte perdón…. Por qué siempre arruino
todo… El que siempre queda mal contigo…Por eso no tengo el valor de verte a la
cara, porque siempre siento culpa…–
Los sollozos salían de su garganta, y sus
ojos se llenaban en lágrimas pesadas, Wesh lo miraba también sorprendido, se acercó
a él, tocando su frente contra la suya, se acercó a sus labios besándolo
profundamente, las palabras no se necesitaban en aquel momento, los actos eran
los que hablaban más, Gio en aquel beso seguía cambiando, sus costillas crecían
dolorosamente, pero a la vez también aumentaba de intensidad aquel beso,
intentando que olvidara aquel profundo dolor por el que pasaba, la sombra de la
bestia creciente, era iluminada por la luna.
Gruñidos salían de su
boca, a lo cual el vampiro rompió el beso, pero llenaba aquellos huesos en un
camino de amor, plantando sentimientos ellos, susurrándole lo mucho que lo
amaba, aquella bestia abria sus ojos lentamente mirando a su amado, Wesh sonrio con aun lagrimas en sus ojos, lanzándose contra el, abrazándolo, quejándose en dolor Gio, o lo que quedaba en el, se hizo bolita en el suelo, no sin antes acercar contra su pecho a su tan amado vampiro.



